La avaricia de las afp privadas que tiene azotados los fondos de los colombianos

Artículo de opinión de : Rafael Palma

Los temas de pensión en Colombia son muy coyunturales desde que surgieron las AFP privadas en el 1993 amparadas por la ley 100, que autoriza la creación de las sociedades administradoras de fondos de pensiones. Desde ese momento el mecanismo de introducción al mercado empezó a tergiversarse, propuestas y finalidades ambiguas con mensajes esperanzadores que le daban parte de alivio a los ciudadanos afectados por no acudir a fondos de ahorros que solventaran la vida luego de culminar periodos laborales. Bajo ese orden de ideas, nacen los Fondos de pensiones privados (salieron primero que los públicos) que cuyo objetivo era brindarles a los colombianos una mejor calidad de vida a través de estos fondos que permitieran proteger y ampliar los recursos de estos cotizantes.

Luego de esta breve sinopsis, nos enfatizaremos en las modalidades que ofrecen las AFP privadas y sus enormes desventajas que superan los anhelos de los colombianos: Los fondos de pensión privados, tienen un régimen llamado ahorro individual solidario, que es una de las opciones que funcionan bajo el Sistema general de pensiones. Este régimen única y exclusivamente se encuentra en estas AFP privadas que son: Protección S.A, Porvenir S.A, Colfondos, Old Mutal. El cual tiene como característica esencial, acceder a la edad que ellos decidan, siempre y cuando el capital acumulado le permita obtener una pensión mensual al menos de un salario mínimo. En minuciosas palabras, lo único que le importa al fondo, es que tu cumplas con el capital estimado (designado por ellos) y puedas “disfrutar de tu pensión”.

Hasta esta parte suena muy bien las garantías de estos fondos.

El conjunto de personas que accede a este régimen individual, son personas con propósitos adicionales, por ejemplo, estos individuos buscan en ocasiones emancipar sus ganancias a través de los fondos y ¿cómo lo hacen?, invirtiendo en ellos, ¿pero de qué manera? Resulta que las AFP privadas dentro de sus regímenes, tienen tres modalidades, Retiro programado, renta vitalicia y retiro programado con renta vitalicia. La peor de las 3 es la primera, aquí les explico.

Resulta que el retiro programado es la conservación de tus ahorros en una cuenta de protección para que estos ganen interés proporcionales, y con base a esa variabilidad, se te pague mensualmente tu pensión, el cual corre inmensos riesgos en el reembolso, ya que, si el fondo no obtiene rentabilidad en un período de un año, tú por estar en esa modalidad, tampoco lo obtendrás, por consecuencia, puedes perder en el peor de los casos en un valor discriminado de tus ahorros, y no puedes apelar, porque esto está establecido en artículo 81 de la ley 100. ¡Vaya Jugadita la de los fondos!

Aquí no termina su cinismo, resulta que los portafolios de las AFP y sus principios son: asegurar monetariamente una vida luego de un periodo laboral, por lo que estrictamente deben cumplirles a los afiliados este beneficio. ¡Pero no! Las AFP se han convertido en un sistemático negocio, que terminaron tergiversando el concepto de pensión, ahora no es un principio, ahora es un fondo de ahorros. ¿Qué magnitudes graves hay en que sea un fondo de ahorro? El problema abarca en que ya tus recursos no te los garantizan vitaliciamente, sino que depende al capital depositado, si tus depósitos fueron inferiores a lo estipulado en el contrato con el fondo, no obtendrás el beneficio vitalicio al que todo individuo aspira llegar. Es decir, si te pensionas, te pensionas con lo que ahorras, en el momento que se exprime tu ahorro, se suprime tu beneficio. ¡Así de cruel es esa ilusión!

Todo esto ha flotado por la reacción de las AFP, cuando el presidente a través de su cartera del ministerio de trabajo, decretó la reducción del porcentaje a cotizar en pensión por escasos dos meses (abril y mayo), pasará del 16% al 3%, con el fin de beneficiar a los empleadores para flexibilizar más sus recursos a causa de la actual crisis presentada del COVID-19 que los tiene en cese de actividades. Por lo que inmediatamente las AFP salieron en pronunciamiento, diciendo que no podían garantizar los fondos de las pensiones enlazadas al Régimen de ahorro individual con su modalidad de retiro programado, porque si bien recordamos, son unos ahorros que dependen a la rentabilidad del fondo, y como en estos instantes, los fondos no podrán tener la liquidez suficiente de invertir los recaudos por el debilitamiento de la economía, tampoco podrán garantizarles recursos favorables a los afiliados. Por lo que el estado intervino oportunamente, en trasladar a 20.000 personas que estaban bajo la modalidad de retiro programado, exclusivamente a las personas que sus ahorros se encuentren en decremento, y que no pueda garantizarle una pensión por lo menos de un salario mínimo luego de su culminación a las actividades laborales.

¿Qué hacen los fondos privados con los dineros anualmente recaudados? Esto es un sistema como el de las entidades bancarias, son unos negocios que nunca van a liquidarse por el alto grado de rentabilidad que estos tienen, una rentabilidad salvaje, que lo único que hace es afectar los recursos del afiliado.

Las AFP utilizan un mecanismo de inversión para cuadriplicar sus ganancias, ellas con los recursos recaudados (que superan los 26 billones al año), las invierten en acciones externas, compras de bonos y en proyectos de libre inversión, esto lo hacen porque el cotizante no volverá a ver esa platica, sino dentro del periodo pactado, que en ocasiones superan los 20 años de periodicidad. Utilizan los recursos del pueblo, para el enriquecimiento desmedido que obtendrán al futuro, y con toda esta favorabilidad los muy descarados, se delimitan en los beneficios al momento de otorgarles al afiliado. Se han visto casos en donde la mesada termina siendo inferior al salario mínimo legal vigente, una conducta totalmente repudiable, porque no están dentro de sus políticas garantes.

Miren lo entrelazado que está el derecho irrebatible a la seguridad social con los negocios de Los dueños de los fondos de pensiones privados, que a la vez estos bonitos son socios mayoritarios de las entidades financieras: El caso de Armando Montenegro Trujillo, Presidente de ASOFONDOS, miren esta desfachatez, es un empresario con garantías persuasivas para que los colombianos coticen en los fondos de pensiones privados, pero lo que no saben es que él es pensionado del fondo de pensiones públicos, llamado COLPENSIONES, ¡Vaya ironía Y vaya jugadita la del banquero!.  promueve su fondo privado, pero se pensiona en un fondo público. ¿Cómo una persona puede tener una doble moral de esta manera?

“Hasta cuando Colombia va a permitir que los banqueros dejen de ver un negocio los derechos de los colombianos” Un mensaje del principiante columnista Rafael palma para toda Colombia.

Cortesía: Anhy Durley (Las2Orillas), Semana, Dinero, MinTrabajo, Rankia

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