No hay proa que taje una nube de ideas

En el convulso y calumniado escenario político colombiano, hay una densa, entusiasta y muy movida nube de ideas de cambio justo, tranquilo y necesario; inminente presagio de un arsenal de votos, que de no ser desvirtuados por un “chocorazo” o por otras trapisondas electorales, serán sin duda el cimiento democrático de la Colombia Humana timoneada por el inatajable Petro presidente.

El 27 de mayo de 2018 será un día y una noche radiante, rubricado en las páginas inmarcesibles de la historia patria colombiana, como el día feliz de la emancipación electoral de millones de compatriotas, conscientes y convencidos de que otra República es posible, con un presidente caribeño, sinuano y cordobés, llamado Gustavo Petro sin linajes, ajeno a la tradicional genealogía política que siempre ha gobernado y administrado el Estado, como parte de sus haberes patrimoniales; y en ese afán de mantener su dominio y propiedad y cuando ha estado en riesgo tal usufructuó, no ha dudado en hacer uso de todas las formas de lucha, hasta llegar a la violencia política criminal. Así lo demuestran las 54 guerras civiles y los crímenes de candidatos presidenciales. Colombia tiene la desgracia de tener una historia política asquerosa y manchada de sangre, al amparo de una cómplice y espléndida impunidad.

En la hora de ahora, en la tradicional Colombia violenta, y con todas las embestidas de los heraldos de la guerra en la actual campaña electoral contra Petro, sembrando odios y enrareciendo la política, son los mismos “que le roen el hueso a la patria que los nutre”.

Están paranoicos porque se les acerca el destete del Estado, y en esa paranoia son peligrosos, y de seguro que en esta última semana afinarán todo para atajar a Petro.

Es el momento para que el pueblo que está con Petro no baje la guardia, no cerrar campaña, la campaña se cierra cuando salga el último boletín de la Registraduría Nacional, declarando a Petro presidente de la República de Colombia. En ese momento cantaremos a boca y pulmón lleno, y con una alegría radiante el Himno Nacional de nuestra patria.

Lo anterior implica que hay que votar temprano y transportarse por sus propios medios si fuere el caso, y decirle internamente a su conciencia: YO VOTE POR PETRO PORQUE QUISE, A MÍ NO ME PAGARON.

Los testigos electorales deben cumplir al pie de la letra la misión encomendada durante todo el día y hacer las reclamaciones correspondientes, siempre dentro de los rigores que establecen las normas que regulan este asunto.

Todos en máxima alerta para culminar exitosamente la campaña electoral, que en primera vuelta elegirá el 27 de mayo a Petro presidente de Colombia, para que Colombia sea Humana. ! Palabra que sí”.