Ayuno de Dopamina

Jorge Hernández. Columnista de Río Noticias.

Generalmente cuando escuchamos el vocablo ayuno, hacemos referencia a la abstinencia de comer o beber por un periodo relativamente extenso, con el propósito de ofrendar este “sacrificio” a Dios o a alguien mas, para la obtención de un resultado, milagro, petición, para protestar, o simplemente para agradecer.

Esta actividad, según se sabe, se ha hecho a lo largo de la historia de la humanidad y se evidencia en muchas creencias religiosas y de fe. Por otro lado, yendo en concomitancia con el título de este escrito, tenemos la dopamina, que es un neurotransmisor, relacionado con la motivación cerebral que sentimos al realizar actividades que nos producen placer o mucha curiosidad; por ejemplo: comer, beber, juegos, compras, redes sociales, etc.

Todo lo anterior, lo menciono porque hace poco supe que en el área de Silicon Valley, California; muchos expertos, en los que se encuentran científicos, ingenieros, médicos, entre otros; notaron la incidencia que están provocando el uso de las redes sociales en la humanidad y que está generando mundialmente una adicción desmesurada en sus usanzas; y es a través de la generación de dopamina que se motiva a los usuarios a estar en constante contacto con las redes, en los cuales me incluyo.

Pero según los versados, el motivo de esta tendencia a estar “pegados” a un celular o computador se debe a básicamente dos cosas, la primera a el ocio o a ciertos espacios de tiempo libre y la segunda- paradójicamente- al estrés que se produce por la mucha carga laboral o de estudio.

Afirman estos,  que el cerebro busca acciones que nos generen interés o placer inmediato, y las redes son la forma más rápida de brindarnos este deseo (también los juegos de azar, bebidas, comidas, compras); ello hace que se produzca  dopamina cada vez más; y aquí el peligro radica en que las actividades verdaderamente trascendentales para nosotros, con el tiempo van dejando de importarnos y es posible que se descuiden, y es así como asuntos realmente productivos como el trabajo, estudio, el deporte y la creación de nuevos proyectos se queden rezagados en nuestra cotidianidad.

Debido a esto, el sicólogo Cameron Sepah y otros conocedores; que trabajan en algunos proyectos sociales en empresas de Silicon Valley; está fomentando una terapia o técnica conductual llamada “ayuno de dopamina”, en la cual se fomenta el fortalecimiento del control de estímulos (uso de redes, comer, beber, etc.) para que con el trasegar de nuevos hábitos podamos ir deshaciéndonos de estas “adicciones” modernas.

Básicamente esta terapia consta de una limitación temporal del uso de redes sociales. La persona que se acoja este ayuno debe crear por si misma horarios en los que se aleje totalmente de elementos o adminículos que contengan tecnología.

Estas jornadas deben ir en aumento paulatinamente, hasta que haya un balance de hábitos y la rutina de redes se limite como dijo nuestro egregio expresidente Turbay “a sus justas proporciones”. No se trata de dejar de usar las redes, pero si que ellas no nos atrapen toda la atención.

El autocontrol que se debe adquirir es proporciones muy altas, ya que no es fácil salir de este tipo de rutinas de un día a otro. Lo que se busca es que cuando estemos haciendo el ayuno, optemos por otras actividades de fines significativos, entre las que están la lectura, escribir, organizar la casa, lavar, etc.

Para de esta manera engañar al cerebro y él produzca dopamina en las actividades que no frecuentamos hacer y que son de mayor productividad. Los resultados están dando buenos resultados y se están empezando a mostrar estos proyectos a nivel científico para que sean avalados por los entes correspondientes.

Por lo pronto yo empecé con mi ayuno en este día y lo aproveché para escribir estas notas. Espero tener la voluntad de seguirlo y que si alguno de los que lean este texto están padeciendo algo parecido, comiencen con esta iniciativa que nos puede ayudar.