Lucía Vives y el talento que su padre le conoció hace poco

Lucía Vives tiene 21 años. No solo es conocida por ser la hija de Carlos Vives, también lo es por su carisma y belleza. Sin embargo, el estar en el centro de las miradas le ha causado que sus actuaciones generen todo tipo de polémica.

En agosto del año pasado se desnudó sin tapujos para la revista Soho, asegurando que lo hizo para enviarle un mensaje a las personas de su generación que tienen inseguridades con su cuerpo. Luego fue polémica por la fotografía que se hizo viral en redes sociales y en la que aparecía dándose un beso con la cantante Lauren Jauregui, de Fifth Harmony.

Pero Lucía Vives, más que una joven “rebelde y polémica”, como muchos la han llamado, es una artista. En la más reciente edición de la Revista Vea, contó el momento en que su padre se enteró que cantaba, sobre sus sueños de niña, sus pasiones y sus metas.

Lucy tuvo en secreto que cantaba porque le daba pena que la escucharan. Mientras sus amigas ensayaban en el coro, ella estaba haciendo otras cosas como jugar fútbol o en clases de ballet; pero ese no era su sueño, era el de su madre.

Vives toca la guitarra, el clarinete y el piano, con este último creó una buena relación. Pero fue su abuela, quien no expresaba muchos afectos pero disfrutaba de escucharla cantar, la que la hizo darse cuenta de que su música “podía ser algo especial para alguien”.

“Papá supo que yo cantaba hasta hace tres años”. Un día, un amigo de Lucy que toca guitarra llegó a la casa y la abuela le pidió que interpretara la canción que ella solía cantar para que el intérprete de “La bicicleta” la viera. Aunque ella no quería hacerlo.

“¿Cómo es posible que después de 18 años yo me venga a enterar de que tú cantas así de hermoso?”, le dijo Vives a su hija con los ojos aguados.

A Lucy Vives le gusta educar y que emplea sus redes sociales para enviar “un mensaje hermoso, positivo y motivador, que llegue a todas las personas que me siguen y se identifican conmigo, porque hay personas que quieren conocer algo más allá de lo superficial que nos traen las redes”.

Fue criada por su mamá y su abuela. Vivió en Puerto Rico cuando estaba pequeña y recuerda que quería ser vaquera y luego veterinaria. Le gusta la filosofía, la música y la poesía. En el futuro espera incursionar en el cine, “algo escrito, dirigido y actuado por mí”, y quiere compilar en un libro la poesía que ha escrito desde niña.

Su padre, el reconocido cantante colombiano, le regaló un libro de filosofía. “El libro cambió mi vida, y ahora aplico mis conocimientos de filosofía a todo lo que hago, tratando de enfocar la percepción que tienen las personas en cuanto a la sexualidad, el género, la violencia doméstica”.

Pronto lanzará su primer trabajo discográfico que contará con canciones tanto en inglés como en español. Su hermano y varios productores la están ayudando para explorar diferentes estilos pues no se quiere encasillar en solo uno.

TOMADO DE EL ESPECTADOR.