Los ‘errores involuntarios’ de la Fiscalía

Toño Sánchez Jr.

Después de una ‘cacería’ mediática y judicial se llevó a cabo el pasado sábado la Audiencia de Legalización de la Captura de los dos monterianos, Carlos E. Correa y Marcos D. Pineda, investigados por la construcción del Coliseo ‘Happy’ Lora.

La mencionada Audiencia se hubiese hecho completa de no ser por dos increíbles errores de la Fiscalía General de la Nación. Uno fue ‘equivocarse’ en el año del Oficio en donde solicitaba la realización de dicha Audiencia. La Juez de Garantías que lleva el caso dio 15 minutos para subsanarlo. La Fiscalía se tomó más de hora y media.

La Audiencia se reanuda y nuevamente la Juez de Garantías se da cuenta que la Fiscalía se ‘equivoca’ en el Número de Radicado del proceso, ya que no concuerda con el que ella tiene. Esto obliga a que se aplace la Audiencia para el miércoles 21 de junio en horas de la tarde.

Estos errores no tendrían importancia de tratarse de un caso aislado, pero un proceso que ha estado ‘adobado’ de filtraciones a la prensa y que ha sido el titular de todos los medios importantes del país, no permite error o equivocación alguna.

Todo pareciera indicar que necesitaban que estuvieran presos, para que el martes y miércoles los medios del ‘interior’ se den un festín con estos dos capturados. A lo mejor, en estos dos días se conocerán filtraciones, que por lo general muestran como culpables a los investigados.

Esto no se trata de decir si son o no responsables de las conductas que les van a imputar, se trata de que en Colombia no existen juicios sumarios ni mediáticos. Todo indica que estuviéramos en los juicios de aquella Francia de la guillotina. O de los juicios sumarios del KKK, donde minutos después de leer la acusación contra un negro, este era ahorcado de inmediato. O en los juicios de la España de la Inquisición. Todos estos juicios tenían una particularidad: que se realizaban con la plaza llena de gente y ansiosa por ver correr sangre, sin importar que fuera inocente o culpable.