Cronología violenta de la protesta social en Colombia

Horacio Garnica. Columnista de Río Noticias.

Por: Horacio Garnica Díaz
horagardiaz@hotmail.com

La protesta social a criterio de Gilhodes es un mecanismo de contestación democrática, y al de Pécaut, es una forma de resistencia en situaciones económicas, falta de legitimidad política y desconfianza en las instituciones.

Veamos ahora, cómo ha sido el transcurrir de la protesta social, para lo cual hemos auscultado la historia de la clase trabajadora colombiana, desarrollando una periodicidad marcada pos algunos hitos históricos que nos sirven de referentes. Abordamos el tema desarrollando una primera etapa comprendida en el periodo que abraca desde principios de siglo hasta la llamada Republica Liberal, examinando el decurso de la historia, rememorando el tratamiento que le han dado los distintos gobernantes.

El nacimiento del proletariado data de principios del siglo XX y se da en las manufacturas de Cali, Medellín, Barranquilla y Bogotá; también en los enclaves coloniales del petróleo, plantaciones de banano, sistemas de transportadores sobre el río Magdalena, ferrocarriles del Pacífico y red portuaria.

Se ha constatado que las primeras huelgas y protestas, su consecuente generalización e incluso los intentos de insurrección se dieron para el año 1910, por parte del naciente proletariado, en contra del gobierno del general Rafael Reyes. Para el año 1913, se da en Bogotá la constitución de la Unión Obrera de Colombia siendo para entonces el presidente de Colombia era Carlos E. Restrepo.

Los indígenas produjeron un levantamiento en el año 1916, dirigido por el Cacique Quintín Lame. Los alzados fueron condenados a trabajo forzado, fungía como presidente de la república para esa época José Vicente Concha. En el año 1918, se da la declaratoria de huelgas de los ferrocarrileros en Cartagena, Barranquilla y Santa Marta, el gobierno de ese entonces, con Marco Fidel Suárez, a la cabeza, responde decretando el Estado de Sitio en la Región Caribe.

El gobierno de la época el día 16 de marzo de 1919, masacró la huelga de los sastres bogotanos porque según relata el historiador y profesor de historia de la Universidad Nacional, Fabio Zambrano, el Ministerio de Guerra iba a comprarle a Estados Unidos uniformes militares para que el Ejército Nacional los usara en la celebración del centenario de la Batalla de Boyacá, el 7 de agosto de 1919; resultaba incomprensible importar esos uniformes, si se podían hacer en Colombia. La respuesta fueron los disparos de la Guardia Presidencial contra los sastres huelguistas, dejando: 20 muertos, 18 heridos y 300 detenidos. Así lo registrar el historiador antes mencionado.

Durante el gobierno del presidente Pedro Nel Ospina (1922- 1926), el Congreso Obrero lucha por la jornada laboral de 8 horas, seguro de vida contra accidentes y la defensa de los presos políticos.

En la férrea administración presidencial de Miguel Abadía Méndez, periodo comprendido entre 1926- 1930, hubo un sartal de protestas sociales las cuales fueron ensangrentadas por las respuestas represivas del régimen. En 1927, los trabajadores declararon la huelga en la zona petrolera de Barrancabermeja contra la Tropical Oil Company, así mismo, lo hicieron los asalariados de los oleoductos de la Andian; 20 días duró la huelga. La respuesta del gobierno fue la declaratoria del Estado de Sitio. El 15 de octubre de 1928, en la región bananera de Santa Marta, la Unión Sindical de Trabajadores del Magdalena Medio determina ir a la huelga contra la United Fruity Company. La huelga duró un mes.

Al amparo del Estado de Sitio, el ejército comandado por el General Carlos Cortés Vargas, masacra a los huelguistas que en ese momento estaban reunidos en la plaza de Ciénaga Magdalena. Esa bélica respuesta gubernamental, a una forma de protesta social como es la huelga o como puede ser el paro; de acuerdo con los estudiosos de estos temas dejó: 3000 asesinados y 100 heridos y 54 obreros a Consejo de Guerra. Es registrado esta valerosa gesta de la clase obrera y a la vez fecha luctuosa para los trabajadores, como un constante trofeo criminal de la oligarquía colombiana, al tratamiento de la protesta social en el decurso de historia pretérita y presente con el indeleble nombre de: LA MASACRE DE LAS BANANERAS, ocurrida el 6 de diciembre del año antes mencionado.

No obstante la protesta no para, y en este orden se produce el levantamiento de campesinos de Líbano y las protestas de intelectuales progresistas del Partido Liberal. Ante tanta arbitrariedad y criminalidad en contra de la protesta social, Jorge Eliecer Gaitán, asume la defensa de los trabajadores desde el Congreso de la República.

Montería La Perla del Sinú, enero 15 de 2020.

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