Maestros: formadores de proyectos de vida a villanos

Adel López, columnista de Río Noticias.

Hoy quiero salir en la legítima defensa de un gremio que a mi manera de ser debería estar en lo más alto de la cúspide de nuestra sociedad, por la importancia que este tiene dentro del proyecto de vida de cada uno de nosotros como ciudadanos, somos el producto de su dedicación, esmero, paciencia y compromiso.

En muchas ocasiones se convierten en el único patrón a seguir ya que muchos no cuentan con un padre y una madre que los guíe en sus primeros años de vida, en esa etapa donde se forma y se levanta al ser, donde se planifica y edifica nuestro proyecto de vida, pero que hoy no sabemos por qué crece como una bola de nieve el tildar al gremio de maestros como adoctrinadores de niños estigmatizando a gran escala su papel dentro del aula de clases.

Que ingratos somos al salir a los medios de comunicación y redes sociales a tildarlos de izquierdistas, que corriente social se encarga de tal desprestigio? acaso se nos olvida que somos lo que somos gracias a ellos? Que ingratos somos al salir a los medios de comunicación y redes sociales a tildarlos de izquierdistas, que corriente social se encarga de tal desprestigio? acaso se nos olvida que somos lo que somos gracias a ellos?

Olvidamos descaradamente que las mejores etapas de nuestras vidas las pasamos al lado de esos seres humanos, que reímos y lloramos, que nos vieron crecer y que en su mayoría descubrieron nuestros talentos dedicándonos tiempo para pulir esa habilidad, habilidad que hoy permite tener un estatus social cómodo o que simplemente le permite ganarse la vida a los profesionales, artistas, comerciantes y uno que otro joven con vocación para ocupar futuros cargos públicos pero que irónicamente es este el sector que más los ataca o induce a que las personas lo hagan, y que conste que no me refiero a ningún gremio hablo del maestro en su esencia.

Es hora que el gobierno nacional y la sociedad en general respalden su gestión y le den el valor que estos se merecen no dejarlos solos en sus luchas, acompañarlos cuando estos reclamen sus derechos salir a las calles con ellos y decirle a quienes los quieren opacar que también tienen necesidades como la tienen las demás profesiones, el sector judicial reclama y nadie dice nada, los transportadores, los médicos, los agricultores, los comerciantes también lo hacen cuando se les vulnera sus derechos y la sociedad guarda silencio porque aprueban su petición, entonces por qué nos duele cuando los maestros paran y exigen lo que no les dan o se les vulnera.

Cambiemos ese concepto erróneo que tenemos contra ellos y demos gracias por su profesión, dedicación y empeño, que mañana nuestros hijos maestros pueden ser.Lo decía mi profesor de filosofía el loco Villadiego “Recuerden muchachos que la ultima impresión es la que queda “