Lo que se nos viene pa’ encima

Articulo de opinión por: Toño Sánchez Jr.

Antes de iniciar quiero desearle a todo mundo, amigos y enemigos, un Año 2017 lleno de esperanza y sueños. Que aprendamos a construir un país más tolerante, perdonador, reconciliador y lleno de oportunidades. Y que Dios Bendiga a Colombia.


Quiero que estos iniciales deseos estén por encima de mis temores, interpretaciones e inferencias que a continuación quiero expresar.


Hay citas que son de una sabiduría y realidad que asustan. Una de ellas es: “De la abundancia de tu corazón habla tu boca”. Yo agregaría otra, mucha gente “se parece a lo que hace”.


Desde que se empezó a negociar con las Farc todo mundo habla de paz, reconciliación, perdón y de una nueva Colombia. Pero esa no es la “abundancia de su corazón” la que está hablando, es la máscara de la paz que muestran para parecer gestores y buscadores de paz.


Su verdadera “abundancia” es el resentimiento, el odio y los deseos de venganza. No es sino ver y leer sus artículos o pronunciamientos en redes sociales para saber que esa gente anda es de cacería. Buscado amedrentar e intimidar a todo aquel que lance cualquier comentario o exprese una duda sobre el proceso de paz con las Farc o a cualquiera que en el pasado haya tenido diferencias con ellos, sin importar de que tipo.


Aquí hay algo que se tiene que reconocer. Es una verdad de a puño. El único triunfo de la izquierda en Latinoamérica ha sido su capacidad para desacreditar, deshonrar y vilipendiar a sus adversarios. Y esta es la estrategia que está siendo aplicada a todos los colombianos que no hacen parte del ‘neofarianismo’.


El odio de esa gente es tal que ya muchos colombianos están intimidados, y otros, ya están haciendo ‘alianzas estratégicas’ o ‘uniones temporales’ para aplicar el eterno esquema de combate de los colombianos: “El enemigo de mi enemigo, es mi amigo”.


No conozco el primer proceso de paz en el mundo que prospere teniendo como soporte el odio, el resentimiento, la venganza y el desquite como guía.


Y no crean que esto del desquite solo es estrategia de la izquierda, también es de la derecha. Con la inminente llegada de la Justicia Especial ya en Montería, por ejemplo, se están dando estas ‘alianzas’ de personajes con paramilitares, para ver a quien caerle, con el ánimo de que a ellos no les caigan ni les pase nada por la ‘colaboración’. Todo esto está pasando con el aval de ‘neofarianos’, que están interesados en despellejar a sociedades enteras, para aparecer como los ‘salvadores’ y quedarse con la comunidad.


Sea el momento para escribir lo siguiente. Cada vez que salgo con una columna de estas, saltan a atacarme por todo. Ante esto quiero dejar en claro, de una vez por todas, que jamás he ocultado ni ocultaré mi natural desprecio por la guerrilla, como tampoco por el Estado, que fue el responsable principal de entregarle nuestra tierra a este fenómeno de violencia. Ese mismo Estado, no solo contento con dejar hacer y dejar pasar en Córdoba, entregó también nuestra región al narcotráfico y a las Autodefensas.


Que vi con simpatía, en su momento, que quede claro, cómo otro grupo ilegal le pagaba con la misma moneda a la guerrilla, no lo puedo negar y por eso no me van ahora a callar. Que las Autodefensas llevaron la guerra a su máxima degradación, eso podrá ser cierto, pero las Farc también.


Por eso, los crímenes de las Farc como los de las Autodefensas son tan despreciables como ningún otro. Y el verdadero responsable de toda esta crueldad, degradación y espiral de violencia fue el Estado, pero nadie quiere reconocerlo. De allí para abajo, sí que vienen todos los responsables que quieran, hasta los que pecaron por omisión. Pero los verdaderos responsables de nuestras desgracias fueron los jefes políticos de los partidos tradicionales, Conservador y Liberal, de allí salieron los presidentes. Y así estén bien enterrados todos, tienen que responder.


Hoy hablan de que existe paramilitarismo, pero creo que vamos camino al mismo error de siempre, de no querer diferenciar entre grupos de justicia privada, grupos sicariales, grupos paramilitares, grupos de autodefensas y grupos de justicia oficial.


Hablan solo de paramilitarismo porque es una ‘franquicia’ que vende a nivel internacional y le ayuda a las Ong’s vampirescas, que viven de la sangre de inocentes en Colombia, a conseguir más recursos en euros y dólares.


Es duro decirlo, pero en Colombia se avecina un ajuste de cuentas, en donde no se necesitará pertenecer a ninguna estructura criminal para desquitarse. No neguemos que por la mala reinserción y resocialización de excombatientes, en procesos pasados, la mano de obra para el crimen está baratísima. Razón por la cual habrá ciudadanos que se tomarán la justicia en sus manos. En el sentido de buscar asesinar a jefes o mandos medios de autodefensas o guerrilla para desquitarse. Esto debe evitarse a como dé lugar y el Estado tiene que tomar acciones, no pasársela haciendo anuncios, para defender a todas estas personas.


Y esta vindicta ¿por qué podría darse? Porque se ha permitido que sea un proceso de paz lleno de resentimientos, desquite y venganza. Esto ya dejó de ser un proceso para convertirse en un cruel combate, en donde no hay empate ni decisiones divididas, solo la aniquilación del otro, como sea. Lo que nos llevará a otra forma de aniquilación.


¿Qué paz puede ser duradera cuando estamos enfrascados en una guerra verbal y escrita en donde ya solo faltan unos pocos pasos para llegar a las acciones de hecho?


Este país, si en un pasado fue de los partidos, dizque tradicionales, -para mí fueron y son ladrones- hoy no es de ellos ni de los Santos, ni de los Uribe, ni de los Galán, ni de los Gaviria, ni de los Lleras, ni de los que vengan de estas u otras casas gamonales. Este país es de todos los colombianos de bien que esperamos un proceso de paz lleno de inclusión, respeto, tolerancia, reconciliación y perdón. ¡No de olvido!


Pero con estos ‘defensores’ de la izquierda en Colombia que tenemos, llenos de resentimiento, odio y desquite, no existirá una hay paz duradera. Será el crisol donde se cocinará el próximo conflicto colombiano.


Espero estar equivocado, pero bien equivocado.


Y a mis malquerientes les digo, no me respondan con lo mismo: “Fuiste amigo de Carlos Castaño”, “Firmaste el pacto de Ralito”, etc… etc… etc… Porque no me arrepiento de nada, pero sí puedo ayudar a construir una mejor Córdoba, que es lo que quiero y deseo.


@tonsanjr // www.monteriaradio38grados.com


Para que Conste.  A quienes nos critican por no hacer buen periodismo ni denunciar nada, los invito este viernes 13 de enero de 2017 al Centro de Convenciones de Montería, para que denuncien todos los hechos de corrupción en la Audiencia Anticorrupción de la Fiscalía. Allí estará presente el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez Neira. No se escurran! Hagan lo que el periodismo no ha hecho: Denunciar.