La Independencia de la Nueva Granada

En el decurso de la historia patria hay acontecimientos y hechos que se sobreponen a la amnesia histórica, porque son indelebles en el tiempo. Los acontecimientos y hechos ocurridos el 20 de julio de 1810, pintaron de rojo en el calendario gregoriano nuestro, este inmarcesible día.

En las proximidades de la conmemoración de la efeméride en comento, es preciso retrotraer las incidencias de: acontecimientos europeos; de la ilustración y de la educación de la época, en la conciencia emancipadora de los neogranadinos.

Conjugada todas estas incidencias con las condiciones objetivas de explotación, miseria y violación de elementales derechos humanos a que estaban sometidos los indígenas, mestizos, esclavos, comerciantes y artesanos; los interminables obstáculos para el libre comercio; la opresión política; los altos impuestos y la desigualdad política de la clase criolla en relación con la española; crearon evidentes motivos de inconformidad, resistencia y lucha. Vívese en la Nueva Granada una babélica situación de desequilibrios económicos, políticos sociales; situación que llega a su clímax y estalla con el grito de independencia del 20 de julio de 1810.

En Europa desde los siglos XV y XVI se inician diversos cambios que adquieren notoria profundidad a fines del siglo XVIII y comienzos del XIX con la revolución inglesa y francesa. Las ideas y tendencias que se venían formando desde el renacimiento, aparecen fulgente y en la plenitud de su desarrollo, con el nombre de ILUSTRACIÓN.

La ILUSTRACIÓN preparó ideológicamente para el cambio del régimen feudal por el régimen capitalista, por eso sus ideas se extendieron por todo el mundo e influyeron en la independencia de los Estados Unidos, en la revolución industrial, en la revolución francesa y en la independencia de la Nueva Granada.

La ILUSTRACIÓN liberó a mucha gente del escolasticismo, de las orientaciones de Aristóteles y de los padres de la iglesia. Se orientó en cambio por el racionalismo de Descartes, por el pensamiento político y filosófico de Juan Locke, Voltaire, Juan Jacobo Rousseau, y por la ciencia de Newton, Copérnico, Galileo y Lavoisier. Es preciso también decir que desde el siglo XVII ya la educación en Europa se inspiraba en el realismo filosófico de Bacon y Descartes y en el realismo pedagógico de Wolfango Ratke y Juan Amós Comenio.

Las teorías económicas de la época fueron sustituidas por las de los fisiócratas y por las de Adam Smith. Los fisiócratas tenían como lema el “Laissez Faire y Laissez Passer” (Dejad hacer y dejad pasar).

Querían la libertad de comercio, de industria, de creencias y de ideas. Quesnay, representante de esta teoría sostenía que la tierra y la agricultura era la fuente de la riqueza de una nación. Adam Smith, considerado padre de la Economía Política Moderna, compartió algunos aspectos de las ideas de los fisiócratas, pero consideró que la fuente de la riqueza es el trabajo.

La educación realista o científica y la propaganda política clandestina llegada de Europa, encauzaron la inconformidad ampliamente extendida a lo largo de la Nueva Granada, vivificaron el sentido crítico de las conciencias hasta erguirse en reacción a la violencia colonizadora y a su tonelaje ideológico y político. Creando las condiciones subjetivas para vigorizar la lucha por la independencia.

En algún momento “se conoció la delación por españoles de algunos estudiantes acusados de difundir libelos subversivos. En esos momentos cuando España estaba en guerra con Francia. Se aseveró que una copia de la Declaración de los Derechos del Hombre había sido encontrada en poder del estudiante Juan Muñoz”. A maltratos fue obligado a dar nombres de otros que fueron procesados por conspiración.

Después de la primera etapa pos independentista, las fuerzas sociales que tan decisivo desenvolvimiento le imprimieron a los propósitos independentista, se encontraron ante la faz de una realidad imprevista y no imaginada: continuaron las mismas relaciones de explotación económica, mientras la clase burguesa criolla se fortalece económica y políticamente; se solidifica y amplía el latifundio y persisten leyes e instituciones económicas y sociales españolas.

Las consignas de libertad, igualdad y justicia que tanto se enarbolaron antes del 20 de julio, para atraer el fervor y el coraje de otras fuerzas sociales, no pasaron de ser meras tácticas engañosas de la burguesía criolla para atraer apoyos y así alcanzar la “independencia” de la Nueva Granada; perdida de nuevo ante el imperio inglés con el consentimiento del libertador Simón Bolívar. Así lo demuestra la Carta de Jamaica de 1815 dirigida a las autoridades inglesas por Simón Bolívar, solicitándoles ayuda para la causa libertaria. Y, a cambio les decía: “¡Que inmensa perspectiva ofrece mi patria a sus defensores y amigos!”. Es bien sabido que la otra etapa de la independencia, sólo se logra en el año 1850 con la llamada revolución del medio siglo.

Este recortado recorrido por un capítulo del decurso de la historia patria de Colombia; no es como suele entenderse un refrescar de reminiscencias de sucesos históricos; es toda una lección política de cómo se lograron los grandes cambios en Europa; la importancia de la Ilustración y de la educación realista o científica en esos cambios, y la identificación de unos derechos a lograr, en torno a los cuales hay que volcar todas las fuerzas interesadas en ese propósito. También nos alecciona sobre la traición de la burguesía criolla a sus aliados en la gesta emancipadora. De ahí que sea necesaria en Colombia, una Neo ilustración con una neo educación, que desborde el perímetro de las escuelas, colegios y universidades. Se trata de una educación difusa en el ambiente. En este caso se necesitan los intelectuales orgánicos en mancomunión también con políticos orgánicos.

Ya hay en otros países antecedentes de ese importante binomio. Hay que construir una nueva república.

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