WIN Sports + (MÁS) ¿el negocio para quién?

Adel López, columnista de Río Noticias.
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Lo que desde mediados del año 2019 se venía gestando en cuanto a la privatización de la televisión abierta para los partidos del balompié, ya hoy es una realidad en el fútbol colombiano en la alianza maquiavélica del canal pago Win + Dimayor y Win sports, quienes sellan una unión que no fue bien recibida en el entorno de los aficionados.

Después de muchos meses de “negociaciones “ y sin muchos canales que se presentaran a licitación ya que era evidente que esta sería una pelea de tigre con burro amarrado para decirlo coloquialmente, la Dimayor entregó a Win sport lo que hoy es el nuevo canal de futbol colombiano Premium conocido como Win +, el argumento macondiano de la División mayor del fútbol Colombiano (DIMAYOR) es que por medio de este canal los clubes deportivos que participan en los diferentes torneos aumentaran sus ingresos, lo extraño de todo es que muchos dirigentes se pronunciaron en contra de la iniciativa ya que esta puede colocar una lápida ó talanquera al progreso del fútbol en el país.

En Colombia tenemos la mala costumbre de tomar como referencia lo que pasa en otros países como es el caso de España cuando en el año 2015 Telefónica le dio origen al canal MOVISTAR PARTIDAZO, donde un canal transmitía en exclusiva los encuentros más relevantes y estos a su vez cobraban por ese servicio, pero bueno, estaríamos hablando de Messi, Cristiano Ronaldo, Luis Suárez, James Rodríguez, Casillas por decir nombres que mueven el torniquete, que venden y brindan un buen espectáculo , muchos dirán que este comentario es no apoyar el talento local pero para cobrar hay que invertir y eso no está pasando acá, ahora, eso lo quieren implementar en Colombia sin tener en cuenta factores importantes como lo son : calidad de la liga y a quien vemos si lo mejores jugadores que va saliendo se lo llevan para ligas más competitivas en el mundo.

Por otro lado, parece ser que tampoco se tuvo en cuenta la economía del país y qué impacto puede tener este canal en el aficionado del común, simplemente copiamos y pegamos lo que hacen los otros países sin ningún tipo de estudio de mercadeo que permita tener un equilibrio entre el hincha, el televidente y los clubes, típico del modus operandi cuando hay gato encerrado para beneficiar a terceros.

¿Pero para quién será el negocio? ¿O para quién estaba proyectado el negocio? porque al paso que van, los patrocinadores no le seguirán el juego al canal ya que la población que pretenden alcanzar mediante los partidos que transmiten por el citado canal no se ha visto reflejado en el rating en las primeras fechas del rentado nacional.

Lo único cierto es que el canal no cayó bien en la afición, tanto así que hay un hashtag o numeral que se fue de frente contra el canal y es #Lopagarasumadre como rechazo total a la privatización del fútbol colombiano a quien este canal lo priva de ver los mejores partidos del campeonato local.

Por ahora hay dos opciones para aquellos que nos gusta el fútbol, la primera, llegar a un establecimiento comercial que por la naturaleza deben suscribirse al canal para atraer clientes y verlo desde una cómoda silla o de pie si va de pato o la otra, comprar un radio y seguir la transmisión a la antigua y escucharlos como en los años dorados donde todo se dejaba a la imaginación y éramos guiados por esos narradores de antaño que nos hacían emocionar con los goles.

El tiempo nos dirá para quien era el negocio y con qué fin se hizo, nos dirá si esto será motivo en un par de años de un nuevo escándalo de corrupción o simplemente nos adaptamos a pagar un valor extra del que se paga por el servicio de televisión por cable.

Por ahora lo que se percibe en el ambiente es que la privatización del fútbol en Colombia por medio de este canal sumado a los altos costos para ingresar a un estadio tiende a separarnos de un deporte que nos emociona, porque los intereses económicos de los directivos y de la DIMAYOR, no puede ir en contra de los intereses económicos de aficionados y televidentes.

Amanecerá y veremos

Por: Adel Adrián López Montilla.