Mató al amigo y se escapó de la casa por cárcel

Orden de captura y foto de Néstor Antonio López Castro, de 37 años de edad, a quien conocen en el Bajo Sinú como ‘El Mequito’.

Dámaso Carmona Carazo, de 51 años de edad y Néstor Antonio López Castro, de 37 años de edad, a quien conocen en el Bajo Sinú como ‘El Mequito’, eran muy amigos. Nunca la familia del primero llegó a pensar que esta amistad podría terminar mal y mucho menos en el homicidio cruel y miserable de Carmona Carazo.

Pero así fue, porque por cuestiones de la vida, El Mequito terminó en las filas de la banda ‘Clan Úsuga’, hoy ‘Clan del Golfo’.

Transcurría el año 2013 y las fiestas de la Noche de Las Velitas, en diciembre fueron disfrutadas a su manera por la familia Carmona Carazo, integrada por hombres y mujeres trabajadores y echados para adelante. En una pequeña finca ubicada en zona rural de San Antero, administrada por Dámaso Carmona Carazo, un día llegaron unos hombres a extorsionarlo a nombre de las bacrim. La ‘vacuna’ que le quisieron imponer era una barbaridad, pues las actividades de ceba y venta de terneros apenas alcanzaban para sostener a su familia.

ORDENARON MATARLO

El ganadero, que movía su negocio entre Córdoba, Sucre y Bolívar, tuvo el valor para decirle a quienes tenían la zona azotada con sus actos, que fueran serios, que él no tenía por qué pagar ese dinero y que se pusieran a trabajar. El ganadero nunca pensó que haberle cantado la tabla a esas personas le iba a costar la vida.

Pero lo peor estaba por venir y en el macabro plan criminal jugaba papel importante Néstor Antonio López Castro, El Mequito. Como ya seguramente el ganadero había sido mal informado ante los cabecillas de las bacrim de la zona, ordenaron su asesinato y para ello debían hacerle seguimiento y dar el golpe.

VINO LO PEOR

La tarde del 14 de diciembre de 2013 Dámaso Carmona Carazo había salido de la finca y se dirigía con un amigo hacia el casco urbano de San Antero cuando frente al Volcán El Tesoro, vía a Lorica, fue interceptado por sicarios motorizados que le dispararon de manera inmisericorde. Su cuerpo quedó en la vía cerca de la moto que conducía.

ERA UNA SORPRESA

La familia afectada y San Antero en pleno no le hallaban causas a esa muerte, pero fueron las investigaciones las que con el tiempo fueron arrojando detalles.

A principios de agosto de 2014 (siete meses después del cruel asesinato del ganadero) miembros del Cuerpo Técnico de Investigaciones de la Fiscalía (CTI) con apoyo del Gaula Militar capturaron en el barrio Santa Catalina, de San Antero, a Néstor Antonio López Castro, alias El Mequito, el hombre que solía tomar con Dámaso en las galleras.

Lo capturaron por su presunta participación en el crimen como posible coautor ya que se supo que su papel en el homicidio fue de ‘poste’ o ‘mosca’. Dicho de otra manera, fue quien dio el pitazo a los sicarios para que mataran en la carretera a Dámaso. El Mequito permaneció preso siete meses y por vencimiento de términos fue dejado en libertad. No obstante, quedó vinculado a la investigación con el compromiso de comparecer ante la justicia cuando se le solicitara. “Tuvo el beneficio de controvertir las pruebas en su contra estando libre, pero cuando fue informado de que lo iban a condenar, no dudó en huir de la justicia”, precisó Juan Guillermo Burgos, abogado de la familia afectada.

Se conoció que el Juzgado Penal del Circuito de Lorica en cabeza de la jurista Ana Brigitte Verbel López, avaló la tesis de su coautoría en el crimen, determinó en sentencia de septiembre 14 del presente año que era culpable del delito de homicidio agravado en grado de coautoría, pero ya El Mequito había pasado seguramente El Puente Pumarejo o como dirían en Lorica estaba escondido en ‘El Pantano’.

LA CONDENA

La pena impuesta fue de 10 años y seis meses de prisión en la Cárcel Nacional Las Mercedes de Montería.

Recientemente, el miércoles 5 de octubre ese mismo Juzgado de Lorica mediante oficio número 2480 libró una nueva orden de captura y ofició a la Sijín para que la haga efectiva contra Néstor Antonio López Castro o El Mequito, miembro del Clan del Golfo, pero tras varias visitas a su domicilio en el barrio Santa Catalina, de San Antero, no ha sido hallado.
De este sujeto se ha podido establecer que podría estar refugiado en departamentos vecinos de Córdoba, por lo que la circular de su orden de captura está en manos de todas las autoridades nacionales y según ellas más temprano que tarde será capturado para que responda por haber participado en el asesinato de una persona cuyo único vínculo con uno de sus asesinos fue tener una amistad con él en San Antero.

Tomada de: EL Propio, Montería.