ABC de como cuidarse y tener una piel de bebé

“Si los ojos son el reflejo del alma, la piel es el reflejo de nuestra autoestima y de la manera en la que nos sentimos con el mundo”, así lo indica el Doctor Daniel Toro Avila, pediatra integrativo y biorregulador con número de registro médico 80871860. Su afirmación proviene de la experiencia que implica tratar a diario a madres e hijos que llegan a su consultorio con el ánimo de indagar sobre condiciones comúnmente vinculadas a las reacciones de la piel.

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No es para menos, la piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo. Pesa alrededor de cinco kilogramos y según el especialista hay que imaginarla como una red que, compuesta por microorganismos, es tan extensa como 17 canchas de fútbol.

Pero estos microorganismos que la piel alberga, no necesariamente son patógenos, es decir, no siempre son los responsables del surgimiento de enfermedades. En conjunto forman lo que se denomina microbioma y hacen parte de la naturaleza de la piel; ese órgano que nos protege de todos los agentes externos.

Sin embargo, este microbioma puede verse afectado en situaciones que van desde un simple raspón a una quemadura por exposición solar. En ese sentido, señala el Dr. Daniel Toro, se hace necesario seguir tres pasos: el cuidado, la protección y la prevención.

A. El cuidado de una lesión

La historia cuenta que desde los tiempos de Napoleón Bonaparte, durante las batallas, los caballos quedaban con las pezuñas destrozadas.

Pero todo comenzó a cambiar cuando tras varios días de descanso, cerca a los manantiales de La Roche-Posay, los animales comenzaron a curarse rápidamente. Desde entonces, explica el Dr. Daniel Toro, “está 100 % comprobado que el agua termal empieza a proteger esas irritaciones por quemaduras, por exposición al sol, al cloro y otros agentes que son alérgenos” que alteran el microbioma de la piel, haciéndola más susceptible a la inflamación, como la dermatitis atópica, una reacción que produce hinchazón, piquiña y enrojecimiento.

La dermatitis atópica, a partir de niños y adultos, explica el doctor, debe tratarse con Baume AP + M Light, este, al contener un 70 % de agua termal es más ligero y según los expertos de la marca, también es ideal para los pacientes de zonas cálidas que buscan una solución más ligera, para el niño que se expone al sol, para los adolescentes deportistas que requieren una recuperación inmediata, pues calma rápidamente.

En bebés

Desde antes del nacimiento puede comenzar el cuidado de la piel. Para ello, la alimentación de la mamá es esencial, explica el Dr. Daniel Toro. Sin embargo, cada vez es más frecuente ver que los recién nacidos padecen condiciones como la costra láctea (similar a la caspa) o la miliaria neonatal (una especie de acné neonatal), que en repetidas ocasiones los padres, por desconocimiento, comienzan a alterar. “El hecho de que haya esos granitos es inflamación. Ésta se produce por enrojecimiento de la piel, rasquiña y causa dolor, lo que se manifiesta a través del llanto y termina por incidir con la vida en pareja”, cuenta el Dr. Daniel Toro.

Los bebés con dermatitis atópica, añade, sudan mucho y tienen la piel irritada, por eso para su cuidado, explica el Dr. Daniel Toro “lo más importante es recurrir a ayuda profesional y optar por productos garantizados como los de la línea de Lipikar (Lipikar Syndent, un gel de limpieza que se aplica en la ducha y Lipikar Baume AP+M, un emoliente corporal) que puedan calmar la lesión y prevenirla”.

B. Protección: un camino que se recorre

Antes de decir con qué protegerse, lo primero que hay que saber es el tipo de piel que se tiene. Existen pieles más gruesas que otras, más blancas, morenas, grasas o con tendencia a la resequedad. En ese orden de ideas, los expertos señalan nunca descartar una visita al dermatólogo para identificar el tipo de piel que se tiene y dar inicio al uso de productos apropiados (que van desde emolientes, y fotoprotectores) para esas características.

Proteger la piel, implica tiempo y entrega, por lo que la aplicación de productos debe ser uniforme y buscar la absorción completa del producto para ganar todos sus beneficios. Así mismo, indican los expertos, los productos que se empleen, no son una fórmula matemática, por lo que dependiendo de la reacción que tengan en la piel del paciente, se deberán seguir usando o suspender.

En bebés

Lo primero a tener en cuenta cuando se trata de proteger a los bebés es no pecar por desconocimiento. La importancia de no usar productos con alcohol o perfume y no bañar a los bebés inmediatamente después de nacer es primordial porque, como explica el Dr. Daniel Toro, “el contacto piel a piel con la mamá es muy importante durante las primeras semanas”.

En cuanto a la rutina del baño, la Academia Americana de Pediatría hace hincapié en que estos no deben ser por más de cinco minutos. “La piel es como un estropajo, entonces cuando pasamos bastante tiempo en el agua, estos poros se van abriendo y ésta queda expuesta a gérmenes que dan pie a las infecciones. Por eso se recomiendan baños cortos sin jabones con PH ácido”, cuenta el Dr. Daniel Toro.

Una vez realizada la rutina de baño y la aplicación de emolientes, después de los seis meses de vida, la Academia Americana de Pediatría recomienda el uso de un fotoprotector en las zonas expuestas del bebé, como la cara, las manos y las piernas. La frecuencia en la aplicación de estos productos depende de la exposición al sol.

C. Prevenir para no lamentar

Si una madre tiene una piel saludable, esto no solo se refleja en su autoestima sino también en la calidad de piel de sus hijos. La teoría cobra mayor sentido cuando el Dr. Daniel Toro habla del empoderamiento, el manejo integrado de una enfermedad y el uso de productos idóneos.

En ese sentido, destaca la importancia de recurrir a productos como Lipikar que están respaldados científicamente y previenen cualquier condición que pueda desequilibrar el microbioma de la piel.

Desde esa perspectiva, el especialista hace énfasis en la necesidad de usar un buen emoliente como Lipikar AP + M, Lipikar AP + M light o Lipikar Fluide, cuyo uso depende del tipo de piel o las necesidades específicas del usuario que pueden ir desde el clima en donde vive, hasta sus síntomas.

En bebés

Empoderar a las madres también trae beneficios en el ejercicio de cultivar el autocuidado de la piel. “Hoy por hoy los mismos niños ya llegan a la adolescencia preparados y sabiendo cómo prevenir y cómo crecer con una piel sana y hace parte de mi labor incentivar ese estilo de vida” explica el Dr. Daniel Toro.

Por eso destaca que el uso constante de productos como Lipikar, no es exclusivamente para tratar una patología, sino también para prevenir. Así, señala, que en la mayoría de los casos, cuando hay una recaída en el bebé y se presenta de nuevo la dermatitis atópica es porque se suspende el tratamiento dejando a un lado las recomendaciones del médico.

Ante esto, el llamado es nunca ignorar las sugerencias de los especialistas que recomiendan productos que sí funcionan, pues muchas veces de estos depende la calidad de vida de los niños y la de quienes velan y se desvelan por ellos: sus padres.

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