Malo y Ricaurte, los primeros salpicados por ‘ventilador’ de Moreno

“El magistrado Malo sabía”. Esa fue una de las contundentes frases que pronunció este martes el exfiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno al prender por primera ve, su ‘ventilador’ ante la Corte Suprema de Justicia.

Por casi dos horas, los magistrados de la Sala Penal que investigan el escándalo de los pagos de políticos para torcer procesos en el alto tribunal escucharon la confesión de Moreno, quien es protagonista de primera línea en ese escándalo. Su declaración se centró en el proceso del senador Musa Besaile, quien hace tres semanas confesó haber pagado 2.000 millones de pesos para evitar una orden de captura por un proceso de ‘parapolítica’.
Ese expediente estaba en el despacho del actual magistrado de la Sala Penal Gustavo Malo Fernández. Y, tras la declaración de Gustavo Moreno, la misma Corte compulsó copias para que la Comisión de Investigación de la Cámara proceda penalmente en el caso del cuestionado magistrado.

Según fuentes que conocen el expediente, el exfiscal también salpicó al exmagistrado auxiliar Camilo Ruiz, que trabajaba con Malo y quien supuestamente se reunió con Musa Besaile por fuera de la Corte, aunque conocía el proceso en contra del senador cordobés. También reforzó la tesis de que Malo salió de su magistrado auxiliar José Reyes porque “era una piedra en el zapato”, tal como lo dijo el mismo Reyes en una declaración que dio en Guatemala, donde está radicado.

La Corte compulsó copias a la Fiscalía contra su expresidente Francisco Ricaurte, que compartía oficina con Luis Gustavo Moreno hasta que este fue nombrado en la Fiscalía y a quien el nuevo testigo estrella del escándalo señaló como una de las cabezas de la red ilegal. Ricaurte y el también expresidente de la Corte Leonidas Bustos –quien este martes estuvo declarando por primera vez en la Comisión de Acusación– son reconocidos como los padrinos de la fugaz carrera jurídica de Moreno. Por ahora, el exfiscal se reservó sus declaraciones sobre Bustos, quien se limitó a declarar su inocencia ante la Comisión de la Cámara.

Según Musa Besaile, Ricaurte actuó como una especie de puente para que Moreno lo abordara y procediera a pedirle plata para frenar la captura.

Pero la versión de Moreno varía de forma sustancial frente a la del cuestionado senador cordobés. Así, aunque admitió haber recibido la plata, señaló que no se trató de una extorsión sino de un acuerdo entre partes, un ‘acto de corrupción compartida’.

Esa declaración enreda a Musa, cuya estrategia de defensa en este caso era presentarse como víctima de una extorsión orquestada por poderosos de la justicia colombiana.

La Corte volverá a escuchar a Moreno en el caso de Besaile y en el de otros congresistas y excongresistas que supuestamente lograron, a través de él, decisiones favorables en la Sala Penal. El exfiscal pidió, y la Corte lo apoya, medidas especiales de protección para él y su familia, así como el cambio permanente del lugar de reclusión. Desde el lunes, cuando anunció que iba a colaborar con la Fiscalía, fue trasladado de la cárcel La Picota al búnker, donde esperará los nuevos llamados a declarar.

Este martes, la Corte le pidió al Congreso archivar el proyecto que crea la doble instancia en los procesos penales contra congresistas, pues su eventual aprobación en este momento dilataría las investigaciones en curso.