La fiebre de la bicicleta. ¿por qué ahora todo el mundo quiere montar bicicleta?

Se dice que está de moda, que todos lo hacen por tomarse foto, por salir de casa, o andar con los amigos. Pero lo cierto es que no es la primera fiebre de ciclismo que vivimos en Colombia, que ya se vivió, cuando no había redes sociales, ni confinamientos; se vivió cuando el equipo café de Colombia cargados de panela, para dejar el alma en esas etapas.

Hoy otra generación está viviendo esa emoción, ese orgullo, y ahora más porque son muchos los colombianos dejando el sudor en esas carreteras, ahora quizás, algunos con mejores equipos, implementos, técnicos, entre otros, pero con el mismo comienzo de todo deportista colombiano, sacrificio, mucho sacrificio.

Por esto me atrevo a decir que “la fiebre de bicicleta” no obedece a nada que el sentir de un pueblo que apoya y se siente orgulloso de sus deportistas, de padres que sueñan con ver a sus hijos en esas famosas carreras, jóvenes y adultos en las carreteras y trochas colombianas pedalean respirando aire de gloria, de que los colombianos somos buenos en esto, y que todos lo podemos lograr, un homenaje a esos que lograron representarnos y dejar la bandera en alto y los que lo siguen haciendo.

No todos somos aficionados al deporte y no entienden el sentir de ir en una subida y sentirse Lucho Herrera subiendo el alpe d’huez, o Nairo, Rigo, entre tantos. Sumándole a todo esto que los monterianos tenemos el honor y la dicha de encualquier momento encontrarnos a Álvaro Hodeg entrenando y emocionarnos como si lo estuviéramos viendo competir, inflarse el corazón de orgullo con toda la fe, que ese “muchacho” va a llegar muy lejos.

No todos ven lo hermoso de señores de 60 y más años luego de tanto tiempo todavía con camisetas del CAFÈ DE COLOMBIA. El ciclismo no es una moda, es un sentir, es un orgullo para los colombianos, es un homenaje a los grandes, es uno de los deportes más exigentes en el plano físico y mental, y es el nombre de un país en cada pedalazo.

Qué bonito que una disciplina tan sana este de “moda” que hermoso que los niños se interesen por ella, que los jóvenes dejen a un lado la vida nocturna y que los señores se sientan llenos de vida.

Qué bueno sería que los críticos dieran un paseo en una, contemplaran los paisajes y sintieran el aroma de la libertad, al mismo tiempo del esfuerzo que se necesita para llegar a la meta que te propones.

Compartir en

Únete a nuestro grupo de Whats App