Paro de maestros

En el panorama educativo oficial y laboral del país, por inobjetable culpa, irresponsabilidad y falta de palabra del gobierno colombiano, hoy hay miles de niños y jóvenes escolares en sus casas; miles de escuelas y colegios cerrados y miles de educadores marchando por las calles de la Colombia del Estado Social de Derecho, paradójicamente reclamando derechos constitucionalmente amparados.
El primero y fundamental derecho reclamado por los maestros, es el de que se le garantice no sólo a ellos, sino a todos los colombianos sin distingo alguno, el cumplimiento del mandato constitucional que en el artículo 11 establece: El DERECHO A LA VIDA ES INVIOLABLE Y NO HABRÁ PENA DE MUERTE.
Otro derecho infinidad de veces reclamado por los maestros, es el de la satisfacción del derecho a la salud mediante una atención idónea y oportuna en los tratamientos médicos, exámenes, cirugías y entrega de medicamentos. Este es un derecho íntimamente ligado con el derecho a la vida, porque cuando se habla del derecho a la vida “se comprende necesariamente los derechos a la salud e integridad física”, y es que no puede haber
“inescindibilidad entre el derecho a la salud y el derecho a la vida”.
Otro derecho reclamado por los maestros para bien de los estudiantes, es lograr hacer realidad la existencia de una auténtica Jornada Única Escolar con todos sus requerimientos, en consideración a que Colombia es uno de los países donde los estudiantes tienen menos tiempo de permanencia en las escuelas y colegios.
La implementación de la Jornada Única, requiere inspirarse de alguna manera, en la concepción de escuela que tenía el primer pedagogo del Renacimiento Victorino Da Feltre, fundador de la Casa Gioiosa, o sea la casa de la alegría, al referirse a lo que debe ser la escuela. Las escuelas y colegios deben ser escenarios agradables y bien dotados, que induzcan a aprender con alegría, y no ser escenarios de carencias como los existentes en nuestra patria..
Aparte de otros justos reclamos de los maestros, en el Paro de hoy 25 de julio, es el incumplimiento del Acuerdo suscrito entre el Gobierno Nacional, a través del MEN y FECODE en el último Paro Nacional Indefinido de los Maestros. En su mayor parte todo ha sido “Mamola”.