Se acerca la visita del papa y cese al fuego con el ELN sigue lejano

A tres semanas de la llegada del papa Francisco a Colombia, el diálogo de paz entre el Gobierno y el ELN que se desarrolla en Quito, Ecuador, aún no arroja un acuerdo respecto al cese al fuego bilateral temporal, propuesta que ha hecho la guerrilla y que cuenta con el respaldo de varios sectores sociales en el país.

“Ratificamos nuestro compromiso y planteamos propuestas para su posible implementación. Las ideas de cada parte se han venido abordando, profusamente, en las submesas y comisiones específicas dispuestas en Quito, desde que ambas delegaciones manifestamos intención de pactar un acuerdo de cese bilateral”, señaló el ELN a través de un comunicado dado a conocer en Internet.

En el mismo, cuestionan las declaraciones del jefe de la delegación negociadora del Gobierno, Juan Camilo Restrepo, de quien dicen ha buscado instalar la idea de que el cese al fuego estaría condicionado a la suspensión de varias modalidades, que, supuestamente, el ELN no tiene disposición de cesar temporalmente y por esto no se avanza.

“Pero no es esa la dificultad real en la mesa. El Gobierno conoce la voluntad que mantiene el ELN de acompañar el cese al fuego con alivios humanitarios, durante la temporada que dure el cese. En cambio, cuando el ELN manifiesta lo que el Gobierno debería garantizar para que la población también se vea aliviada de las afecciones humanitarias, que causa la acción u omisión estatal, ahí la escasa voluntad política de la delegación gubernamental se convierte en la verdadera traba”, agrega el comunicado.

En este sentido, la guerrilla reitera los cinco puntos que ha propuesto como complemento del cese bilateral, cuya garantía de cumplimiento, en su concepto, dependen del Gobierno: combate al paramilitarismo, acabar con la judicialización y persecución de líderes sociales, honrar los acuerdos de garantías en derechos humanos pactados con las organizaciones sociales, levantar los bloqueos y confinamientos de zonas y comunidades, y resolución de la crisis humanitaria que afecta a todas las cárceles del país.

Incluso, el ELN propone la implementación de un Sistema de Alerta y Ataque (SAA), ante el accionar de los grupos neoparamilitares, que consta de cuatro fases: 1) que las comunidades alerten y denuncien la agresión o amenaza. 2) que la Fuerza Pública confronte la amenaza, lo cual podría incluir la separación del cargo de militares y policías cómplices en la agresión. 3) que haya verificación por parte de las comunidades de la eficacia de la confrontación de la agresión. 4) que haya difusión pública de los resultados que arroja el proceso para que la sociedad evalúe el real compromiso en el deslinde estatal con el accionar paramilitar.

“Como ejemplifica este caso, cada propuesta del ELN está acompañada de los mecanismos concretos que permitirían su implementación. Se trata de medidas de garantías básicas, elementales, ante las que la delegación del Gobierno esquiva hacer compromisos. Con base en ese compromiso que asumimos, y en vista de que los tiempos de la venida del papa se acortan, nos permitimos interpelar al Gobierno, en busca de un acuerdo de cese bilateral. Esta posibilidad sigue al alcance de las partes, si hay verdadera voluntad de crear hechos de confianza hacia la paz”, concluye el comunicado.

Tomado de El Espectador.