Tecnología distrae a las madres cuando alimentan a sus bebés

El momento en que una madre alimenta a su bebé va más allá de un simple instinto de supervivencia. Dar de beber leche personalmente a un hijo está asociado a menores niveles de obesidad, menor riesgo de internalizar problemas cuando este sea adulto y con el desarrollo de una mejor salud tanto cognitiva como emocional. No obstante, según un estudio publicado en la revista médica Journal of Nutrition Education and Behavior, este momento tan importante para los recién nacidos está siendo perturbado por la tecnología.

Para llegar a esta conclusión, un grupo de científicos de la Universidad Politécnica del Estado de California (Estados Unidos) les pidió a 75 madres, entre los 18 y los 40 años, que llevaran un registro de cada vez que alimentaban a sus bebés de menos de seis meses de nacidos durante seis días. Por cada reporte, las mamás debían indicar la hora en que empezaban y terminaban de darles de comer, si estaban amamantando, dándole leche materna en botella o formula y qué otras actividades hacían mientras alimentaban a su hijo.

Además, eran libres de agregar comentarios relacionados con el estilo de alimentación, como si estaban de acuerdo con darle de comer al bebé así no aparentara tener hambre, y debían calificar, de uno a cinco, qué nivel de satisfacción parecía tener el niño en el proceso.

En total la investigación recopiló 2.982 datos. El 36 % correspondientes a mujeres que amamantaban y el 64 % que daban la leche en botella: el 72 % de estos casos se trataba de fórmula, 26 % de leche materna bombeada y el 2 % una mezcla de ambas.

En cuanto al punto más importante y tras el que iba la investigación, conocer cómo la distracción materna puede afectar las interacciones y los resultados de la alimentación del lactante, los científicos dividieron las respuestas de las madres en tres categorías: las actividades que hacían mientras alimentaban a su bebé que estaban relacionadas con la tecnología, las que no estaban relacionadas con tecnologías y cuando las madres reportaron no desarrollar ninguna actividad adicional.

En el primer grupo se incluyeron respuestas como ver televisión, mirar el celular o la tableta y estar en el computador, mientras en la segunda categoría entraban actividades como leer libros o periódicos, hacer aseo, comer y escuchar música. En el tercer grupo entraron las respuestas de madres que afirmaban no desarrollar otra actividad diferente que darle leche al bebé o interactuar con él mientras lo alimentaban.

Después de analizar los datos, los científicos encontraron que, en general, las madres se distraen por alguna razón mientras alimentan a sus pequeños. A nivel global del estudio, en el 43 % de los casos hubo alguna distracción, el 26 % debido a alguna tecnología y el 17 % restante por otras actividades. Sorprendentemente, no hallaron una diferencia sustancial en las distracciones de madres que amamantaban a sus hijos o les daban leche en botella.

Sin embargo, al llevar los resultados a nivel individual, los científicos encontraron que 92 % de las madres reportaron distraerse por lo menos en una de las veces que alimentaban a su hijo: el 83 % de estas tenían que ver con uso de tecnologías.

“La importancia que tiene la capacidad de respuesta de los cuidadores durante las interacciones alimentarias está subestimada por la creencia de que los bebés tienen una capacidad innata de autorregularse”, afirma el estudio. Y aunque advierte que para llegar a saber cuáles son los impactos que tienen este tipo de distracciones en el desarrollo de los niños aún se necesita más investigación, sí señala que las políticas públicas futuras podrían enfocarse en educar a las madres sobre la importancia de la alimentación en el desarrollo infantil. Pues la tecnología, a la final, ya ha permeado hasta los momentos más íntimos, como lo es el de una madre amamantando a su hijo.

TOMAOD DE EL ESPECTADOR.