Universitarios de últimos semestres gastan más plata en rumba que en comida

Los gastos de los universitarios cambian a medida que avanzan en su carrera. Durante los primeros semestres, destinan el 23% de sus ingresos a alimentación, el 20% a transporte y el 19% a ocio, pero cuando llega la mayoría de edad y están próximos a culminar sus estudios, la distribución cambia y terminan gastando más en rumba, deudas y comunicaciones.

Así lo reveló el más reciente estudio de la Universidad Externado de Colombia y la Universidad Nacional sobre las capacidades financieras de los estudiantes universitarios, cuyo objetivo fue el de comprender qué conocen, cómo se comportan y qué actitudes tienen los estudiantes frente al manejo de sus finanzas personales para identificar qué necesitan y cuándo necesitan aprenderlo durante su formación profesional.

De acuerdo con Juan Camilo González, docente de la facultad de finanzas y relaciones internacionales del Externado y uno de los autores del estudio, esto tiene que ver con que los estudiantes, al principio, entran siendo menores de edad a la universidad.

“De hecho es cada vez es más común que alguien con 16 o 15 años entre a la universidad, y que tener la mayoría de edad supone también la entrada a un mundo nuevo de experiencias que ellos jamás han vivido y supone también un reto para su autonomía. El hecho de que el final de la carrera coincida con el inicio de su vida adulta podría explicar que terminen gastando más en rumba, que es algo que no hacían antes y que ahora están descubriendo. Eso sumado a que entran a un nuevo círculo social”, dijo González.

Según los investigadores, quienes analizaron los datos de 675 estudiantes de las carreras de Finanzas, Gobierno, Economía, Administración, Economía y Contaduría, esta es la razón por la cual los universitarios al terminar una carrera reducen “significativamente” los gastos que en un principio eran prioridad.

Así las cosas, el gasto en ocio pasó de 11% en primer semestre a 20% en décimo semestre; el endeudamiento – que a lo largo de la carrera no superó el 5%– al culminar alcanzó casi el 8%, y las comunicaciones terminaron con el 7% del expendio. Por su parte la alimentación, que en un principio representaba el 23%, bajó cuatro puntos y se ubicó en un 19%, y los gastos de estudio (fotocopias y materiales) pasó de un 19% a un 10%.

Los investigadores recalcaron que estos cambios dependen también de la fuente de dinero con la que los universitarios se mantienen, sea de dinero que reciben de sus padres o de su trabajo. El estudio evidenció, además, que el manejo del gasto por parte de los universitarios y de opciones de financiamiento mejora con el tiempo en la universidad. Es decir, a medida que avanzan en su vida universitaria, manejan mejor sus finanzas.

Al final los autores concluyeron que el ahorro de los estudiantes es de corto plazo y se destina usualmente para artículos de recreación, ropa o tecnología, pero no en productos de inversión.

Tomado de El Espectador.