Adiós a la hoja de vida: bienvenido el genoma profesional

Todavía no deja de ser sorprendente que en pleno siglo XXI los candidatos que aspiran a una posición laboral tengan que enviar su hoja de vida o presentarla para una entrevista de trabajo.

Advertisements

Abundan en internet los consejos sobre cómo mejorarla, cuántas páginas debe tener para ser atractiva, hasta cómo poner la foto en el currículo. Pero ni el esfuerzo del candidato por presentarla ni del reclutador por estudiarla garantiza que se vaya a realizar el mejor empalme entre talento y oportunidad laboral.

Por eso, se hace necesario incorporar, cada vez más, los aportes de la Inteligencia Artificial (IA) a los procesos de reclutamiento de personal.

He aprendido que los candidatos se pueden encontrar en cualquier lugar, pero es la Inteligencia Artificial, aplicada al reclutamiento programático, la que realmente ayuda a las empresas a encontrar el mejor talento.

Pensemos, por ejemplo, en qué opciones hay para una empresa que busca un desarrollador de software. Existen bolsas de empleo, publicaciones en Facebook y Linkedin y agencias de reclutamiento que pueden ofrecer unos muchos perfiles y no necesariamente el candidato idóneo. Pero utilizando la Inteligencia Artificial se podría encontrar realmente el mejor talento, entre innumerables perfiles, alrededor del mundo.

Eso nos conduce a la pregunta: “¿Cómo podemos reinventar el reclutamiento laboral?”. La respuesta la seguimos construyendo, enmarcada en un concepto muy vanguardista denominado el Genoma profesional.

Creando el genoma profesional

Todos los seres humanos tenemos un ADN, un genoma que nos dicta cómo somos, cómo evolucionaremos y hasta cómo serán nuestros hijos. Extrapolando ese concepto al reclutamiento programático, usamos la inteligencia artificial para recolectar cientos de datos de los candidatos para conocer sus habilidades, sus fortalezas, sus debilidades, rasgos que quieren desarrollar, experiencias previas y responsabilidades del pasado para conocer más a fondo a cada individuo.

Eso nos permite saber no solo quién es el mejor profesional para una vacante de trabajo, sino también cómo emparejarlo con el equipo ideal.

Por medio de este genoma profesional, cada persona es dueña de su información y no es una simple recopilación de experiencias y responsabilidades que es todo lo que se observa en la hoja de vida, sino que va más allá.

Es una nueva forma de perfil laboral donde el individuo puede conocerse mejor y adquirir nuevas habilidades como profesional.

A través del reclutamiento programático, una persona puede acceder a su perfil psicométrico, conocer los rasgos de su personalidad para trabajar los lados más débiles o suavizar los que son más duros, saber los resultados de sus pruebas psicológicas, recibir valoraciones y, lo más importante, su evolución personal y profesional rápidamente podría verse reflejada en su genoma profesional.

La ventaja para los seleccionadores es que encuentran de manera más eficiente y productiva los candidatos a ocupar posibles vacantes. Se realizan pruebas en menos tiempo y el candidato seguramente permanecerá por más tiempo en la empresa y estará más feliz de haberse quedado con la posición laboral.

El uso de la IA nos enseña que estamos ante una nueva manera de encontrar mejores trabajos para el todo el mundo. Pasarán algunos años más para que la hoja de vida sea erradicada por completo, como ha sucedido cada vez que se dice que la tecnología reemplazará un dispositivo antiguo.

Pero si usted piensa en el futuro del trabajo y cómo encontrar o ser uno de los mejores perfiles, dígale adiós a la hoja de vida y sí al genoma profesional.

Tomado de: Dinero

Compartir en

Comments are closed.