Musa Besaile se entregó a las autoridades y será llevado a Bogotá

Hace pocos minutos se entregó a las autoridades del Córdoba el congresista Musa Besaile Fayad, quien desde hace 10 días estaba prófugo de la justicia, luego de que se le dictará orden de captura por el cándalo de sobornos a los magistrado de las altas cortes.

Como se recordará la Sala Segunda de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia tomó la decisión de abrir investigación y ordenar la captura del congresista por los delitos de peculado por apropiación y cohecho por dar u ofrecer con base en las declaraciones rendidas por el exdirector de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía, Luis Gustavo Moreno, el exgobernador de Córdoba Alejandro Lyons Muskus y la propia declaración de Musa Besaile, quien reconoció haber entregado la suma de dos mil millones de pesos a Moreno con destino a los magistrados de la Suprema, Ricaurte y Malo, como parte de una supuesta extorsión de la cual fue víctima. Hecho que desmintieron Luis Gustavo Moreno y Alejandro Lyons Muskus.

Este último en declaración que rindiera frente a una Fiscal delegada ante la Corte Suprema de Colombia, que se trasladó el pasado 7 de septiembre de este año a la ciudad de Miami, Estados Unidos, indicó que en Bogotá fue contactado por Besaile Fayad donde le puso en conocimiento que le estaban pidiendo una suma de dinero para frenarle una orden de captura dentro de la investigación que se le adelanta por la parapolítica.

Luego se reunieron en el Centro de Convenciones de Montería, donde Besaile le pidió que le colaborara con mil millones de pesos para pagar los dos mil millones que le estaba exigiendo el entonces Director de la Unidad Nacional Anticorrupción de la Fiscalía, Luis Gustavo Moreno. Sin embargo, Lyons le dijo que solo le podía conseguir 600 millones. Dinero que le correspondía al senador como parte de acuerdos dentro de la corrupción para desfalcar al departamento de Córdoba, los cuales le entregó cuatro días después en su apartamento del Barrio El Recreo de Montería. Señaló que él tenía 400 millones y llamó a un funcionario de su administración Sami Spath, quien le prestó y llevó personalmente los restantes doscientos millones, ayudando también a contar y empacar el dinero en presencia de Musa Besaile.

Desde que se emitió la orden de captura el congresista quien fuera uno de los senadores con mayor votación de Colombia estaba prófugo de la justicia.