Encarcelado alias ‘El Tigre’, presunto asesino de líder ambiental

La Fiscalía General de la Nación informó que “ante la contundencia del material probatorio”, entregado por el ente investigador, la jueza de control de garantías a la que fue presentado Néstor Leonel Lozano Muriel, alias “El Tigre”, lo envió a la cárcel por su presunta participación en el asesinato de la líder ambiental Juana Perea, ocurrido el pasado 29 de octubre.

Néstor Leonel Lozano, alias “El Tigre” o “Guachón”, sería el jefe de una estructura urbana del grupo delictivo Clan del Golfo. Fue capturado en Nuquí, Chocó, el pasado fin de semana y, al parecer, habría sido la persona que activó el arma de fuego contra Juana María Perea Plata.

 

Fotografía familiar que muestra a la ciudadana colombo-español Juana María Perea Plata. La empresaria y activista colombo-española Juana María Perea Plata, de 50 años de edad, fue asesinada en la localidad de Nuquí, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico, informaron este jueves fuentes oficiales. EFE/ Archivo FamiliarFotografía familiar que muestra a la ciudadana colombo-español Juana María Perea Plata. La empresaria y activista colombo-española Juana María Perea Plata, de 50 años de edad, fue asesinada en la localidad de Nuquí, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico, informaron este jueves fuentes oficiales. EFE/ Archivo Familiar

Según la Fiscalía, el asesinato habría sido ordenado por cabecillas del grupo delincuencial, luego de que Juana Perea los increpara y les pidiera abandonar la región “para reactivar proyectos ecoturísticos y dar garantías de seguridad para el regreso de turistas a la región”.

A alias “El Tigre” se le imputaron los delitos de feminicidio agravado y concierto para delinquir, luego de que con las investigaciones se determinó que la líder ambiental fue sometida a condiciones de terror y humillación antes de ser asesinada. La jueza de control de garantías determinó que Lozano es un peligro para la sociedad y que, en libertad, puede huir u obstruir a la justicia en el desarrollo de la investigación, razón por la que lo envió a la cárcel de Anayansi de Quibdó, Chocó.

Según la investigación, hombres armados pertenecientes al Clan del Golfo llegaron a la vivienda de la víctima en el corregimiento de Termales y la llevaron, en contra de su voluntad en una lancha, a través del río Nuquí y, a la altura del sector conocido como Coquí, le dispararon.

El Chocó experimenta actualmente una fuerte presencia de grupos armados ilegales que han incrementado la violencia en la región, motivo por el cual el presidente Iván Duque visitó la capital del departamento, el pasado 19 de octubre.

El mandatario evaluó estrategias para mitigar la delicada situación, como fortalecer la presencia de la fuerza pública con inversión social y la llegada de 50 nuevos policías, para evitar el reclutamiento de jóvenes por parte de bandas criminales.

Según Eugenio Mosquera, líder social del Chocó, en el territorio hacen presencia al menos seis grupos armados ilegales que se disputan rutas del narcotráfico. “Si no estuviéramos en pandemia, los muertos serían muchos más”, sentenció en Caracol Radio, el pasado 19 de octubre.

DETALLES DEL ASESINATO ENTREGADOS POR LA FISCALÍA

El 29 de octubre, la lideresa social Juana Perea fue encontrada sin vida y con “una herida de bala en la cabeza”, frente a la estación de Policía del municipio de Nuquí, ubicada en la playa, según confirmó el alcalde de Nuquí, Yefer Gamboa.

Desde ese momento, la Fiscalía trabajó arduamente para dar con el responsable del atroz crimen y, en la investigación que realizaron, evidenciaron que los responsables del asesinato pertenecen al denominado Clan del Golfo y al realizar el homicidio actuaron con sevicia, según informó el ente investigador.

El operativo que la Fiscalía General de la Nación ejecutó para dar con los responsables del hecho, fue denominado ‘Operación Cetáceo’, el cual, según el fiscal Francisco Barbosa, tuvo colaboración de la Armada Nacional e incluyó la exhumación de la lideresa fallecida, que era de procedencia colombo-española.

El diario El Tiempo tuvo acceso a dicha información y evidenció que Barbosa solicitó la ayuda de médicos forenses de Medicina Legal y un monomotor de la Armada. Ya con este equipo multidisciplinario se dirigieron al corregimiento de Termales, del municipio de Nuquí, ubicado a 193 kilómetros para adelantar las investigaciones correspondientes.

Investigadores de la Seccional Chocó le confirmaron al periódico que seis integrantes del clan antes mencionado amenazaron, intimidaron y ejecutaron a la lideresa Perea. Posteriormente, un equipo de la Unidad de Derechos Humanos, acompañados de cuatro médicos forenses de Medicina Legal consiguieron testimonios de autoridades y testigos, lo que les permitió reconstruir el crimen.

A partir de la información recolectada, las autoridades ordenaron la captura de Arístides Pacheco, el hombre que manejó ‘Río Villano’, la lancha en la que trasladaron a la líder social antes de matarla. El individuo fue acusado por concierto para delinquir y se espera que en las próximas horas se le imputen cargos por feminicidio debido a la “atrocidad de los hechos”. Los forenses evidenciaron que la la lancha tenía salpicaduras de sangre, la cual se recogió y evaluó posteriormente en un laboratorio. Después de la exhumación del cadáver, el forense concluyó que la víctima recibió tres disparos en la cabeza.

La Armada Nacional, en apoyo de la inteligencia de la Policía y la Fiscalía, encontraron la ubicación exacta en la que Néstor Leonel Lozano Muriel, presunto asesino de la lideresa, le disparó, quitándole la vida.

El informe reveló escabrosos detalles también. Uno de los que más conmoción generó en la opinión pública, fue en el que “antes de ser asesinada le quitan la ropa en una actitud de humillación, la hicieron arrodillar y recibió los 3 disparos. Una vez muerta la señora, el día 29 la encuentran en la playa del municipio de Nuquí”, dice el informe.

¿QUIÉN ERA JUANA PEREA?

La víctima era lideresa comunitaria del sector y dirigía un hotel ecoturístico en Termales, corregimiento de Nuquí. Tenía 50 años y era nieta de Andrés Perea Gallaga, quien en 1945 fue el primer delegado del gobierno vasco en Colombia, según informó a EFE su prima Ana María Restrepo Perea.

“Yo hablaba continuamente con ella por el rol que desempeñaba; no me había manifestado que tenía amenazas. Me comentó la preocupación que tenía por unos panfletos (que circularon) hace poco en varios municipios del país pero ninguna amenaza en particular”, expresó el alcalde Gamboa a EFE.

Amigos de Juana Perea, como Katty Sutton, presidenta de la Liga de Surf del Chocó, reconoció que la lideresa “representaba todo lo bueno que había en esa región” y la recordó diciendo:

“Juana era como la mamá de todos, era una luz para la comunidad de la zona. Donde la necesitaban ahí estaba, ya fuera para alzar la voz contra el puerto de Tribugá, para apoyar a la Liga de Surf del Chocó o para lo que fuera. Tenía su mano extendida para ayudar a todo el que necesitara”.

Según el alcalde Gamboa, Juana Perea estaba trabajando en temas turísticos con la comunidad de Nuquí, un municipio ubicado a unos 50 minutos en avión de Quibdó y conocido por ser uno de los mejores lugares del mundo para el avistamiento de ballenas.

Juana Perea venía liderando un tema de turismo; venía trabajando ahora, por la cuestión del covid, con unos temas de protección y protocolos de bioseguridad para posadas turísticas, y era líder del gremio de hoteleros del municipio de Nuquí”, confirmó Gamboa.

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