Odín Sánchez fue liberado por el ELN

El primer gesto de paz del ELN en 2017 es la liberación este 2 de febrero del último secuestrado político que tenían en sus manos: el exrepresentante a la Cámara, Odín Sánchez Montes de Oca, el hombre quien en abril de este año se ofreció como voluntario para ser canjeado por su hermano Patrocinio Sánchez, el exgobernador del Chocó secuestrado desde hacía tres años.

El jefe negociador de los diálogos dicho grupo guerrillero, Juan Camilo Restrepo, ha sido enfático en advertir que la liberación del congresista “es una condición inamovible para que pueda darse el banderazo de partida de conversaciones públicas en Quito”.

El 3 de abril del año pasado, mismo día que se conocía la liberación de Patrocinio Sánchez, el exgobernador del Chocó que había sido secuestrado por el Eln el 13 de agosto de 2013, se rumoraba que se había tratado de un simple intercambio con su hermano Odín Sánchez. La confirmación de que Odín era el nuevo secuestrado se realizó 25 días después, el 28 de abril cuando congresistas, la familia y políticos de la región dieron la noticia.

Patrocinio Sánchez no aguantó más el cautiverio. Estaba desnutrido, con dolencias de colón, gastritis crónica, problemas en la próstata y el hígado. Además, había perdido la visión del ojo izquierdo. Solo faltaba que la muerte llegara. Sin embargo, ante su grave estado de salud, su hermano Odín Sánchez se ofreció como voluntario para un canje. En libertad, Patrocinio fue intervenido quirúrgicamente y recuperó algo de los 20 kilos que había perdido.

Fueron alrededor de ocho meses los que estuvo internado en las selvas del Chocó Odín Sánchez. Salió de la cárcel en 2013, luego de ser procesado por nexos con grupos paramilitares para vivir un nuevo cautiverio. Esta vez en manos de la guerrilla. Su hermano Patrocinio Sánchez se enteró de su secuestro cuando quedó en libertad. Nunca se conoció la cifra que la guerrilla le estaba pidiendo a la familia Sánchez montes de Oca por Odín.

Patrocinio tenía la orden expresa de no dar entrevistas ni comentar que su hermano había sido canjeado por él. Guardó silencio. Pero cuando se confirmó la noticia le envió un mensaje a Odín: “Querido hermano, yo ya me encuentro bastante bien, estoy esperando que me hagan una primera intervención quirúrgica la semana entrante. Parece que me van a extraer la vesícula biliar. Unos cálculos eran los que no me permitían mi movilización, me causaban dolor. Estoy seguro querido hermano que nosotros, tu familia te quiere mucho, te deseamos pronta libertad y haremos hasta lo imposible para que tú, como yo, logres tu libertad”.

Sólo hasta el pasado 18 de agosto pasado se conoció una prueba de supervivencia de Odín Sánchez: un video de 10 minutos. Delgado y con una barba canosa hablaba de que la retención era responsabilidad del Gobierno y que su cautiverio no era digno. Tanto así que su lugar de retención lo bautizó como el “cuarto mundo”. Sus críticas contra la forma en que el presidente Juan Manuel Santos había manejado la crisis en las negociaciones de paz con el Eln se centraron en advertir que el gobierno había olvidado a las regiones marginadas de Colombia como el Chocó. “Solo en la medida en que se creen condiciones de vida, habrá posibilidades de paz”, dijo en el video.

El 31 de diciembre pasado se conoció la última prueba de supervivencia. En el video se observa al excongresiasta chocoano caminar en un lugar selvático. Se sienta en una silla frente a la Cámara y advierte que es 10 de noviembre. “He tenido oportunidad de escuchar extractos de los que fueron los diálogos iniciales y pienso que como hay unos testigos de excepción que son los países garantes, ellos son los que deben informarle a la nación cuál es la verdad. Me parece muy extraño que ante la exigencia mi liberación, el grupo que hoy me tiene (Eln) no haya sido lo más voluntarioso para ceder a ella”.

Ahora, con su liberación, se cumplen con as exigencias para iniciar los diálogos de paz con el Eln, suspendidos totalmente el 27 de octubre pasado. Son cinco puntos en los que se concentrará la negociación. Las víctimas, la corrupción, la participación ciudadana, la pobreza, la exclusión social y las garantías para el fin del conflicto son los ejes del proceso. Mientras hace menos de cinco meses la Fiscalía realizó a puerta cerrada una macroimputación de cargos contra los líderes guerrilleros del Eln, hoy estos mismos personajes son los protagonistas de un nuevo capítulo en la construcción de paz en Colombia.

 

Redacción: El Espectador