Jhony entre los buñuelos y su sueño frustrado de ser médico

Texto y fotos: Daniel Ríos Guarín.

Advertisements

Un veintiuno de abril me encontraba mirando las historias de mis amigos en Facebook, algo poco usual en mí, entre tanto ver y pasar, vi la historia de Jorge Gómez Córdoba donde compartía la foto de Jhony Oyola con una bandeja de buñuelos, de inmediato le respondo el estado diciéndole, “creo que tengo nueva historia” a lo que Jorge responde, “esa es buena historia”, de inmediato me pasó el contacto y días posteriores le escribo.   Algo peculiar es que yo lo saludo y no le comento nada de entrevistarlo, porque entre tantas historias y trabajos de la universidad se me pasa por alto responderle; un día él me escribe y me dice, “Hola chica, me llamo Jhony Oyola, me gustaría que conocieras mi historia, respecto a mis estudios”.

En ese momento pensé <la vida quiere que conozca la historia de este señor y darla a conocer>, así que sin pensarlo dos veces cuadré la entrevista y postergué unas que tenía adelantadas. La cita fue un domingo a las 10:00 de la mañana en la zona de comidas del Centro Comercial Nuestro. Cuando arribó empezamos la entrevista de inmediato, luego me di cuenta de que es una persona que valora el tiempo y le gusta ir directo al grano.

¿Quién es Jhony Rafael Oyola Martínez? Jhony Oyola es un guajiro de 37 años, que tiene dos hijos, es buñuelero en la Calle 22 con 8, centro y ex estudiante de medicina. Su vida ha sido un laberinto de emociones, buenas, malas, de muchos retos y a todos le ha dado la cara para salir adelante.

IMG-20210607-WA0016

Jhony es el menor de 4 hermanos, con voz triste, ojos un poco aguados, las manos sobre la mesa y sentado sobre una silla verde afirma que “los golpes, han sido golpe tras golpe, porque primero fue mi mamá, ella falleció de cáncer hace 6 años, luego mi sobrino en un accidente motociclístico, hace dos años seguido mi papá, a los 3 meses y un año después mi hermano mayor Rafael”. Su hermano fue un reconocido buñuelero en la ciudad de Montería.

¿Suceso importante que recuerde su infancia? De su infancia afirma que fue muy agradable, sus padres mantenían buena relación como pareja y nunca los vieron discutiendo. Cabe decir que Jhony nació en Maicao, La Guajira, pero no conoce su ciudad de origen pues a los 3 años su familia se trasladó a Valledupar, allí vivió hasta los 14, cuando su padre se quedó sin trabajo, un familiar le consiguió empleo en Montería y se trasladaron.

IMG-20210607-WA0018

Ese es el suceso que más recuerda, el cambio de ciudad, de cultura, de amigos, de colegio; le dio duro, pero tras los años se fue adaptando y ahora ama vivir en la capital cordobesa.

¿Cuándo llegó a la UNICJAO a estudiar Medicina? Siendo las 10:40 de la mañana Jhony Oyola responde esta pregunta con serenidad, el responde que anteriormente había estudiado Informática y Redes en San Agustín donde solo realizó dos semestres porque sentía que no era lo suyo. Un día se encontraba trabajando en una cafetería ubicada en la 26 con 4ta cuando le llega una información de que la universidad UNICJAO que estaba en la 22 con 2da esta brindado la posibilidad de estudiar la carrera de Medicina con costos accesibles, de inmediato se va hasta el centro educativo a buscar más información y le dice, “aquí estamos ofreciendo unos programas de medicina, pero no está aprobado, estamos en el proceso de aprobación”.

IMG-20210607-WA0017

La felicidad de Jhony era tan grande que no le importó que apenas estuvieran en la fase de aprobación, él quería estudiar Medicina, la carrera de su sueños, afirma que “Yo como tenía muchas ganas de estudiar Medicina dije, este es el paso mío para brincar a donde yo quiero” como apenas estaban empezando, brindaban las clase de 6:00pm a 10:00pm y el salía del a las 5:30 pm  y de allí para la universidad. La universidad tuvo tanta demanda en esta carrera que tomó la decisión de brindar las clases todo el día, algo que preocupo a Jhony porque trabajaba mañana y tarde; él debía tomar una decisión, estudiar o trabajar.

Jhony siguió su sueño de estudiar Medicina “me hice por opción salirme del trabajo para poder seguir estudiando, entre los dos decidí estudiar, entonces hice la idea de poner mi propio negocio que fue vender buñuelitos en un punto de venta, todo se me fue dando facilito” afirma Oyola, desde ese momento creó su propio emprendimiento de buñuelos de forma independiente y así lleva ocho años.

Llego inicialmente hasta el IV semestre, luego se salió durante un año porque los recursos económicos se le agotaron, entonces se retira para reunir el dinero y tras un año regresa para continuar el V semestre y estaba empezando el VI cuando CERRARON la Universidad.

IMG-20210607-WA0019

¿La plata que invirtió la recupero o la perdió? “la perdí, porque el gobierno no tenía culpa, porque lo que hicieron los programas fueron la administración, ellos son los que tenían que responder, ellos estaban luchando para que la universidad la abriera”, lo que más rabia le da a Jhony es que cerraran una universidad que le estaba brindando la oportunidad de estudiar medicina a personas de bajos recursos, el asegura que todo lo que pagaban se veía reflejado en los implementos y en la infraestructura del lugar. “Además, ellos haciendo la averiguación en Bogotá para la cuestión de la verificación y aprobación y creo que ellos aportaron 30 millones para que vinieran los pares académicos de Bogotá”, agrega Jhony.

¿Qué hace cuando se entera que cerraron la Universidad? Con ojos aguados, tomando un poco de suspiro, mirando de frente respondió “Bueno, cuando eso pasó obviamente me dio mucha rabia, desesperación, degustación, tantas cosas, pero cuando eso pasó mi papá estaba muy enfermo, estaba en la clínica y como todos mis hermanos estaban más ocupados, a mí me tocó quedarme con él en la clínica cuidándolo, en ese tiempo yo no estuve tan presente de que fue lo que pasó, que fue lo que se hizo. Cuando salí de la clínica con mi papá fue que me fui informando”. Llega un momento en que desvía el tema y prefiere no seguir hablando, asegurando que siempre fue su sueño estudiar Medicina, “en Córdoba estudiar Medicina es muy costoso para una persona de bajos recursos, yo no tengo dinero para pagar un semestre de 13 millones en la UNISINÚ, mi sueño se fue al suelo”.

IMG-20210607-WA0020

¿Cómo empezó a vender Buñuelos? Desde que estaba muy joven le gustó trabajar y vendiendo buñuelos empezó porque su hermano Rafael vendía y él trabajó un tiempo con él, luego empezó en cafetería y con el suceso de la UNICJAO se independizó y comenzó a vender buñuelos en una mesa frente al CENSA, luego se fue para un punto frente a la Corporación San Agustín, allí tras un tiempo le pidieron el puesto y se quedó sin trabajo hasta que Jorge Gómez quien en ese entonces lideraba el “Programa de Montería te impulsa” con el gobierno de Marcos Daniel Pineda, lo ve y le propone la idea de tener un carrito. Jhony dice que pasan unos días y Jorge lo contacta diciéndole que una señora no aprovechó el carrito y se lo iban a regalar a él, de inmediato acepto.

Inicialmente, le dieron el puesto en las afueras de Proactiva, ahora llamado Veolia, en la calle 41, en pleno sol todo el día, con un olor desagradable que Jhony afirma, “ese olor me espantaba a los clientes” así que habló con Jorge para que le diera el permiso de trasladarse hasta la calle 22 con 8, en una esquina, allí actualmente tiene su carrito y vende 1.000 buñuelos todos los días, de lunes a sábado de 3:30 pm a 8:00pm.

Vende los buñuelos y empanadas a 300 pesos.

¿A qué reto se ha enfrentado? “El tiempo, la agilidad, debe ser muy rápido, atender, hacer, hay que moverse rápido” asegura entre risas Jhony, quien además resalta que es un trabajo siempre pesado y duro. “trato de cuadrar el tiempo para que no me agarren con los pantalones abajo (…) hay un punto donde se me junta todo y se me acaban lo buñuelos yo les digo, <si me espera un momento a que los haga >, mucha gente espera y poco se van”

¿Que lo caracteriza? Lo que caracteriza a Jhony es lo extrovertido para acercase a las personas; asevera que “mucha gente pasa y les digo, llévate este buñuelo, si tu llegas seria, llega  brava, yo te quito la cara de brava, le digo, abre el ojo que esos buñuelos son amañadores, mira que después no te comes una sino que 10 y se quita la cara de brava”. Sin duda alguna una persona con mucha personalidad y mucho carisma positivo.

¿Qué cosas lo enfada? Sin pensarlo un segundo responde “<TODO>, que me contradigan cosas que no tenga pruebas para demostrar”. Ama hablar de política  y asegura que en un tiempo fue Uribista 100%, pero al ver tantas indiferencias ya no hace parte de ningún partido político. Le saca de quicio la corrupción y que se filtre tanta información fundamental. Le encanta el Beisbol, pero jugarlo, verlo no le gusta.

De su familia habla poco, de lo que si habla es del sueño que tiene por obtener su propia casa, trabajar duro para invertir en propiedad y vivir de ellas, algún día sueña con no vender más buñuelos ni nada procesado, le gustaría trabajar en una miscelánea, en un trabajo menos esclavizante.

Compartir en

Comments are closed.