¿Ley seca?

Artículo de opinión de: Jorge Hernández.

Jorge Hernández. Columnista de Río Noticias.

“Lo prohibido es lo más interesante”, reza un viejo adagio popular. Esta costumbre sucede en todos los aspectos (sociales, culturales, económicos y hasta en los amorosos), tampoco tiene distingo de clases sociales o niveles académicos; muchas veces no resulta nocivo para el individuo o para quienes sientan el deseo de “volarse” una que otra limitación; en cambio si el carácter del veto es algo de interés social o global, ya la situación es otra.

El pasado 8 de mayo, el alcalde de Montería, Carlos Ordosgoitia, presentó el Decreto N.º 0217, en el cual -valga el pleonasmo- decretaba la Ley Seca para todo el municipio, con el objeto principal de frenar los contagios del mal habido Covid 19, teniendo en cuenta que el día 10 de mayo se celebraba el día de las madres. Supongo que fue previendo el hecho de que enaltecer a nuestras progenitoras produce las más altas molicies y por lo general se terminan realizando reuniones o aglomeraciones familiares y enjundiosos jolgorios.

 ¡Vaya sorpresa la que se pudo notar en ese día! (Quiero pensar que fue por hacer felices a las homenajeadas del día), en barrios como Cantaclaro, Mogambo, Edmundo López y sus derredores, la cantidad de personas que se veían en las calles deambulando como si fuera un día de en tiempos pasados, los (para mi concepto) espantosos pick-ups “picós” resonando con alta estridencia, las terrazas llenas de botellas de licor, y hasta exhibidas con fruición, y en general, personas aglutinadas en una especie de fiesta de año nuevo, vendedores ambulantes, aquí, allá y en el acullá; en fin, ese día había de todo menos Ley Seca.

(lo de los vendedores y su derecho al trabajo es otro tema de discusión). Dicho sea de paso, estos sectores, son de los que más se han quejado por la no entrega de ayudas alimentarias suficientes y a tiempo, debido a que están escaseando la comida y su capacidad de adquisición; a diferencia de las ayudas etílicas que parece que se encuentran aseguradas.

Todo esto me hace pensar que el sentido común se está en el ostracismo y cada vez mas actuamos como si no tuviéramos la capacidad de discernimiento de nuestros actos. La pandemia es una realidad y la estamos tomando como un juego, y no lo es. El mundo en general nos muestra a diario, las consecuencias de este virus, pero nosotros no hemos percibido la magnitud de este. No quisiera pensar como dice un entrañable amigo “aquí los animales carroñeros no van a poder volar por lo gordos, comiendo muertos en los corredores”, espero que esas palabras solo queden en un comentario de poca reverencia.

Conmino a las autoridades civiles y armadas a trabajar con mas eficiencia y contundencia. La pandemia es un tema que no admite consenso. Queda al descubierto que la educación es fundamental en todas las esferas de la vida, la ignorancia y el “cheverismo”, nos pueden hacer conocer el infierno y si seguimos así, las repercusiones van a ser de un impacto sin precedentes en la historia de nuestra región. Es tiempo de que en las escuelas se comiencen a dar asignaturas en las que la urbanidad y el raciocinio tengan relevancia y eficacia.