Unicórdoba desarrolla fríjol biofortificado para combatir hambre oculta en el Caribe colombiano.

La Universidad de Córdoba, a través dela Facultad de Ciencias Agrícolas, sigue buscando solución de los problemas de seguridad alimentaria del Caribe colombiano y combatiendo el fenómeno de hambre oculta, a través del mejoramiento de alimentos tradicionales como el fríjol caupí, conocido popularmente como cabecita negra.

Un grupo de investigadores de la Institución, encabezados por el doctor Hermes Aramendiz Tatis, avanzan en el desarrollo de un nuevo material que superará las bondades nutricionales de la semilla “Caupicor 50”, que actualmente cuenta con autorización del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) para su comercialización por parte de la Universidad. El proyecto se adelanta con el apoyo de Colciencias, la Universidad de Córdoba y los gobiernos municipales de municipios de Sucre, Atlántico y Bolívar.

Aramendiz Tatis señaló que en la actualidad se están haciendo pruebas con nueve materiales de esta especie en cultivos experimentales en varias poblaciones del Caribe: Sampués, Sucre; Mahates, Bolívar; Polonuevo, Atlántico; en Cereté y en los predios de la Universidad de Córdoba, en Montería, con el fin de seleccionar la variedad que mejores propiedades nutricionales aporte en cuanto a porcentaje de proteínas, hierro y zinc y que también le entregue a los productores mejores rendimientos del alimento por hectárea. Destacó que estos materiales de fríjol biofortificado también tienen una alta tolerancia a la sequía.