Desarrollo vs conservación

Al hablar de desarrollo nos referimos a transformación, evolución, cambio para mejorar una condición, mientras que al hablar de conservación nos referimos a mantener un objeto o situación sin modificación. A su vez conservar es diferente de preservar, ya que éste último se refiere a dar mantenimiento periódicamente a algo.

Teniendo claro estas definiciones podríamos pensar que el desarrollo va en contra vía de la conservación, específicamente hablando del tema ambiental. Sin embargo, resulta importante insertar un término que logra anular esta dicotomía se trata del “Desarrollo Sostenible”.

Es mucho lo que se ha dicho y se conoce sobre este tema tan importante pero es bueno repasar el concepto ya que es solo a través de la sostenibilidad como podemos “humanizar” el desarrollo no solo en el campo de la ingeniería si no en todas las disciplinas del saber y del que hacer.

El desarrollo sostenible plantea un crecimiento socialmente justo, acorde con el equilibrio medioambiental y económicamente factible. Esto quiere decir que debe haber un equilibrio entre la actividad económica, la preservación del planeta y el crecimiento social, pero no a cualquier precio, ya que hay que pensar en los recursos limitados del planeta y en las generaciones futuras, es decir utilizar los recursos que nos brinda la naturaleza para satisfacer las necesidades presentes, pero sin sacrificar su existencia a futuro. Esta tarea no es solo de los gobiernos. Para poder alcanzar la sostenibilidad es necesario que todos y cada uno de nosotros llevemos un estilo de vida sostenible en todos los ámbitos: personal, laboral, social, familiar etc.

Para esto debemos tomar una serie de medidas muy sencillas con las cuales podemos aportar a este objetivo global adquiriendo hábitos tan sencillos como los siguientes:

– Separar en la fuente, es decir, clasificar la basura en bolsas diferentes: lo biodegradable en una y lo no biodegradable o reciclable en otra.- Usar productos biodegradables y en lo posible evitar los no reciclables.
– Educar en medio ambiente en el área de trabajo, ejemplo: disminuir el uso del papel, promover campañas de ahorro energético etc.
– Uso de tecnologías que produzcan menor deterioro ambiental. Ej luces LED
– Desenchufar los aparatos eléctricos cuando estos no sean utilizados y no dejar luces encendidas en habitaciones no ocupadas.
– Uso del transporte público. En caso de que sea imprescindible salir en el automóvil para ir al trabajo, compartirlo con otros compañeros o vecinos.
– Reducir el consumo de artículos no indispensables
– Antes de arrojar cualquier artículo a la basura verificar si se puede reutilizar, reciclar, reparar o si puede ser útil para otra persona.
– Evitar desperdiciar desechables como: servilletas, pañuelos, papel higiénico, etc…
– Sustituir los embaces de plástico y cartón, los cuales son desechables, por tazas de cerámica o porcelana o vasos de vidrio que se puedan volver a emplear en otra ocasión.
– Cuidar el agua haciendo buen uso de ella desde la que consumimos en casa, hasta el agua del río y del mar.
– Arborizar.
– Sustituir materiales contaminantes por otros más amables con el medio ambiente.

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