Samuel Moreno la volvió a hacer, llegó a la audiencia sin abogado

A las 9 de la mañana de este jueves los citados a la audiencia de imputación de cargos al excalde Samuel Moreno Rojas –el delegado de la Fiscalía, dos representantes del Ministerio Público y hasta el Juez–, llegaron puntuales a una de las salas del quinto piso del Bloque E del Complejo Judicial de Paloquemao y cada uno ocupó su lugar. Sin embargo, no llegó a esa hora el acusado.

El Fiscal repasaba sus documentos, leía con detalle las pruebas con los que estaría demostrando los vínculos de Moreno Rojas con el escándalo de Odebrecht, una carpeta de unos 90 folios.
De un momento a otro irrumpió Moreno Rojas, bien escoltado, con su respiración agitada y con cara de preocupación, sus ojos bien abiertos. El secretario del Juzgado 52 Penal Municipal de Garantía le hizo la pregunta clave: ¿Quién viene con usted señor Moreno? –Con el afán del que llega tarde a la cita respondió– “Vengo solo porque no tengo abogado, todavía no he encontrado a nadie de mi confianza”.

Vengo solo porque no tengo abogado, todavía no he encontrado a nadie de mi confianza.

El secretario miró hacía todos lados, hubo un profundo silencio. “Señor Moreno acompáñeme–, le dijo, y se fueron hasta el fondo del pasillo, a su despacho judicial.

Estuvieron por 20 minutos a puertas cerradas. Transcurrido ese tiempo Moreno Rojas salió redoblando sus largos pasos, a cada lado un guardia del Inpec. Bajó las escaleras y se perdió por la puerta que comunica al parqueadero. No dijo nada, guardó el mismo silencio de siempre.

La audiencia en donde se conocería cómo habría recibido la millonaria coima cuando fungía como alcalde de Bogotá quedó aplazada, sin saberse aún la nueva fecha, hasta que la Fiscalía vuelva a solicitarla.

Esta no es la primera vez que el excalde se presenta sin defensor, ya son más de cinco las veces en las que ocurre lo mismo. En mayo de este año una diligencia se aplazó porque el abogado dijo que no se había leído el material probatorio que la Fiscalía tenía en contra de su defendido por el llamado ‘carrusel de los contratos’. En otra audiencia, en julio del 2011 Moreno y su abogado no acudieron a la audiencia. Después, en otra programada ese mismo mes ocurrió lo mismo, ni el acusado ni su defensor asistieron.

En el 2013 en otra audiencia en la que la Fiscalía le tenía preparada la imputación en delitos como concierto para delinquir y peculado por apropiación el abogado de Samuel solicitó el aplazamiento. Desde ahí se dieron cuatro aplazamientos más, unos por no tener abogado y otros porque este no se había leído el expediente.

¿Por qué fue citado Moreno Rojas, a otra audiencia? Siendo que ya fue objeto de una abultada condena que fue aumentada por el Tribunal Superior de Bogotá a 24 años en un lugar de reclusión.

Todo ocurre porque la Fiscalía decidió vincular a Moreno en las investigaciones que tienen que ver con la adjudicación del contrato Tunjuelo–Canoas, en la que es señalado de haber recibido el 6 por ciento como coima por su firma, además de 1.000 millones de pesos adicionales.

El contrato por el que nuevamente es empapelado el exalcalde se presupuestó para el diseño, construcción y puesta en operación de un gigante túnel, el que se firmó con la modalidad ‘llave en mano’, para el sistema de alcantarillado Troncal–Tunjuelo –Canoas– Río Bogota.

En las pruebas que tiene en su poder la Fiscalía es clave el seguimiento que el ente acusador le hizo al ingeniero Andrés Cardona –preso en la cárcel Modelo–, quien era considerado el hombre poderoso en la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, también terminó vinculado con el sonado escándalo del pago de sobornos de la gigante brasileña Odebrecht a funcionarios públicos para obtener millonarios contratos de obras de infraestructura.

Cardona, según la Fiscalía, hizo parte de un entramado corrupto y bajo las órdenes de Samuel Moreno, que instaló en su camino a su hermano Iván Moreno para que le asegurase su parte.

No obstante el nombre de Andrés Cardona empezó a ser sonoro desde el 2013, cuando el contratista Emilio Tapias, uno de sus socios, lo mencionó y lo lanzó a la turbulencia del llamado ‘carrusel de los contratos’.

A Cardona la Fiscalía lo acusa de haber sido concluyente en la entrega de la megaobra, fue quien se reunió con directivos de la constructora en México para sentar las pautas de cómo sería la posterior entrega del contrato.

También se habla en el expediente que pesa en su contra que hubo una reunión de Cardona con el contratista Emilio Tapia en la casa de Álvaro Dávila y en el encuentro también estuvo presente Iván Moreno. Ese día entre el sonar de copas se decidió el nombre de la firma contratista al que se le iba adjudicar la importante obra.

La Fiscalía ha dicho que cuenta con las suficientes pruebas para relacionar a Samuel Moreno con el reparto de dádivas por parte de Odebrecht en la consecución de contratos.

Tomado de El Tiempo.