Montería y Córdoba: Hoy te amo más que nunca!

Toño Sánchez Jr.
En los momentos de dificultad y de desgracia es donde sabemos de qué clase de piel estamos hechos. Y es en estos tristes días difíciles en donde debería aflorar la solidaridad por esta ciudad y departamento.
De mi parte, expreso mi solidaridad al actual Alcalde de Montería, Marcos Daniel Pineda García; y al exalcalde Carlos Eduardo Correa Scaff, sentimiento que hago extensivo a sus familias. Espero que puedan explicarle a la Fiscalía lo acontecido con los contratos del Coliseo ‘Happy’ Lora y la llamada ‘Villa Olímpica’.
Sé que las palabras dolor, tristeza, solidaridad causan molestia en ciertas personas que disfrutan del mal ajeno. Lo que está pasando con nuestra región, no me cabe duda, que es algo ‘extraño’ y que pareciera todo un planeado guion de descrédito. Que está soportado en presuntas irregularidades que desde hace muchos años ciudadanos han denunciado.
Cuando uno mira los índices de gestión de nuestro Departamento y municipios no hay duda de que algo se ha venido haciendo mal. Cuando hacemos la operación regalías recibidas desde 1990 a 2016 frente a obras realizadas, corroboramos que esos dineros no cumplieron su función social del todo, en el sentido de sacar de la indigencia y la pobreza a todos los de esta parte del país. Pero muy a pesar de todo, es innegable que muchas cifras de desigualdad y pobreza han cambiado para bien en Córdoba y Montería.
Pero quiero referirme, en especial, a lo acontecido con Marcos Daniel Pineda García y Carlos Eduardo Correa Scaff. Insisto hasta la saciedad, que independiente a la responsabilidad que pueda demostrar la Fiscalía, existe una terrible, humillante e innegable ‘selectividad’ de esta entidad investigadora contra Córdoba y Montería.
Primero, filtran perversamente a los medios del ‘interior’ las presuntas órdenes de captura. Para que empiece a correrse la especie de que no pueden ser capturados por “presiones del Gobierno y de los políticos”. Entonces comienza una ‘cacería’ mediática y judicial.
Estoy seguro, que con el poder que tiene la Fiscalía, no era sino expedir con mucho sigilo las órdenes de captura en la noche y en la mañana enviar a Montería un equipo de asalto para capturar a uno; y a Bogotá, para capturar al otro.
Pero no lo hicieron así! Por qué?
Infiero que para ponerlos al humillante escarnio de que fueran condenados públicamente, antes de ser escuchados. También para hacer parecer que estaban recibiendo presiones para no capturarlos. Para esperar hacerlo en la Feria Nacional e Internacional de la Ganadería. Y la más cruel, para que exista la certeza en el común de esta nación que Córdoba y Montería son el engendro del mal y la corrupción.
Quiero dejar en claro que la Fiscalía está en todo su derecho de investigar todo, absolutamente todo lo que denuncien los ciudadanos ante ellos, o aquello de lo cual decidan conocer de Oficio. Esa es su labor y obligación. Pero más cierto es aún, que aquí hay una tenebrosa ‘selectividad’ para capturar y para imputar.
Soy un defensor acérrimo de la libertad. Que la garantiza nuestra Constitución, así estés siendo investigado. Y soy un convencido de que estos dos servidores públicos, Pineda y Correa, hubiesen comparecido ante la Fiscalía si los llamaban. Que no iban a coger sus pasaportes para salir huyendo del país. Que son personas, les guste o no a algunos, reconocidas públicamente como ciudadanos de bien en la sociedad monteriana.
Yo me pregunto en este punto. Por qué no imputarlos sin la medida de aseguramiento? Por qué con el caso Reficar y Odebrecht no imputan con medida de aseguramiento a los cancamanes involucrados allí? El dinero en juego en el Coliseo ‘Happy’ Lora, es una propina de una comida corriente frente a lo ‘extraviado’ en Reficar. Pero extrañamente, todo lo que se investiga con respecto a Córdoba y Montería, va antecedido de acomodadas filtraciones y de medidas de aseguramiento.
Claro! Que hay delitos que obligan a pedir la medida de aseguramiento. Pero estamos ante uno presunto que no lo ameritaba.
El contrato del Coliseo ‘Happy’ Lora arrancó en 2011, con la celebración de unos Convenios Interadministrativos entre la Gobernación de Córdoba y la Alcaldía de Montería. Se hicieron de manera urgente para que no se perdieran los recursos que habían asignado desde el Gobierno Central para la realización de los Juegos nacionales. Todo esto tuvo el aval del Gobierno, Regalías, Minhacienda y Coldeportes. Pero nadie de estas cuatro entidades es hoy siquiera investigado.
Y asumo, creo no equivocarme, que pasó lo mismo que en todo el país, que el Gobierno nunca gira los dineros completos, por lo que alcaldías y departamentos, para no perder el dinero, contratan a sabiendas que no va a alcanzar, pero desde el mismo Gobierno les dicen: “Después tramitamos unas adiciones, pero no dejen perder los recursos”. El claro ejemplo de esto es el Aeropuerto El Dorado. Que a punta de adiciones lo construyeron. Pero allí no se atreven a tocar a nadie.
La cuestión aquí en Montería es que en su momento se lanzaron unas alertas tempranas sobre lo que podría acontecer con estas obras de escenarios deportivos. Pero ninguna autoridad, Fiscalía, Contraloría, Procuraduría, actuó. Y aquí puedo inferir que no lo hicieron porque todo esto se manejó inicialmente desde Bogotá. Y esa gente de allá sí que es intocable.
Vino un cambio de alcalde y el Estado aceptó las razones por el retraso, al punto que siguió girando y autorizando las adiciones. No era un secreto que iba a costar más de lo inicialmente presupuestado.
Que si aquí hubo contratistas que se enriquecieron o que se robaron la plata, esperemos que la Fiscalía lo investigue y lo demuestre.
Lo cierto es que el tiempo pasa y llegan unas nuevas elecciones. Y cada aspirante, para recibir su Aval, tiene que ser monitoreado en la Fiscalía, Procuraduría y Contraloría. Y en estas entidades no existía investigación alguna siquiera. Pero hoy, de la noche a la mañana, solo aparecen como responsables estos dos funcionarios. Pero inexplicablemente nadie de Bogotá, que fue desde donde se autorizaron las adiciones, prórrogas y se giraron los dineros.
Yo abogo por una persecución frontal e integral en contra de la corrupción, pero cuando esta se hace de manera ‘selectiva’, y no en su momento, estamos ante una justicia que pareciera que está haciendo un ‘mandao’. Y esto no se llama Justicia.
Pareciera que existiera en la Fiscalía una perversa estrategia de ‘dejar hacer, dejar pasar’. Todo con el ánimo de investigar más adelante a conveniencia.
Yo creo y soy un convencido que una Justicia pronta y no selectiva ayudan a construir una mejor sociedad y son una contundente herramienta disuasiva para evitar que se cometan toda clase de delitos establecidos en el capítulo de los ‘Delitos Contra la Administración Pública’ del Código Penal Colombiano. Porque de actuarse en aquel momento, podríamos hoy no tener un coliseo, pero no estar ante una justicia selectiva y humillantemente desacreditadora, que hace más daño aun a una sociedad.
Como lo he escrito también a cada momento, la responsabilidad penal es individual, no existe el delito ni municipal ni departamental. Así lo traten de mostrar todos los medios del ‘interior’.
Alguien quiere quedarse con Córdoba y Montería, y se están valiendo de una palabra que acosa a toda Colombia, pero que solo la muestran como exclusiva de esta región: Corrupción. Prefiero una impunidad temporal en este tema, hasta tanto no se ataque al fenómeno de la corrupción desde donde se origina: el centralismo bogotano. Y que cuando así empiece, allí sí, que ‘caiga Sansón y todos los Filisteos’.
Yo creo en Dios y en que Jesucristo sí vino por nosotros. Y le pido respetuosamente a todas las personas que tengan ese toque espiritual, que pidamos a Dios por Córdoba y por Montería. Es solo en los momentos más oscuros de nuestras vidas que vemos la grandeza de Dios. Que se haga Justicia, pero verdadera Justicia. No Justicia acomodada y de intereses. Dios Bendiga a Córdoba, a Montería y a todos sus ciudadanos.
@tonsanjr