“No creo que nadie se haga rico como congresista. El salario es justificado”: Gerlein

Son ideas populistas. El empleo del congresista tiene unas características muy peculiares. Primero, se consigue a través del voto popular; segundo, tiene una circunscripción nacional para conformarse; y tercero se ejerce en Bogotá”, aseguró el senador Roberto Gerlein, citado por El Espectador.

Según afirma, los casi 30 millones de pesos que se gana de salario un congresista en Colombia son bien justificados, entre otras cosas, porque tienen que mantener una casa en Bogotá y en la provincia en la que viven. Además, hay gastos adicionales como viajar con sus esposas hasta la capital.

Gerlein ya cumplió 50 años en el Congreso y asegura que los colombianos les tienen cariño a los congresistas. Esto, pese a los bajos índices de favorabilidad que registran en las encuestas.

No es la primera vez que Gerlein expresa su inconformismo con la propuesta de rebajarles el salario a los ‘padres de la patria’. A finales del año pasado, recuerda revista Semana, se declaró impedido para votar la iniciativa.

En el momento en que la Comisión Primera del Senado iba a discutir la reforma para modificar y reducir el salario de los parlamentarios, Gerlein se opuso a la idea de que deje de ser el Gobierno el que fije el pago que deben tener para que los propios senadores sean quienes lo hagan en adelante, informó Semana.

De acuerdo con esa publicación, varios de sus colegas se preguntaron si Gerlein aspirará a un nuevo período, y así superar el medio siglo que cumplirá ocupando las sillas del Congreso.

Cuando Gerlein llegó al Senado, en 1968, los senadores mismos eran quienes definían sus pagos pero, según él, eso generaba “críticas acérrimas, y desagradables”. Por lo mismo, la decisión de la Constitución de 1991 de dejar al Presidente esa función y de prohibir a los congresistas ejercer otra profesión aparte de la legislativa, le pareció “sabia, válida e inteligente”.

El Espectador, por su parte, destaca que el congresista del partido Conservador es un católico acérrimo y en su oficina hay cualquier cantidad de imágenes de la virgen y de Jesucristo, entre otras cosas, porque, según dice, para él es “más importante mi religión que mi partido”.