El Profe De Oro (De Apellido Y Corazón)

Gabriel de Oro. Columnista de Río Noticias.

Gabriel Antonio De Oro Berrío, es hijo de René María De Oro Tejada y Julia María Berrío Ospino (ambos fallecidos), es el único hombre de ocho hermanos (siete mujeres y él), es un Monteriano de pura cepa, tiene 66 años de edad. Conocido cariñosamente como Gabrie, Lito o Chichichi (como le dice su nieta, Mía Celeste).

Es Licenciado en Filosofía y humanidades de la Universidad Santo Tomás de Bogotá. Además, tiene una Maestría en Comunicación Educativa y Medios Audiovisuales de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Después de haber culminado sus estudios de bachillerato en el Colegio Nacional “José María Córdoba” quiso estudiar aviación, pero por cuestiones económicas terminó estudiando Filosofía y Humanidades en la Universidad Santo Tomás en la ciudad de Bogotá, donde conoció al amor de su vida con quien contrajo matrimonio el 31 de Enero de 1.975.

De su infancia, la anécdota que más recuerda es la que, en su infancia, vivió con sus primos Joaquín, Orlando y Luis Francisco en la casa de sus tíos Joaquín De Oro y Ana Vergara, cuando se encerraban a hacer competencias. Una de esas fue la competencia del que más comiera bananos, y él ganó por una punta. También cuenta que tía Anita era quien les alcahueteaba, ya que él no tenía hermanos con quienes jugar entonces se iba para la casa de ella a jugar con sus primos.

Está casado desde hace 45 años con Solange Elizabeth Páramo León, con quien tiene 3 hijos: Gabriel Hernando, Lorenna Elizabeth, Gabriel Mauricio, y cinco nietos: Samuel Elías, Santiago Elías, José Alejandro, Mathías y Mía Celeste.

Su esposa, Solange Elizabeth Páramo de De Oro, lo define así: “Gabriel Antonio De oro Berrio, mi esposo, el ser humano que Dios me dio por compañero, mejor no me lo podía haber regalado. Cascarrabias, hombre que no admite ningún torcido, mi compañero ideal, el padre perfecto para mis hijos. El mejor capitán de nuestro barco. El mejor ejemplo para mis hijos, el más grande ejemplo para muchos. Mi complemento perfecto. Mi otro yo. Mi mundo.”

Es el fundador del Centro de Medios y Ayudas Audiovisuales de la Universidad de Córdoba (CEMA, hoy conocido como CAE) y en conjunto con los profesores Nidia Dorado, Havid Barrera, Francisco León y Jorge Díaz crearon la Licenciatura en Informática y Medios Audiovisuales (LIEMAV), en la Universidad De Córdoba, de la cual fue el primer director.

Amante de la buena salsa gracias a su tía Margoth Berrío Ospino, quien en un viaje le enseñó la canción Mi Jibarita Mimada, así empezó su amor por la salsa, esa que llama “Salsa Brava”, esa que interpretan: Joe Arroyo, Ricardo Ray y Bobby Cruz, La Fania All Stars, Óscar D’ León, Héctor Lavoe, Laba Sosseh, Celia Cruz, Rubén Blades, Celina y Reutilio, entre muchos más. Es un gran conocedor de la música salsa, porque es su pasión. Tiene tremenda colección que comparte en redes sociales, dando cátedra para dar a conocer anécdotas y detalles de este género musical. Ese es su hobby y lo goza. Aunque es un ferviente amante de la salsa, la canción que más le encanta es interpretada en otro género musical, Ska, y es una adaptación de Lágrimas Negras, interpretada por el cantante y músico español Javier García.

Esa pasión por la salsa lo llevó a tener un programa de radio en el cual difundía canciones de este género en una emisora de la ciudad. En dicho programa difundía esas canciones que nunca se piden en discotecas, bares, estaderos e incluso, en las fiestas familiares. Ese programa se llamó Atardecer Salsero, y el slogan era: El Espacio De La Salsa Clásica.

Su sobrino, Francisco De Oro Gutierrez, hijo de su primo Luis Francisco, le regala este mensaje: “Gabriel es un salsero por convicción y de corazón, inquieto por las tecnologías, excelente primo y amigo, aficionado al buen deporte, de una voz gruesa y firme, pero de un corazón infinitamente bondadoso, siempre recordando el saludo fraterno y paternal, de una gran abrazo y un beso que te hace sentir en casa, hombre de ciencia y buen hablar, te admiro y respeto, te mando un fuerte abrazo”.

Cuenta Sergio Alberto Rubio Gálvez que: “Desde niño siempre tuve personas que admiré, una de esas personas fue el señor Gabriel De Oro, hacedor de una familia maravillosa. Siempre ejemplo de todos en el barrio República De Panamá por su decencia y humildad. Siempre tuvo tiempo para atender a todo el que llegaba a su casa, sobre todo a los amigos de sus hijos. Momentos y espacios inolvidables en su casa… Gracias por todo”.

Su sobrina, Johanna Rubiano Páramo, lo describe así: “Luchador incansable, justo, buen amigo, excelente padre, trabajador, con un corazón lleno de compasión, inteligentísimo, familiar, adora su familia, lleno de ideas y con ganas de ayudar a todo el mundo, de un genio que se lo lleva el demonio. Además, es exigente, amable, guapo y bello”

Su amigo y colega, Jorge Díaz Vargas lo define como un gran deportista, fuerte en la defensa cuando juega futbol. Buen compañero de trabajo, es un docente multifuncional, se desempeña de manera excelente en la radio, fotografía, computadores, filosofía. Gran amigo, casi un hermano. Ha formado una gran familia. Es un personaje admirable. Como docente fue dedicado, entregado y apasionado en su labor y eso lo transmitía a sus estudiantes. Como persona, alegre, respetuoso, buen amigo, amante de la salsa y de su vida familiar.

Finalmente, su sobrino Alejandro Páramo, asegura que: “Es una persona entregada a su familia, un excelente padre y abuelo, un gran maestro en su profesión y en la vida, entregado a las personas un esposo entregado, consentidor, detallista que hasta el día de hoy ama profundamente a mi tía Solange. Este amor es el Pilar de una gran familia llena de amor y bendecida con unos nietos e hijos maravillosos”