¿Para dónde se van los 600.000 votos de la CUT y los 350.000 de Fecode?

La reciente elección del Congreso de la República realizada el 11 de marzo de la presente anualidad, fue el infeliz final de la representación sindical en ese importante órgano legislativo, otrora representado por los, éstos sí, honorables Senadores: *Gloria Inés Ramírez, Jaime Dusán, Jorge Guevara, Luis Carlos Avellaneda y Senen Niño*, y por los Representantes a la Cámara, *Wilson Borja y Wilson Arias*.

El Senador Senen Niño que era el único sobreviviente que había quedado, en esta oportunidad no le alcanzaron los votos, y Jorge Guevara apoyado por el propio presidente de FECODE, tampoco logró tal propósito. Y la ciudadanía se pregunta:
para dónde se van los votos de la *CUT* y de *FECODE?*

La muy renombrada Comisión Rosas y el Informe de Alesina, no tendrán porque romperle el espinazo a *FECODE* y al sindicalismo como es su propósito, porque ellos mismos se lo están rompiendo, votando por los actores del modelo político neoconservador y el modelo económico neoliberal, responsables de las causas que originan sus luchas.

La propia dirigencia sindical debía formularse la pregunta que se formula la ciudadanía, que es la misma del presente escrito, y responder autocráticamente y
” sin creerse sus propias mentiras”. Da la impresión que las bases sindicales sólo por intereses económicos le sigue y le cree a sus dirigentes, pero no les cree políticamente y los hechos político-electorales así lo demuestran.

Sería bueno que la dirigencia sindical nacional, departamental, distrital y municipal en un retiro espiritual sindical y político, reflexionara sobre estos interrogantes:

– Para dónde se van los votos de la *CUT* y de *FECODE* ?
– A qué se debe este hecho?
– Por qué las bases sindicales no creen políticamente en su dirigencia?
– Por qué sí los Congresistas alternativos han sido excelentes legisladores, por qué desaparecieron de ese escenario? .
– Qué hacer para que en Colombia exista un sindicalismo de liderazgo social y político? .

Colombia requiere de un sindicalismo de liderazgo social y político.