Colombia, ¿Cuál era digital? Primero superemos al Neandertal

El covid-19 no solo ha traído muerte y preocupación económica, también ha traído de manera forzosa la necesidad de pasarnos al mundo digital para no quedarnos obsoletos o por lo menos para minimizar el contacto físico entre las personas, el cual es un factor de riesgo biológico alto en tiempos pandémicos.

Así pues, que desde mediados de marzo del 2020 donde se declaró el estado de emergencia nacional, la cuarentena y todas estas medidas para incentivar el uso de la tecnología y virtualidad como medio de estudio, de socializar, de comprar, de hacer negocios etc, nos dimos cuenta que el gobierno no estaba listo para la presión de realizar todo virtual, incluso la empresa privada también tambaleó.

Muchas empresas privadas quebraron y en su mayoría no fue directamente por el covid19, sino porque no supieron sostenerse en la virtualidad, restaurantes con plataformas para despachos por pedido vía web o con Apps móviles siguen operativos, tiendas de ropa, repuestos, etc. Pero, muchos negocios cerraron. En el caso de las entidades públicas estas “no se cierran” porque a diferencia de las empresas privadas y muy a pesar que tienen una estructura financiera que sostener, ellas no se pueden dar el lujo de cerrar a buenas a primeras, pues cumplen una función estatal y en consecuencia están sujetas a ciertos parámetros para determinar su viabilidad financiera, que no se decide de un día para otro.

En este punto quiero ser muy enfático, existe una normatividad que regula todo lo que tiene que ver con restructuración de entidades públicas por déficit financiero, liquidaciones y demás, pero no me centraré en lo jurídico, sino en la idea de ¿Qué hacen con el presupuesto las entidades públicas destinado al área tecnológica y plataformas virtuales?

Muchos organismos de Transito tiene páginas web constantemente caídas y en “reparación”, otras entidades incluso alcaldías ni siquiera tienen un buen servicio de atención al ciudadano vía web, y no quiero dañarles el día con el tema de los retrasos groseros para contestar peticiones de muchas entidades. Es muy claro que la virtualidad le quedó grande a Colombia entera, y esto también aplicó incluso para mismísima rama judicial, donde muchos abogados como su servidor quedó viendo al infinito porque ni siquiera los memoriales contestan a tiempo porque: “no hay sistema”.

El gobierno debe dejar ese discurso barato de “colombianos debemos de emprender y entrar en la era digital” ¿Cuál digital? ¿han podido ustedes con presupuestos astronómicos? Nos educaron en la inocencia de un país tercermundista para pensar mediocremente, ¿No? Hace poco salió que los profesores sacaron las peores pruebas de conocimiento, no los culpo hay todo un sistema que forma ciudadanos incompetentes, que trabaja con empresas incompetentes, que elige gobernantes incompetentes y que para la era digital seguramente no pasaremos de incompetentes.

¿Solución? suelte el control de la TV y deje de ver telenovelas viejas repetidas (Busque seriedad), quítele el celular al “puberto” que está criando y desinstálele “Free Fire” y ese montón de juegos atrapa ocio, deje de hablar del “Suanfasón” y abra el libro de  “Crítica de la razón pura” de Immanuel Kant en plena cena familiar, deje de seguir “youtubers” y siga intelectuales, sea autodidacta constrúyase a usted mismo, dígale al reguetonero “acaba ropa” que tiene de vecino esperando el “ingreso solidario” que ponga de vez en cuando  a Antonio Vivaldi es bueno variar al súper intelectual de Anuel “Brrrr estamo con los iluminati bebé oite Brrrr” por algo más sobrio (No ha salido el estudio científico pero, es probable que esa música cause Cáncer), métase en la cabeza que uno mismo se construye y entre todos construimos país, luego tratemos de ser digitales, pero, primero superemos al Neandertal.

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