Conductor salva a un venado de páramo de una jauría de perros

Luego de ser rescatado en una vía del municipio de Pajarito, el venado fue enviado al hogar de paso de la autoridad ambiental donde expertos curaron las heridas de su pierna derecha, abdomen y una oreja. El venado fue liberado en su hábitat natural.

Javier Estupiñán conducía con calma por la vía que comunica a Sogamoso con Pajarito, cerca de una zona paramuna del departamento de Boyacá. De repente, una imágen lo hizo frenar en seco y bajarse de inmediato de su camión color azul.

Vi que unos perros estaban forcejeando con un venado de pelaje carmelito. Con mi hermano nos bajamos del camión y empezamos a ahuyentar a los perros. El venadito quedó tirado cerca de la vía bastante herido, por lo cual lo recogimos”, comenta el boyacense.

El conductor cogió su teléfono para comunicarse con los funcionarios de la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá) y la Policía Ambiental, quienes constataron que el mamífero era un venado de páramo de la especie Mazama rufina.

Javier Estupiñán salvó de unos perros a un venado de páramo. Fotos: Corpoboyacá.

El patrullero Héctor Cuta de la Policía Ambiental fue el primero en llegar al lugar del rescate del venado. “Le hicimos los primeros chequeos al mamífero, que se veía bastante herido. Luego quedó a disposición de los expertos de la autoridad ambiental del departamento”.

Germán Aponte, médico veterinario y zootecnista de la Corpoboyacá, fue el encargado de hacerle una revisión más detallada al venado, la cual arrojó que efectivamente había sufrido bastante por el ataque de la jauría de perros. “El mamífero presentaba laceraciones en la piel a altura de la pierna derecha, en el abdomen y en una de sus orejas. También estaba bastante deshidratado y no podía moverse con facilidad”.

El venado de páramo sólo habita en pequeñas zonas de Colombia, Ecuador y Perú. Foto: Corpoboyacá.

El venado fue trasladado al hogar de paso de fauna silvestre que tiene la entidad en convenio con la Universidad Juan de Castellanos, donde un equipo de profesionales le realizó una valoración exhaustiva. “Se le tomaron radiografías y diferentes procedimientos para mejorar el estado de salud del animal”, afirmó Aponte.

Enrique Castellanos, médico veterinario del hogar de paso, estuvo al pie del venado de páramo durante su recuperación. “Las placas radiográficas arrojaron que no presentaba fracturas. Aunque tenía ectoparásitos y se estrezaba con facilidad, el venado fue evolucionando satisfactoriamente”.

Por fortuna, el venado no presentó ninguna fractura. Fotos: Corpoboyacá.

Luego de varios días de recuperación, el venado de páramo empezó a dar certeras muestras de recuperación, como presentar comportamientos y patrones propios de la especie. Por esa razón, Corpoboyacá decidió liberarlo en su hábitat natural: una zona paramuna del departamento.

“En su nuevo hogar tendrá fácil acceso a su alimentación y agua para la subsistencia. Estos venados tienen como dieta predilecta ramas, hojas tiernas y algunos frutos que encuentran en su diario”, informó la entidad.

Para el director de Corpoboyacá, Herman Amaya, la comunidad es vital para recuperar a los animales silvestres que sufren de ataques. “Con nuestra campaña de Historias de Unión, Fauna y Conservación, los boyacenses cada vez son más conscientes de la importancia de proteger la fauna silvestre y nos reportan seguido avistamientos de especies fuera de sus ecosistemas para que nosotros los rescatemos”.

Boyacá es uno de los pocos departamentos donde sobrevive el venado de páramo. Foto: Corpoboyacá.

Amaya le reiteró a la ciudadanía el llamado de preservación de la flora y la fauna en todo el país. “Las personas no deben alimentar a este tipo de animales. Lo correcto es dar aviso oportuno a las autoridades cuando los vean fuera de su hábitat natural”.

El venado de páramo habita en pequeños parches de bosque y páramos de Colombia, Ecuador, Perú. Actualmente, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) lo tiene listado como una especie vulnerable a la extinción debido a la destrucción de su hábitat y la cacería.

En edad adulta, este mamífero alcanza una altura de aproximadamente 45 centímetros. Su cuerpo es robusto y el pelaje presenta una coloración café rojiza brillante, con tonos más oscuros en las extremidades y cabeza. Cuenta con varias manchas blancas alrededor del mentón  y la cola.

El venado fue liberado en una zona paramuna de Boyacá. Fotos: Corpoboyacá.

Compartir en

Los comentarios están cerrados.