¿Por qué es tan buen negocio un jugador tan caro como Neymar?

Los cálculos de los expertos se desmoronaron cuando PSG decidió poner sobre la mesa los 222 millones de euros de la cláusula de rescisión que le había impuesto Barcelona a uno de sus baluartes. Analistas de diversos orígenes hablan de que el mercado se rompió, que las cifras que se pagan son obscenas, que se perdió toda perspectiva.

Pero ¿por qué un negocio como el PSG correría un riesgo tan alto? El propio presidente del club francés, Al-Khelaifi, lo dijo en la rueda de prensa de presentación del crack: “No hay dos como Neymar en el mundo. Me gustaría que nos viésemos en dos años para comprobar cuál es su valor”, indicó. Y al ser preguntado sobre cuánto podría subir el valor esperado del astro brasileño en ese lapso, no dudó: “Al menos el doble”.

¿Más de 400 millones en 2019? ¿En serio? Muy en serio. Los cálculos de los expertos dicen que la edad del jugador (25 años) sugieren que su máximo rendimiento lo encontrará vestido con la camiseta de PSG. Basta ver a Messi o Luis Suárez, plenos en los 30, e inclusive Cristiano Ronaldo (32), quien aprendió a dosificarse para explotar su rendimiento en momentos decisivos, con lo cual no se aleja de las pujas europeas por el botín de oro.

Pero el dinero, el que lloverá a raudales según los cálculos del PSG, tiene otro origen: el mercadeo. El día de su contratación la prensa especializada en economía en París sugería que la inversión se recuperaría con la venta de 2 millones de camisetas marcadas con el número 10. Casi que sólo en Francia se podría cubrir la cuota.

Aún así, PSG dejó de ser un equipo local hace tiempo para convertirse en un fenómeno mundial. Hablamos de un club valorado en cerca de 1.000 millones de euros y de una estrella que llega armada de sus 30 millones de seguidores en Twitter, 60 millones en Facebook y 78 millones en Instagram.

La presencia que le faltaba a PSG con Di María o Cavani en Suramérica se nutrirá ahora de un fenómeno como Neymar, quien ya probó además que en oriente -a donde van todos los clubes poderosos hoy en día en busca de alianzas comerciales- es una máquina de hacer dinero.

Luego, sólo en camisetas, habrá negocio. Pero si el equipo también es campeón de Champions League, entonces los valores de sus patrocinios, de sus partidos amistosos y sus registros bancarios crecerán como espuma. Luego sí, parece que los 222 millones no son demasiado.

Tomado de Fútbol Red.