Otra tragedia Aérea, Un avión militar con 91 pasajeros a bordo se precipitó a las aguas del mar Negro

Tragedia Aérea.

Rusia vive otra tragedia. Un avión militar con 91 pasajeros a bordo se precipitó a las aguas del mar Negro. Durante las últimas horas las autoridades de ese país desplegaron un enorme operativo para encontrar la aeronave. Luego de varias horas sobrevolando el mar con helicopteros y drones, los restos dejan concluir que no existe ningún sobreviviente.

“Fragmentos del avión Tu-154 del ministerio ruso de la Defensa fueron hallados a 1,5 km del litoral de la ciudad de Sochi, a unos 50-70 metros de profundidad”, indicó un comunicado oficial.

En el avión, un Tupolev 154, viajaban 83 pasajeros y 8 tripulantes. Entre ellos se encontraban 64 miembros del tradicional coro militar Ensamble Alexandrov, creado en 1928 durante la era Soviética. Los artistas viajaban para hacer una presentación de fin de año a las fuerzas rusas que han sido desplegadas en la guerra en Siria. Los periodistas que acompañaban al grupo para ese momento también fallecieron en la tragedia.

Las autoridades rusas han publicado las comunicaciones entre los tripulantes y la torre de control. La conversación es tranquila y no deja ver que al interior del avión detectaran que algo estaba mal.

Rusia y su compleja presencia en Siria 

Rusia ha tenido un papel cuestionado en la guerra y la tragedia humanitaria que vive Siria. Y, aunque no se conocen las causas del accidente y por ahora no se habla de sea producto de un atentado, esta sería la segunda vez en la semana que sufre una tragedia relacionada con ese conflicto.

El pasado 19 de diciembre, un policía turco vestido de civil asesinó el pasado 19 de diciembre frente a las cámaras, en una exposición fotográfica en Ankara, al embajador ruso en Turquía, Andrei Karlov, al grito de “Alepo” y “Allahu Akbar” (Ala es Grande), en un incidente que Moscú calificó de “acto terrorista”.

En las imágenes de televisión del momento del ataque, que circulan por las redes sociales, se ve al atacante, un hombre alto, vestido con traje oscuro, camisa blanca y una corbata negra, como si fuera un escolta.

“¡No se olviden de Alepo, no se olviden de Siria. A menos que nosotros estemos todos seguros, ustedes tampoco sentirán seguridad. ¡Vuelvan, vuelvan! Todos aquellos que comparen esta opresión y tortura pagarán por ello”, exclama el hombre tras disparar varias veces.

Lo que sucede en Siria es principalmente responsabilidad de la guerra intestina entre el régimen y los rebeldes. El ejército sirio (300.000 hombres) y sus aliados combaten a una abanico de grupos insurgentes aliados a yihadistas.

Tomado de Revista Semana.