Palacio de Naín tesoro de Jaraguay

Había tenido la intención callada y prudente de decir: por qué el edificio donde funciona la Gobernación de Córdoba, tiene el nombre de Palacio de Nain. Sin saber aún hoy, quién fue el de esa apologética y deshonrosa
“genialidad” bautismal.

Y, no lo había dicho antes por la misma razón por la cual parodio, al extinto y siempre renombrado escritor y folclorólogo cordobés, Guillermo Valencia Salgado ” El Compae Goyo”, cuando decía:”!Escribir es una vaina!. Tener algo que decir y no poderlo expresar con fluidez no deja de ser un golpe matrero en partes nobles”.

La Sinuanologia describe al Cacique Jaraguay como un gobernante sanguinario, ambicioso, explotador de los aborígenes, despreocupado por la suerte de sus gobernados, pero eso si preocupado por la atesoromania de oro y de la adquisición de una gran fortuna. Murió quemado vivo por sus súbditos y enterrado en la región de Nain, por no ser “perita en dulce”, parodiando la bella canción de Aurelio Nuñez e interpretada por el “Cacique de la Junta”.

El Palacio de Nain donde funciona con todas sus intimidades, secretos y etcéteras la gobernación de Córdoba, es un homenaje monumental
a la ambición de riqueza y al desgobierno, legado por Jaraguay a través de Nain su cementerio; porque al decir Nain subyace Jaraguay y sus enseñanzas asquerosas, repetidas al pie de la letra por algunos tunantes vestidos de gobernantes.

No saciados con lo de palacio de Nain, desgracian al Estadio de fútbol de Montería con el nombre de Jaraguay. creo que por ignorancia histórica, así quiero pensarlo como atenuante.

Tengo el pálpito, y lo que voy a decir, no lo digo como abogado del diablo, pero Córdoba (un departamento con nombre ajeno), no es por inspiración de Jarsguay, la guaca de la corrupción en Colombia, es más bien una guaquita; presumo que hay macro guacas impunes en casi todas las esferas de la institucionalidad del país.

El palacio de Nain es la versión nueva del cementerio de Jaraguay, pero no sólo eso, al parecer es el lugar donde los Jaraguay contemporáneos, al igual que el Jaraguay genuino que se internaba en la selva en búsqueda de filones de oro; los de ahora se internan en los filones de las arcas públicas.

Aristóteles en La República y en su época expresó con razón: ” en cuanto la Constitución asegura a los ricos la superioridad política no piensan más que en satisfacer su orgullo y su ambición”; y Antístenes en el Banquete de Jenofonte dijo: ” tan sedientos de riqueza, que son capaces de cometer crímenes que avergonzarían…”. Esa radiografía de la política de ese tiempo, es también la de la política preponderante de nuestro tiempo.

Al Palacio Nain donde funciona la administración del departamento de Córdoba hay que exorcizarlo, para sacar de ahí el ánima de Jaraguay y para que no sigan llegando los neoJaraguay.

No hay acaso en los anales de la historia sinuana y cordobesa, nombres ilustres de personajes que le den con sus nombres, lustre espléndido al palacio de la gobernación y al estadio de fútbol?.

Qué tal que a uno de los
16.650 maestros de preescolar, primaria y secundaria de la educación pública estatal del departamento, se le ocurriera colocar como tarea dos preguntas:
-Por qué el palacio de la gobernación de Córdoba se llama Palacio de Nain y las razones de este nombre?
– Por qué el estadio de fútbol de Monteria se llama Jaraguay y quién fue Jaraguay?.

Pero a mi se me ocurre hacerle públicamente las dos preguntas anteriores a la secretaria de cultura del departamento de Córdoba, que entre otras cosas no se como se llama. Será que estoy des informado o es porque “ni suena ni truena” como se dice popularmente.