Es hora de una restructuración en la Policía Nacional

Jairo Álvarez Álvarez- Columnista de Río Noticias.

La palabra policía proviene del latín politia y en el griego tiene el significado de derecho de la ciudadanía y la relación de los ciudadanos con el estado.

En la griega antigua, la policía resultaba fundamental para el desarrollo del control social y para las sanciones de las infracciones que iban en contra de la ley, algo que para los griegos era un componente sine qua non para la administración de un estado.

Bien lo decía Aristóteles en su política (1321 b) “Un estado no puede existir sin ciertas magistraturas, puesto que no podrían ser bien gobernados sin magistraturas que garanticen el orden y tranquilidad”

Ahora bien, no es menos cierto que la policía nacional resulta ser un organismo trascendental para regular la vida en sociedad, así mismo como lo son las leyes, decretos, resoluciones etc., pero lo que hoy en día observamos, son comportamientos contrarios a la ley y a una policía que ha perdido su rumbo, su filosofía, su lema “DIOS Y PATRIA”, y lo más grave es que ha perdido el humanismo y la empatía con el ciudadano y más aún con ese ciudadano de a pie.

A diario vemos como circulan videos por las redes sociales de los uniformados con un uso desmedido de fuerza, agentes corruptos prevaricando e incurriendo en delitos de cohechos propio o impropio, recibiendo dadivas a cambio de la no ejecución de sus funciones o a contrario sensu extralimitándose a ellas

Es de nuestro conocimiento que muchos de esos vídeos, solo muestran en mal comportamiento del policía y no del ciudadano, pero lo que no hay que negar es que hay un alto porcentaje de agentes desfasados en su actuar que pareciera que odian al ciudadano.

Ya son muchos de los casos insignias en Colombia de los malos procedimientos policiales y que han sido rechazados por la sociedad colombiana , tenemos la muerte del joven Diego Felipe Becerra, más conocido en los medios como el grafitero, asesinado vilmente La noche del 19 de agosto del 2011 por el patrullero Wilmer Alarcón, así mismo el del estudiante DYLAN CRUZ de 18 años que resultó gravemente herido en la cabeza por un disparo del Escuadrón Móvil Antidisturbios, ESMAD, durante una manifestación pacífica el 23 de noviembre en Bogotá que de acuerdo al estudio balístico, se identificó un cartucho de carga múltiple tipo “bean bag” disparado desde un arma de fuego tipo escopeta, calibre 12. El informe de medicina legal lo  calificó la muerte como “violenta” y “homicidio”, proceso que en los primeros días de este mes paso a la justicia penal militar.

Por ultimo tenemos el  caso más reciente que ha causado el repudio de toda la sociedad, y más por la sevicia y maltrato que muestra el mangurrian agente de policía utilizando el “TASER” muy a pesar que Javier Ordóñez  abogado de 46 años y padre de dos hijos, les pedía detenerse al igual que muchos vecinos.

En conclusión considero que hay que restructurar está entidad, con filtros más exigentes para el acceso a esta mancillada institución, aplicar sanciones más duras y ejemplarizantes, mayor celeridad en los procesos disciplinarios por parte de la procuraduría , si es posible que sean juzgados por la justicia ordinaria ,así mismo es de carácter urgente la aplicación de forma periódica pruebas de psicología y psiquiatra todo esto con el objetivo de analizar la idoneidad y asi poder evitar los embates y la injusticias de muchos de los abyectos integrantes de esta institución en contra de la ciudadanía.

JAIRO ALVAREZ ALVAREZABOGADO .

Compartir en

Únete a nuestro grupo de Whats App