Otra Colombia con otra ciudadanía y otra ciudadanía con otra Colombia

El otrora joven ateniense Aristóteles, en los banquetes, en los pórticos y en el ágora, dejó esculpida en la memoria histórica y filosófica universal, la renombrada y por desgracia mal interpretada sentencia : ” El hombre es por naturaleza un animal político”.

La anterior sentencia clasista, la pronunció al opinar respecto del hombre, de la vida y de la educación. De esta sentencia sólo se ha hecho interpretaciones exegéticas , incluso por parte de profesores de filosofía. En mi época de estudiante de bachillerato, en mi siempre recordado colegio Andrés Rodríguez B. de Sahagun (cuando Sahagun era la ciudad cultural), nunca supe a ciencia cierta lo que quiso expresar el estagirista, incluso tampoco lo supe durante mis años de estudios universitarios.

Comprendí la esencia de la sentencia aristotélica antes mencionada por mi propia cuenta, así como he comprendido que la historiografia es una cortina de humo para esconder la verdadera historia y así formar la mentalidad de la ciudadanía con una academia repleta de superficialidades, sin llegar a la esencia de las cosas.

Animal político en Aristóteles no significa lo que se cree que significa. ” Político deriva de polis, que quiere decir ciudad, o sea, la forma suprema a que llegó el Estado entre los griegos”. En consecuencia según él, la esencia del hombre residía en su capacidad para ser ciudadano , y acorde con su clasista y aristocrático parecer, la ciudadanía no era privilegio sino de las clases dirigentes .

Esta historiologica interpretación de la susodicha sentencia, también la hace Marx en el Capital, tomo 1, pág 249. Es decir, de lo descrito se infiere que la ciudadanía, es un derecho logrado a través de históricas luchas, para lograr ser sujeto de derechos políticos.

En el fondo fondo de este y otros artículos que publicaré sobre este mismo tema, lo que pretendo es demostrar, contrario a algún aparte del Preámbulo de la Constitución Política de Colombia que dice: ” El
Pueblo de Colombia en ejercicio de su poder soberano…..”. Estoy plenamente convencido, que es la ciudadanía inteligente la que puede ejercer el poder soberano en la república de Colombia.

” Que nuestra esperanza no amanecerá para volverse patrimonio de museo, sino para continuar la marcha de la
lucha sin descanso por la defensa de la Colombia Nueva”.