CIDH recolectará denuncias sobre violencia contra periodistas que cubren las manifestaciones

Varios testimonios de periodistas que denuncian haber sido agredidos por la fuerza pública mientras realizaban su trabajo, fueron atendidos por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el marco de la recolección de pruebas que atenderán por los constantes llamados por parte de manifestantes y organismos internacionales, frente a la falta de garantías dentro de la protesta social y la vulneración a los derechos humanos.

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El periodista colombiano Gerald Bermúdez, reportero y fotoperiodista de medios internacionales, fue uno de los primeros en presentar su testimonio ante delegados en su testimonio, aseguró que:

“9 de mayo, en Cali. Estábamos haciendo un en vivo para el medio Cuestión Pública y unos civiles, estas “personas de bien”, de blanco, estos que estaban disparando contra la Minga, le tomaron fotos a mis documentos, a mi carné de prensa que tenía mi número de identificación y me dijeron que era un objetivo militar, que me tenía que ir de ahí; básicamente fue una amenaza de muerte.Pusieron a una de estas personas a escoltarme y seguirme por todo el tiempo que estuve reportando”, denunció en entrevista con la FM.

Razón por la que tuvo que abandonar la ciudad y dejar su labor a medias. Según el periodista las primeras agresiones las reciben los medios cuando, por petición de la misma policía, no pueden registrar lo que está ocurriendo y los obligan a retirarse del lugar “para que no salgan lesionado”, contó el hombre.

“O que te digan que te retires, no registres, dejes de grabar porque según ellos entorpeces un procedimiento policial”, algo que “es falso, es abuso de autoridad”, así como “que te empujen con el escudo, o que te digan qué grabar”, denunció.

Por otro lado, el periodista aseguró que en varios casos, la identificación de los miembros de la policía no está completamente visible por lo que se dificultan las denuncias de abusos de autoridad.

Varios periodistas realizan el cubrimiento del Paro Nacional el 12 de mayo de 2021, en la Plaza de Bolivar, en Bogotá (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

En el marco de las manifestaciones se han hecho múltiples denuncias por parte de organismos internacionales y ONG’s sobre la violencia de derechos humanos donde hay casos de muertos, heridos, torturados, abusos sexuales entre otros. En este contexto al igual que muchas personas los medios de comunicación han hecho presencia y los periodista han sido atacados.

Por lo que el día de ayer la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) en un documento alerto sobre la preocupante escalada de violencia en contra de los periodistas que incluyen 149 agresiones y el silencio por parte del Gobierno que no se ha pronunciado al respecto e incluso, el ministro de Defensa, Diego Molano, el 6 de mayo presentó una campaña contra lo que ellos mismos denominan “terrorismo digital”. Lo que impulsa, la prohibición de la redistribución y la redifusión de contenido de las protestas sin su previo y expreso consentimiento.

“Al tiempo que no se condenan estos ataques, algunas de las voces más visibles del Gobierno atacan abiertamente las fuentes de información independiente”, señaló la Fundación en un comunicado.

De acuerdo con Jonathan Bock, el director de la FLIP, el contexto que vive hoy Colombia dejó en evidencia las dificultades que tienen los comunicadores para poder ejercer su trabajo en el país y como no se han dado garantías reales para ejercer la labor de informar. Entre los incidentes hay agresiones, amenazas, obstrucción para hacer su trabajo, robo de material y hostigamiento, entre otras, según ha explicado la FLIP.

“Estas manifestaciones sociales han expuesto la vulnerabilidad y desprotección de los periodistas en el país. La libertad de expresión y prensa se ha visto gravemente afectada por el alto nivel de violencia que se ha vivido en Colombia en los últimos días. Es urgente que se implementen acciones diferenciadas para garantizar su seguridad. El trabajo de una prensa libre es un imperativo para salvaguardar el Estado democrático”, señaló Bock en entrevista con el diario de El Espectador.

La mayoría de las agresiones han sido ya denunciadas ante las autoridades y en las denuncias se ha enviado que en muchos de estos casos son los agentes de las fuerzas de seguridad quienes atacan a los periodistas, como ya ha ocurrido en Sibaté, Duitama o Medellín, pero también hay casos en los que son los propios manifestantes los que han obstruido el trabajo de los comunicadores con amenazas, incluso, hasta los han robado.

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