Palestinos protestan por reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel

Internacional. Más de 20 palestinos resultaron heridos en los choques por balas de goma o balas reales en disturbios en Cisjordania ocupada y en la Franja de Gaza, según los servicios de emergencia palestinos. 

Soldados israelíes y manifestantes palestinos chocaron con virulencia en Hebrón, en el sur de Cisjordania, donde algunos colonos judíos viven bajo alta protección entre decenas de miles de palestinos, indicó un periodista de la AFP.

En Belén, Qalqilya y Yenín, en las afueras de Ramala, también hubo enfrentamientos esporádicos.

Los dirigentes palestinos reivindican Jerusalén Este, ocupado y luego anexado por Israel en 1967, como la capital del estado al que aspiran. Pero Israel considera que todo Jerusalén, tanto el este como el oeste, es su capital “eterna e indivisible”.

Hasta ahora la comunidad internacional no ha querido reconocer a Jerusalén como capital, una cuestión muy delicada y clave en el proceso de paz.

En Jerusalén Este, la parte palestina de la ciudad, considerada como ocupada por la comunidad internacional, las tiendas y las escuelas permanecieron cerradas por la huelga convocada por grupos palestinos.

 

El movimiento Hamas, que gobierna Gaza, pidió un nuevo levantamiento popular y, a última hora de la tarde, al menos dos cohetes fueron lanzados desde el enclave hacia Israel, aunque explotaron en la Franja, según el ejército israelí.

Israel anunció el despliegue de refuerzos militares en Cisjordania.

A pesar de las advertencias de muchos de sus socios, el presidente estadounidense Donald Trump rompió el miércoles con la política de sus predecesores y anunció el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, ordenando el futuro traslado a esta ciudad de la embajada estadounidense, que ahora está en Tel Aviv, una decisión que podría tener consecuencias imprevisibles.

Analistas y observadores temen que la decisión de Trump abra un nuevo conflicto por el estatus de esta ciudad, donde hay lugares santos judíos, cristianos y musulmanes.

La decisión pondrá a la región “en un círculo de fuego”, advirtió el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, que mantuvo este jueves una conversación telefónica con el papa Francisco para abordar la situación en Oriente Próximo.

Incluso Arabia Saudita, aliada de Estados Unidos, criticó un acto “irresponsable”.

El reconocimiento de Jerusalén ha provocado la cólera de los líderes de la Autoridad Palestina, la entidad reconocida internacionalmente como prefiguración de un futuro estado palestino independiente.