Una megaobra detenida por el egoísmo y la ambición

Toño Sánchez, columnista invitado de Río Noticias.
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Muy pocas veces en Córdoba uno puede ver una megaobra casi hecha realidad, pero el egoísmo, avaricia y ambición de dos paisas y dos cordobeses impide que se termine, lo que ocasionaría un daño irreparable a los barrios del sur de Montería de llegar a tener un duro invierno.

Nos referimos al mejoramiento de la sección hidráulica de los 14.4 kilómetros del Canal que inicia donde confluyen los canales de Los Araujo (El mismo de La Granja), Cantaclaro y Furatena, hasta el puente del corregimiento de El Cerrito.

Los monterianos saben que muchas veces alcaldes tuvieron que declarar la emergencia invernal para poder enfrentar los estragos que ocasionaban estas inundaciones en todos estos barrios del sur, hasta acabar con la poca calidad de vida de los mismos. Recuerdo que hasta manifestaciones hubo por este problema.

Si bien es cierto que irresponsables alcaldes patrocinaron invasiones y otros compraron tierras inundables, para hacerle favores a poderosos de la ciudad, más cierto es aún que cada calamidad presentada por las inundaciones debía ser afrontada por el alcalde de turno. Hoy en día, uno de esos irresponsables descarados anda insinuando que quiere aspirar en las próximas elecciones de octubre 2019.

La obra, aprobada en un Ocad, consistió en ampliar el antiguo canal de 15 metros a 50 metros, también se aumentó la profundidad. Fue diseñado con una topografía que permite un discurrir de las aguas de manera lenta y no erosiva. Desde el aire esta obra parece un brazo del río Sinú

A penas esta megaobra sea entregada a satisfacción, el problema de las inundaciones de los barrios del sur será cosa del pasado. Y como valor agregado, todos los finqueros por donde pasa este canal se verán beneficiados porque todas estas aguas, muchas veces con material orgánico y residuos sólidos, no inundarán sus potreros debido a los terraplenes que se construyeron.

Este canal está ejecutado en un 80 % y beneficiará, aproximadamente, a más 280 habitantes de la ciudad de Montería, ubicados en el sur de la ciudad, en su mayoría gente pobre, que por años se ha visto golpeada por las inundaciones ocasionadas por los fuertes inviernos.

Pero esta obra, que fue aprobada en un Ocad, no admitió en su aprobación recursos para indemnizaciones. La Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y el San Jorge, CVS, se lo hizo así saber a todos los finqueros por donde pasaría dicho canal. La gran mayoría aceptó ceder los metros para que la obra beneficiara a la gente pobre de esta capital.

Pero otros no aceptaron.

Hay un paisa, Jorge Londoño, que aterró el área de ‘El Purgatorio’, muy a pesar de las advertencias de la autoridad ambiental de Córdoba, CAR – CVS.

De este personaje quiero agregar que fue el que se cogió toda una calle en el barrio La Castellana de Montería para construir un edificio, claro está, que después todo mundo se robó esa ‘paralela’ que estaba a un lado de la Circunvalar. En su momento, el tipo me ‘bravió’ duro y hasta trató de intimidarme. Pero aquí seguimos de pie y combatiendo.

Hoy, sobre lo que hizo en ‘El Purgatorio’, tiene dos sanciones por parte de la CVS, y una orden de destrucción de todo lo que aterró. Esto quiere decir que tiene que llevar a las condiciones anteriores el área afectada.

Jorge Londoño agredió, con su ilegal obra, el bacín del Humedal de Furatena, en términos técnicos, se robó la Cubeta de Inundación del Humedal de Furatena. Así como en la antigua Rusia existieron los zares, por estas tierras también los hay, a muchos los denominan los zares de los humedales.

Con este proceder, no hay duda que hace parte del combo de los paisas, no los de la banda, que vienen a Córdoba a hacer lo que les venga en gana, dizque, porque son los del billete y, dizque, porque vienen a ‘generar empleo’.

Ya en la Alcaldía de Montería hay un requerimiento para que el Alcalde ordene la destrucción de la obra que hizo este paisa en ‘El Purgatorio’, pero todo parece indicar, a lo mejor es una equivocada inferencia, de que todo mundo en la Alcaldía está ‘anestesiado’, lo que impide hacer efectivo el requerimiento.

Quiero hacer una salvedad, conozco a muchos honestos paisas muy respetuosos de la ley, de los cordobeses y monterianos. Por lo que les pido no sentirse aludidos ni hacer uso de una mal ‘solidaridad de cuerpo’. El tramposo, arbitrario y abusivo lo es, sea de donde sea.

Les aseguro que este tipo esto no lo hace en Medellín ni en Puerto Valdivia ni en Campamento ni en Amalfi, menos en Salgar.

Siempre hemos creído, equivocadamente, que los monterianos han sido irresponsables con esto del respeto a ciertas zonas ambientales, pero con respecto a ‘El Purgatorio’, el municipio ha dado muestras inequívocas de respeto por esta ‘Área de Conservación Natural’. Al punto de que en 2002, en 2010 y ahora, la ha protegido y no ha permitido allí desarrollo industrial. Por lo que la ha declarado ‘Área de Conservación Natural’ por encima de la cabeza de todo mundo; hasta que este paisa, Jorge Londoño, compró una parte y la aterró. Con lo que condenó a 280 mil personas a inundaciones evitables y a la pobreza extrema que queda después de una emergencia invernal.

Esta es una respetuosa pregunta al Alcalde de Montería, Marcos Daniel Pineda García: ¿Por qué no hace efectivo el requerimiento de la CVS para que este particular reverse todo lo que hizo con este humedal? ¿A quién tiene de padrino o madrina política?

¿Por qué se afirma en los pasillos de la Alcaldía y del Concejo de Montería que todo está ya cuadrado con respecto a este tema? Es un interrogante, más no una sindicación.

Pero debe saberse también que hay otro paisa que no ha permitido que el canal se construya, se trata de Jorge Iván Escobar. Y los cordobeses que tampoco quieren son Juan Felipe Ortega y la viuda Ana Mora Vda de Lorduy.

Todo parece indicar que cuando la gente oye la palabra Estado saca un inmenso pitillo para absorber o chuparse a todo el Estado. Y después salen a culpar a los políticos de todo lo malo.

Pero que sea la oportunidad para hacer un público reconocimiento a todos los finqueros que cedieron, sin contraprestación alguna, los terrenos para la construcción de este canal que beneficiará a la gente pobre de Montería.

Los honro nombrándolos:

Alirio Coral
Jaime Sánchez
Bernardo Espinosa
Armando Arrieta
Magola Gómez
Antonio Jaller Sofán
William Ganem
Claudia Roldán
Wilmer Hernández

Ya está bueno del el cuento de que como ‘genero trabajo’ violo la Constitución y la Ley. Ya está bueno también de que como me ‘levanté’ el permiso, que muchas veces está por fuera de la ley, puedo robarme una calle o un humedal.

Ha llegado el momento de que esta Alcaldía muestre de qué lado está.

Ahora no persigan al mensajero.