Miguel Ángel López, segundo en la etapa 14 de la Vuelta

Supermán, el hombre de acero. Nombre de superhéroe. Ese que es capáz de derrotar cualquier amenaza a la que esté expuesta la tierra. Invencible e intocable. En ese apodo pensó Rafael Acevedo cuando su pupilo, Miguel Ángel López, se enfrentó a unos ladrones que querían robarle una bicicleta en Sogamoso. Y no fue un apodo mal pensado, porque este boyacense ha demostrado que nada lo puede vencer. Ante las adversidades se levanta más fuerte y cuando le dan espacio vuela, como lo hizo este sábado en el ascenso a Sierra de La Pandera en la etapa 14 de la Vuelta a España, donde atacó sin césar, dejó sin reacción a hombres como Vicenzo Nibali, Chris Froome y Alberto Contador. Al final terminó segundo en la fracción de 175 kilómetros que se inició en Écija. Lo separaron 27 segundos del ganador del día, Rafal Majka del Bora Hansgrohe (4:42:10) y tan solo le rasguñó cuatro a los grandes favoritos.

Sin embargo, cuando la carretera se empina aparece ese superhéroe de las historietas para hacer fantasear a los amantes del ciclismo con su talento. Cuando ataca no mira hacia atrás, se enfoca simplemente en lo que lo separa de la meta y pedalea tan fuerte que sus rivales solo pueden verlo desvanecerse en el horizonte. No es un pájaro, no es un avión, es Supermán. Y con el paso de las etapas demuestra que está para grandes cosas, aún se mantiene en la décima posición en la clasificación general (a 3:48 de Froome), pero la distancia cada vez es menos. Sus rivales inmediatos ya sienten su respiración más de cerca: 25 segundos lo separan de Michael Woods (noveno); 29 de Alberto Contador (octavo); 37 de David de la Cruz (séptimo) y 39 de Fabio Aru (sexto).

Le dieron espacio a Miguel Ángel López y atacó. Después de seguir la rueda del líder de la competencia, Chris Froome, en los primeros kilómetros del ascenso y aguantar a buen paso los pedalazos del ciclista del Sky, quien nunca se desesperó cuando Esteban Chaves intentó un ataque a falta de 3,7 kilómetros y después ante las respuestas de Contador y Nibali. A paso firme Froome cazó a los corredores y cuando se unió el grupo, llegó el arranconazo del hombre del Astana, quien aprovechó el descuido de sus rivales que cuidaban la rueda de Wilco Kelderman, holandés que se metió en la tercera posición en la clasificación general (a 2:17 de Froome). Contador y Nibali intentaron cazarlo, pero les fue imposible. “Fue una fracción muy dura. El equipo hizo una gran labor a lo largo del día”, dijo a Caracol Televisión el nacido en Pesca, Boyacá. “Aproveché que los rivales se cuidaban y decidí atacarlos. Al final logramos ganar algunos segundos”.

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