19 años de la muerte de mi padre, Iván Antonio Garnica Díaz

En la triste noche del martes 18 de septiembre de 2001, hace hoy diecinueve años, murió mi padre, el Filósofo Cordobés IVAN ANTONIO GARNICA DIAZ.
Recuerdo recibir la noticia con aglomeración y murmuraciones en nuestra vivienda, solo con la presencia de mi hermana, mi madre acompañaba a mi hermano Iván en Medellín quien se encontraban haciendo exámenes y entrevistas para ingresar a la universidad, esa noche a mi hermana y a mi se nos hizo eterno su regreso, en la madrugada del 19 de septiembre de 2001 llegaron a la ciudad y paralelamente allegados a nuestra familia nos informan la fatal noticia de que mi padre lo habían asesinado, duro golpe para todos, mi papá era un hombre noble, mesurado, culto con una curiosidad intelectual insaciable, su vida giró alrededor de la academia y de las humanidades siempre se dedicó al estudio y a la investigación de la problemática educativa y política, en Córdoba y en el país.

Era un hombre excepcional y un padre integro en todo el sentido de la palabra que rechazaba todas las expresiones de violencia, le dolía el conflicto en Colombia y su constante preocupación era el futuro que se avecinaba y el misterio del tercer milenio para el cual tenía dudas si estábamos suficientemente preparados, se inquietaba constantemente por la juventud y su futuro y reclamaba más acción para lograr superar la crisis que se encontraba en el País.

Su aporte en la educación, es el mejor legado que hoy sus hijos podemos tener. Su dedicación y entrega a la Universidad de Córdoba en la década de los 90 le permitió llevar educación superior de calidad a lugares remotos del departamento e impulsar el crecimiento y desarrollo de profesionales con el programa de Educación Abierta y Distancia (CREAD) y posteriormente IDESAD y ODESAD del cual fue precursor, tiempos aquellos de no olvidar!! En los que educar y enseñar a educar era su propósito, hoy 19 años de su partida, se siente en UNICOR, esa misma aura y condición positiva que gira alrededor de la academia, de su filosofía y diplomacia, pero ante todo esa manera tan emblemática de enseñarnos lo mejor.

En este trascurrir del tiempo en su familia hemos cumplimos con ese ejemplo a seguir de nuestro padre, siempre fue la constante y seguimos adelante en nuestros estudios académicos
Son muchos los recuerdos que se me agolpan, como las penas en la vieja canción, al pensar en estos años transcurridos después de aquel triste martes. Mi madre SONIA VILLALOBOS PETRO, aun presente y haciendo lo que más le gusta Educar y enseñar a Educar. Me reconforta saber que, a pesar de tanto tiempo, mi padre sigue siendo querido y recordado, por los amigos e hijos de sus amigos.

Somos el reflejo de tu gran nobleza. I.A.G.D *1950 +2001.

Compartir en

Únete a nuestro grupo de Whats App