¿Qué hay detrás de la captura del Senador Bernardo “ñoño” Elías?

A primera vista podría decirse que es el resultado de las investigaciones que en su contra se adelantan en el marco de la investigación sobre los sobornos de la firma Odebrech para quedarse con importantes licitaciones de infraestructura vial en el país.

Sin embargo, las lecturas sobre lo ocurrido deberán ir más allá de este hecho, pues en torno al nombre del Senador Bernardo “Ñoño” Elías, se tejen los hilos de poder político de gran parte del caribe colombiano.

Con su renombrada y pintoresca “ñoñomanía” el senador Cordobés Elías Vidal, durante la última década se convirtió en uno de los más grandes barones electorales de la costa norte del país, su ascenso vertiginoso en la política colombiana, lo catapultó rápidamente de la cámara de representantes al senado de la República convirtiéndose en uno de los senadores más votados en el país, resultados estos producto de su ejercicio clientelar y burocrático que con absoluta destreza no solo logró consolidar sino maquillar bajo el ropaje de “gestor y promotor de desarrollo para sus comunidades” como lo denominan sus más férreos defensores.

Con lo que bien podría denominarse un staff de concejales, diputados, alcaldes la “ñoñomanía” es hoy por hoy un factor de incidencia política a lo largo del caribe, que, con la captura de su máximo dirigente, llena de incertidumbre a sus integrantes sobre el futuro de este “proyecto político”.

Y es a partir de este factor, desde el cual es necesario hacer otras lecturas que permiten evidencia que con la captura del Senado “ñoño” Elías, los más beneficiados con ello son aquellos otros clanes políticos de la región dentro de los cuales se encuentran los Char del departamento del Atlántico, aliados políticos de Germán Vargas Lleras, máximo líder del partido Cambio Radical, partido al cual pertenece el actual Fiscal General de la Nación Néstor Humberto Martínez.

Para nadie es un secreto la expansión del Clan de los Char más allá de los límites del Atlántico, luego entonces actuaciones como estas desplegadas por la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez, resultan tan favorables para la lucha contra la corrupción en el país como para el ajedrez político del sector al cual pertenece el Fiscal General de la Nación, esto es, Cambio Radical y por consiguiente Germán Vargas Lleras.

Y es que una lectura en este sentido cobra aún más fuerza, si se tiene en cuenta que en el Departamento de Córdoba -el cual tiene una de las abstenciones más bajas del país cercana al 40%- históricamente la presencia de Cambio Radical no es considerable ni tiene mayor trascendencia dentro del contexto político de este Departamento. Tan solo a partir de una movida de bastante audacia política en las pasadas elecciones regionales, Cambio Radical a último momento arropó bajo su manto al candidato a la gobernación de este departamento Carlos Gómez Espitia, quien, con una votación cercana a los 300 mil votos, se convirtió en una verdadera revelación en la política; su notable actuación y la fidelidad jurada al vargasllerismo le sirvió a Gómez para ser nombrado y desempeñarse actualmente Director Nacional del Programa de viviendas y Agua Potable de la Vicepresidencia de la República, cargo para el cual fue posesionado directamente por parte del entonces vicepresidente Germán Vargas Lleras.

La captura del renombrado “ñoño” se suma a la también efectuada en días pasados sobre el actual Alcalde de Monteria Marcos Daniel Pineda y Carlos Eduardo Correa (ExAlcalde de Monteria, Ex Alto Consejero para las Regiones de la Presidencia de la República y hoy designado director de FINDETER) reconocidos dirigentes conservadores adscritos a la casa electora de la Senadora Cordobesa Nhora García, en un hecho que también generó un fuerte sismo en la clase política Cordobesa, y el cual permitiría reafirmar la hipótesis aquí expuesta, sobre las verdaderas intenciones que hay detrás de la captura de estos dirigentes políticos que van mucho más allá que una verdadera lucha en contra de la corrupción en esta región del país.

Y es que resulta absolutamente extraño, que hayan caído primero este grupo de dirigentes y no Alejandro Lyons, ex gobernador del Departamento y quien goza de las mieles de la libertad en Estados Unidos como resultado de las más exquisitas maniobras de evasión y burla al sistema penal y a la justicia colombiana. Lyons, que tiene sobre sus hombros investigaciones tan delicadas como la de la desaparición y homicidio de quien fuera su Director de Regalías durante su gobernación, parece no estar aún dentro del radio de acción de la fiscalía ¿será acaso porque su potencial electoral en Córdoba es hoy por hoy mínimo? Un interrogante aún sin resolver.

Cae “ñoño” Elías y las investigaciones se dirigen entonces hacia el también senador cordobés Musa Besaile, otro de los caciques políticos de la región, que de ser también ser neutralizado, significaría haber logrado despejar el camino para que irrumpa en el escenario político el propio Germán Vargas Lleras a quien ya se le ha visto recientemente visitando este Departamento y teniendo reuniones con diferentes sectores políticos.

Puede entonces concluirse que lo que a primera vista hace parte de la lucha frontal contra la corrupción por parte de la Fiscalía General de la Nación, no lo sea, y más bien se haga parte de la filigrana con que labran los escuderos de Germán Vargas Leras, su carrera política hacia la Presidencia de la República, pues no todo lo que brilla es oro.