Un repaso a la reciente historia política de Córdoba ( I )

Por: Toño Sánchez Jr.

Todo empezó mal para Córdoba en octubre de 1991, cuando decidieron elegir, en aquella primera elección popular de gobernadores, a un hampón que tuvo el despreciable ‘honor’ de ser el primer gobernador de elección popular de Colombia destituido por bandido. Hoy en día funge e intimida a los demás cuando afirma ser el íntimo amigo de Álvaro Uribe Vélez, y muchas personas no lo dudan, porque en esos períodos presidenciales era el consorte de Uribe en el avión presidencial y se enriqueció a más no poder.

Como a esta rata la encerraron en una casa cárcel en Bogotá, su período lo terminó un joven de Lorica, Javier Jiménez Amín, quien le dio otro aire a la Gobernación. El presidente de Colombia en ese entonces era César Gaviria Trujillo.

Después llegó a la Gobernación de Córdoba, Carlos Buelvas Aldana (q.e.p.d.), quien derrotó increíblemente al que se daba como indestronable: Abelardo de la Espriella Juris, que era respaldado principalmente por lo que se conocía entonces como ‘Mayorías Liberales’. El mandato de Buelvas Aldana fue algo foclórico, el presidente de Colombia era Ernesto Samper Pizano, quien en una cumbre de gobernadores lo denominó como ‘Míster Torniquete’, en alusión al programa de gobierno que se hizo para combatir las inundaciones de aquella época. Inundaciones que dejaron muchos damnificados, pero también dejó a mucha gente millonaria.

La labor de Buelvas Aldana no dio para mantener un período más a otro candidato de la coalición que lo llevó a la Gobernación. En octubre de 1997 gana la elección Ángel Villadiego Hernández y comienza una hegemonía de ‘Mayorías Liberales’, que pone a 4 gobernadores y medio: Villadiego, Jesús María López (q.e.p.d.), Libardo López, Jaime Torralvo (Este es el ‘y medio’) y Marta Sáenz.

En medio de estos períodos florecieron en Córdoba las Autodefensas, que decidieron a punta de fusil meterse en política. Y no lo hicieron con el ánimo de depurar las malas prácticas políticas, lo hicieron porque sus amigos los convencieron de que había que atacar la corrupción, pero al estilo: “Quítate tú, pa’ ponerme yo”. Que no era otra cosa que atacar a los políticos que controlaban la burocracia, para que se las dieran a los amigos y amigas de los comandantes de Autodefensas. Pero toda esta historia para otro momento.

Para aquellos tiempos el billete del Estado estaba en la salud y la educación. Los que entendieron la Ley 100 como un negocio comenzaron a enriquecerse. Al punto que los paramilitares en todo el país fueron por las secretarías de Salud. Estaban de moda en aquellas épocas los PAB, Plan de Atención Básico. También para esos tiempos ya se sabía que el tema del sida era una inacabable ‘mina de oro’. A mucha gente del sector salud asesinaron en Córdoba en esos aciagos tiempos.

Ya en Córdoba un par de empresas manejaban el tema de la hemofilia, pero muy discretamente. No es solo sino mirar que muchos de los implicados en ese llamado ‘cartel de la hemofilia’, que son servidores públicos, están en Carrera Administrativa y llevan más de 16 años trabajando en la gobernación. Este es un simple dato para inferir desde cuándo se podría estar dando este negocio.

Pero si el primer mal paso lo dieron los cordobeses cuando eligieron a aquel bandido gobernador en 1991; el segundo, vino cuando llevaron a la gobernación a Jaime Torralvo Suárez a mediados del 2000.

Por varias demandas administrativas, electorales y tutelas vino un período de incertidumbre para Córdoba, en un momento este departamento tuvo dos gobernadores al tiempo. Pero a final de cuentas Torralvo fue el que se quedó montado en el caballo. Y serían los siete meses más nefastos para este Departamento, fue el período donde se ‘democratizó el robo en Córdoba’.

Torralvo fue el que le enseñó a los cordobeses cómo era que se sacaba el conejo del sombrero en términos de robo a lo público. Aunque usted no lo crea, Córdoba fue una repartija en esos siete meses. Nada volvió a ser igual para Córdoba. Allí nació el ‘carrusel de la educación’. Los escoltas no estaban para cuidar a los altos funcionarios sino para escoltar a los contratistas a los bancos para que no se fueran a volar con la coima. Hay una anécdota de un día que se fue la luz en la gobernación y estaban contando una plata, que estaba en varias cajas, los encargados se tuvieron que quitar la camisa para poder seguir contando.

Otra anécdota, que ya parecen leyendas urbanas, fue la que le atribuyen a él con su Secretario de Salud Departamental. Torralvo llamó al encargado a su despacho. El gobernador siempre que estaba sentado en su escritorio tenía entre sus dedos un lapicero Montblanc. Después de saludar a su secretario y hacerle una broma por llevar unos pantalones con bolsillos a los lados, le preguntó: “¿De quién es este lapicero?”. 

  • Suyo, señor gobernador, respondió el secretario.
  • ¿Y quién firma con él?, volvió a interrogar el mandatario.
  • Usted, señor gobernador.
  • Bueno, entonces lo tienes claro. Dame seis mil millones de pesos por esa secretaría y haz con ella lo que te dé la gana. Comentan los que recuerdan esa escena que el secretario le habló a Torralvo sobre unos compromisos con un exsenador conservador. El gobernador se quedó mirándolo y le mostró el lapicero nuevamente: “¿Qué me habías dicho de este lapicero? Ya ese senador no manda”.

    En fin, la época de Torralvo fue fatal para Córdoba, pero nadie se acuerda de ella. Tal vez porque mucha, muchísima gente poderosa de este departamento, se enriqueció a mansalva e impunemente de esos siete meses.

     Ya estaba en pleno auge la parapolítica y muchos políticos de Córdoba capturados. Yo estaba subjudice, ya que en mi calidad de periodista había firmado el mal llamado ‘pacto de Ralito’.

    Todo mundo daba por muerto al grupo político que lidera en Córdoba Juan Manuel López Cabrales. Era 2007 y venían nuevas elecciones para Alcaldía y Gobernación.

    Y contra todo pronóstico Marta Sáenz Correa gana la gobernación, pero no deja de existir un terrible período de incertidumbre por una demanda ante el Consejo de Estado. Lo cierto es que hay una gran diferencia entre los siete meses de Torralvo y los cuatro años de Sáenz Correa. Pero el amarre de las Resoluciones de los maestros que dejó firmada Torralvo y Ariel Arteaga perseguiría a todos los gobernadores hasta la fecha (Este es otro tema para tratarlo en otra columna).

     Marta Sáenz entrega el control total de la salud a Ángela Cuéter, persona cercana a la ‘casa López’. 

     Su período transcurre en medio de su defensa a no dejarse sacar de la gobernación, a gobernar y a lograr que no se pierda la gobernación en las elecciones de 2007. Pero esto al final no se logra y carga con esa derrota a sus espaldas. Así lo dicen los más cercados a Juan Manuel López Cabrales.

    Aquí viene un nuevo escenario político que va a cambiar por completo la vida política de Córdoba y que llevará al mayor escándalo de corrupción, con asesinato incluido, acontecido en este Departamento.

    Para continuar tenemos que saber cómo era el panorama político de Córdoba en 2007. Todo eso en la segunda parte.

    @tonsajr