Donde no hay gato las ratas hacen fiesta

Artículo de opinión de : Horacio Garnica.

Horacio Garnica. Columnista de Río Noticias.

Excepcionalmente, ” las ratas humanas” hacen fiesta y fandango, no habiendo y habiendo gato. Y, es que según el biólogo contemporáneo Ernst Mayr; de su cálculo de 50 mil millones de especies que han existido desde el origen de la vida (Hace 100 mil años);de entre ellas sólo una alcanzó el tipo de inteligencia necesaria para establecer una civilización. Claro está, inteligencia para el bien, pero también para el mal.

Cuando digo ” SIO” no es para todas las gallinas, porque supongo, hay funcionarios públicos de manejo económico, honrados y pulcros; toca buscarlos con la Lámpara de Diógenes.

El SAR coronavirus Covid 19, les llegó a las ratas “como anillo al dedo”, y es que “son de leche”, porque la pandemia de moda; es una oportunidad de oro para que al amparo del poder de la declaratoria de Emergencia Social, Económica y Sanitaria, facilitadora del flujo rápido de millones y billones de pesos; los MALAMAÑOSOS, se lucren de esta emergencia humanitaria; ya que sus ropas al igual que las de los gobernadores de Julio César, están llenas de bolsillos por todas partes, según lo testificaba Bertolt Brecht en una obra sobre este histórico personaje.

Visibiliza lo recién dicho; la urdimbre de la corruptela, manifestada inicialmente a través de los presuntos sobrecostos en los contratos de suministro de artículos de primera necesidad, para entregarlos convertidos en pírricos “Mercaditos” con atunes de oro; ojalá no sólo a la clientela política del correspondiente alcalde o del correspondiente gobernador. Y, es pertinente preguntar si los susodichos y millonarios contratos se suscriben sólo con un proveedor, sin comparar precios?. Y, la malicia indígena da para pensar si esos contratos sólo se suscriben con “Compadres”, sean o no compadres bautismales, pero en todo caso compadres políticos que se presten para expedir facturas corruptas.

El corrupto valor agregado a los “Mercaditos”; es la contratación del transporte para entregarlos en los hogares de las personas seleccionadas para recibir una migaja de comida, comida que es fuente de lucro para delincuentes vestidos de funcionarios públicos. Y, es que no hay eufemismo alguno para calificar el actuar criminal de quien se lucra con el hambre ajena. Y, el hambre duele, y duele más en los niños. Bien lo decía el célebre torero español ” PAQUIRRI” cuando mal corneado en la femoral, el médico le preguntó si no le temía a las cornadas de un toro, a lo que le respondió: ” Más le temo a las cornadas del hambre”.

Y, Gracias a las redes sociales se ha develado otra presunta guaca de corrupción; esta vez con los subsidios de ingreso solidario; al encontrarse listados de personas con número de cédulas repetidas, nombres de fallecidos, y no sé qué más inconsistencias. Y, cuentan los de estos hallazgos, que igual sucede con las listas del Sisben, listas de la Registraduría; a lo mejor también con familias en acción, familias fantasmas en acción, jóvenes en acción, y jóvenes fantasmas en acción. Y, quién sabe qué más nos ocultará la corrupción en cadena. Pero como si fuera poco lo ya oído y visto en distintos medios de comunicación, especialmente en las redes sociales; sobre lo antes comentado; ahora viene otro episodio de desconfianza, con la autorización presidencial a alcaldes y gobernadores para que hagan uso de los recursos de las regalías. !Ay mamita mía!. Toda mi admiración, respeto y confianza para los que estando en esos mosaicos de la administración pública, son pulcros y honrados. Ellos y ellas son dignos del calificativo de Servidores Públicos.

Y, ante tanto despropósito, demagogia y populismo que se hace “con bombos y platillos” de los subsidios olorosos a corrupción fresca; sólo toca preguntar: “Quién podrá defendernos?” En éste y otros cotidianos y presuntos actos de corrupción “legal” (Alfredo Molano) y corrupción ilegal; nuestro inocente pensamiento invoca a los muy renombrados Organismos de Control; y, es que somos ilusos, porque pensamos que sus funcionarios, desde los más cimeros hacia abajo son extraterrestres, y como si estuvieran en esos cargos “por obra y gracia del Espíritu Santo”.

Ellos son de la propia cepa del régimen y del sistema político que nos rige. Eso no es óbice para sus Jefes, emberracarse en determinado momento, ante ostensibles y descarados actos de corrupción, como parece ser; por poner un ejemplo: los sobre costos en los contratos de suministro de “Mercaditos”. Lo ideal para evitar que de alguna manera siga el negocio con los “Mercaditos”; es entregarlos en dinero. Así, se ahorran los sobrecostos, las bolsas para envolverlos, el pago a quienes los envuelven y los costos del transporte, donde también supuestamente hay sobrecostos.

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