Finalidades de la Justicia Internacional

En esta columna me enfocare en hablar acerca de la preeminencia y vicisitudes que tiene la Justicia Internacional, la cual sirve, entre otras cosas, como un instrumento indispensable para la resolución de conflictos a nivel internacional y como un mecanismo contra la impunidad de crímenes atroces que aquejan a las naciones. Como ya sabemos, (o deberíamos saber), la justicia es el ingrediente indispensable en el proceso de reconciliación nacional e internacional. Es por ello que se vuelve enteramente esencial para efectos de lograr la restauración de relaciones pacíficas y normales entre gente que ha tenido que vivir bajo un reino de terror y hostilidad.

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Es de precisar que con la justicia Internacional se desarrollan las diferentes convenciones interamericanas y tribunales superiores pretenden  romper el ciclo de violencia, odio, matanzas y represalias extra-judiciales. De esta manera, la paz y la justicia van de la mano para resolver controversias y disturbios a través de los mecanismos de solución de conflictos.

Ahora bien, para tener en alto el principio constitucional e innato de la justicia, y mantener la paz y la seguridad internacional los miembros de las organizaciones de derechos humanos pactaron por medio de tratados y convenios internacionales arreglar sus controversias por medio de unos mecanismos pacíficos, cuyas disposiciones ayudan a mantener el orden social dentro de los diferentes estados en los que fueron pactados dichos tratados.

En consecuencia a lo anterior, los estados partes de estos convenios y tratados internaciones procuraran llegar a una fórmula de arreglo pronta y justo a sus diferencias, defenderán a través de normas y protocolos de la convención a la paz y la seguridad de cualquier acto que amenace con ponerlos en peligro y trataran de utilizar todos los mecanismos idóneos y necesarios para reestablecer la paz y evitar contiendas y discrepancias entre los estados miembros con fundamento en el principio de la justicia internacional.

Sin embargo, no todos los juristas y doctrinantes están de acuerdo con la medios subjetivistas de la justicia internacional ni con su estructura normativa para resolver los conflictos que se dan en los estados partes. Por un lado tenemos que Los organismos de las Naciones Unidas y la mayoría de los Estados de la comunidad internacional están de acuerdo en que no puede existir una paz duradera sin justicia. Sin embargo, más allá de esta polémica, una de las principales controversias alrededor de la Corte Penal Internacional es que para muchos las acciones para lograr justicia, incluyendo el procesamiento, pueden amenazar los actuales procesos de paz.  Esta posición trae intrigantes desafíos y cuestionamientos únicos en relación con el papel que hace la CPI en los actuales procesos de paz y con la habilidad de la CPI de contribuir con la paz y la seguridad internaciones a través de la disuasión de conflictos.

Para llegar a tener una comprensión un poco más amplia de la dinámica de paz y justicia en la ley penal internacional es necesario plantearnos en los puntos clave que dieron origen a la creación de una corte penal para que plasmara en el bloque de constitucionalidad y tuviera como principio fundamental la Justicia Internacional, es decir, plantearnos la necesidad intrínseca de crear esta corporación que velara por el compromiso imperante de la Justicia y la paz como derecho y como deber de obligatorio cumplimiento.  La creación de la Corte Penal Internacional es el resultado de un veterano anhelo de la comunidad internacional para asegurar que los crímenes y actos considerados más graves contra la humanidad no queden sin penalizar.

Por eso, para la corte penal internacional y los demás tribunales penales internaciones no es fácil la sumisa responsabilidad de administrar justicia y defender el orden y los derechos e intereses colectivos de los estados miembros de la organización. No obstante se busca mantener estable la justicia internacional apoyándola en los medios de resolución de conflictos y en la penalización de conductas punibles, procesando a los autores de crímenes atroces contra la sociedad para salvaguardar la paz y la seguridad.

Por otro lado, la justicia internacional es accesoria de la corte penal internacional ya que su adhesión a ella permite prevenir, investigar juzgar, penalizar y castigar a los responsables de crímenes atroces, contribuyendo comprometidamente de esta manera a la prosperidad de la paz misma y al restablecimiento de los derechos de las víctimas y demás involucrados. Además implica una administración de justicia eficaz, independiente y permanente que cumple con su deber constitucional y legal de hacer prevalecer los principios y normas consagrados en los tratados y convenios internaciones para asegurar la paz en los estados partes y promover la aplicación de los derechos inalienables de toda persona en virtud a los principios de libertad, igualdad, paz y justicia y demás principios ratificados en el bloque de constitucionalidad.

En consecuencia la relación que existe entre la paz y la justicia no es nada lejana. Si hay justicia hay paz, si hay paz, hay justicia. Ambos principios propenden van de la mano con la C.P.I en aras de crear, avalar y constitucionalizar los principios plasmados en los convenios ratificados por la organización de los estados partes para la protección de derechos e intereses colectivos y de condenar los crímenes más serios contra la humanidad constituye una causal para el regreso de una paz duradera.

Para concluir podemos sintetizar el hecho de que los derechos humanos cumplen un papel importantísimo como instrumento fundamental de la corte penal internacional al momento de ejecutar y aplicar las normas internacionales vigentes que tienen como finalidad la de proteger y defender a los estados partes de crímenes, controversias y demás conductas punibles que afecten o amenacen con poner en peligro los derechos consagrados en los tratados, estatutos y convenios internacionales , además de los mecanismos de solución pacífica de conflictos que tienen a la mano los miembros de las organizaciones de la comunidad internacional para asegurar el cumplimiento de la normativa constitucional y asegurar la paz y la justicia entre todos los estados.

Artículo de opinión de Jesús Fernández Dix.

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