Democracia al reves: S.O.S por los DD.HH.

En virtud de los recientes y polémicos acontecimientos de violencia y caos presentados entre los manifestantes que protestan por el cambio social verdadero y por la democracia en todas sus formas y el ejército Nacional, el Esmad y la policía en general los cuales intentan contener con el uso de la fuerza a los protestantes, se han subido y a las redes sociales imágenes alusivas a la bandera Colombiana que se han vuelto virales. Es la misma bandera tricolor pero con un peculiar detalle: la han subido al revés, denotando con esto que la tricolor esta caída o vuelta “patas arriba” en comparación con su esencia constitucional y patriótica y así mismo con su deber ser para con la población, el cual es propender los derechos fundamentales y garantizar su efectividad y cumplimiento.

En las últimas horas, se ha tenido conocimiento, a través de los medios de información locales y Nacionales, que ha habido fuertes enfrentamientos entre los manifestantes y las autoridades policivas incluyendo el ESMAD. Muy a pesar de que la mayoría de los manifestantes son personas civiles decentes, profesores y estudiantes universitarios y gente trabajadora independiente, hay una pequeña minoría que opto el camino fácil de la delincuencia, colándose en la multitud para causar estragos de forma aislada y temeraria. Dichos delincuentes no representan a la mayoría de protestantes quienes realizan sus marchas de forma pacífica y ordenada. Así como hay agentes perversos, también hay civiles malévolos que se filtran en las marchas para hacer de las suyas.

Sin embargo, se ha generalizado la idea de que todo el que sale a marchar a las calles hace parte de grupos delincuenciales. Esta ideología no es justa y carece de fundamento logico. La lucha es por defender y salvaguardar derechos fundamentales, sociales y económicos, los cuales se encuentran tácitamente plasmados en la constitución Nacional.

Es una lucha por la justicia y equidad social, ya que, según las estadísticas, somos el país más desigual en América latina: el acceso a la salud, que debería ser primordial y ágil, es deplorable y no es equitativo; la educación es pésima y más ahora con la virtualidad de las cátedras; La vida es sagrada e innegociable, no solo con el hecho de disparar un proyectil a una persona se vulnera este derecho. Si se vulnera el derecho a la atención a la salud se está vulnerando conexamente con el derecho a una calidad de vida plena.

Por otro lado, hago un llamado a la compostura en las marchas, esto va tanto para las fuerzas policivas como para los civiles, la agresión no es la solucion. Estoy ciento de acuerdo con la protesta pacífica y las manifestaciones que exigen respeto y cumplimiento de las garantías constitucionales y legales pero estas deben realizarse con el debido decoro y respeto a las normas constitucionales, sin transgredir a los agentes de policía o del Esmad ya que ellos también tienen familia, esposas e hijos que les esperan en casa y no podemos entrar a generalizar que todos los del Esmad son malvados o que todos atentan a sangre fría con la vida de los reclamantes porque esa no es la realidad. La realidad es que algunos, por órdenes superiores o sin pensar con claridad disparan sus armas al alimón, inclusive por miedo a ser transgredidos.

Estas acciones son reprochables desde todo punto de vista, sin embargo la violencia no es la solución sino la chispa que enciende la flama del odio y la anarquía, y más aun después de tantos años de injusticia y sufrimiento que han padecido miles de colombianos a causas de diversos factores como la violencia provocada por grupos armados ilegales como las FARC, ELN, desplazamientos forzados, falta de oportunidades laborales, acceso a la salud deficiente, hambre por desempleo, todos estos son detonantes que activan el resentimiento social y en un abrir y cerrar de ojos estallan en el oprimido el deseo de obtener justicia o en equiparación con esta, venganza por el mal gobierno que ha opacado al pueblo. Este sentimiento de odio no debe seguir inundando la mente de nadie. La protesta es un derecho pero que se compagina con el respeto y cumplimiento de otros derechos inherentes a la persona humana.

Hablando en sentido concretizado, me parece muy bajo además, que algunos policías hayan disparado a civiles inocentes y desarmados. Se han publicado videos donde se ponen en evidencia estas acciones ruines e inescrupulosas por parte de las fuerzas policivas. Un total rechazo a estae tipo de injusticia que no contribuye en nada a llegar a una solución sino que acrecienta la ira contra la fuerza pública. Claro que, habría que investigar si algunos policías están disparando por su mala conciencia o por órdenes impartidas de superiores. En todo caso están violando sistemática los derechos humanos ratificados por Colombia al no capturar, reducir o herir con balas de fogueo sino que contrario a proteger vida, agreden su integridad.

Con esto no quiero decir que estoy del lado de los vándalos, ya que las acciones de una minoría de vándalos es reprochable y merece una ejemplar sanción porque la lucha es contra el Estado y no contra los negocios de personas emprendedoras e independientes que luchan por el pan de cada día. Se han visto mediante fotos y videos publicados en las redes, como han saqueado e incendiado negocios locales de comerciantes independientes. Sin embargo, el tema es muy complejo ya que por daños materiales no se justifica la necesidad de quitar una vida humana sino la aprehensión de aquel que cometió la fechoría en lugar de estar marchando como persona civilizada.

La democracia, como dijo una vez Abraham Lincon, es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Está al servicio de la ciudadanía. Pero hoy en día, somos testigos que vivimos gobernados por un gobierno corrupto y a toda luces, incompetente, que no le importa el progreso de la economía de la clase media y baja, ni mucho menos la educación, la oxidada salud y en general el futuro de los colombianos.

Hoy en día, se puede observar, deduciendo los últimos acontecimientos de violencia y asesinatos a jóvenes desarmados, que el gobierno está contra el pueblo, se puede avisorar con claridad que el gobierno no está dispuesto a escuchar las voces que claman por justicia y democracia sino que quiere silenciar esas voces. Un gobierno sin democracia no es nada.

Termina siendo lo más parecido a una vulgar dictadura. El llamado de auxilio es para proteger los derechos humanos, por la vida y la libertad de marchar pacíficamente en aras a lograr un mejor futuro para las próximas generaciones. El llamado es para lograr un consenso entre los participantes de las marchas y la fuerza pública quienes deben estar al servicio del pueblo y no en su contra. El llamado es por la patria y todos los que la integran. El llamado es a que se abra una investigación sólida y de fondo y sancionar a quienes sean responsables de quebrantar la ley, sea civil o agente de la policia, con o sin uniforme, la ley es para todos y hay que hacerla respetar.

Por ultimo quiero adicionar que se deben evitar todo tipo de actos anárquicos que atenten contra los principios concebidos en nuestra constitución. Se puede luchar por los derechos humanos de forma moderada, sin utilizar armas o violencia contra personas o bienes de uso público. La idea es mejorar el país, no empeorarlo, inspirar el bien, gritar a toda voz que se quiere luchar por el bien común y por el reconocimiento y garantía de los derechos humanos, sin que ello amerite desgarrar los cimientos de nuestros Nación. Está en nosotros dar el ejemplo, que sin ríos de sangre se puede dar el cambio social que tanto se anhela. Artículo de opinión de Jesús Fernández Dix.

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