Los juegos del odio

Carlos Bustamante- Columnista de Río Noticias.

Como en los tiempos del antiguo testamento, y los tiempos de Jesucristo, en nuestro país se vive desde hace muchos años un estilo de vida basado en el odio y la intolerancia, donde existen delitos y masacres amparados en que existe una mal llamada lucha por el bienestar del pueblo, la cual no es más que una lucha por obtener el poder para seguir delinquiendo sin consecuencias, sin importar en lo absoluto el bienestar del pueblo al cual se ufanan de querer defender.

Siempre he tenido claro que los extremos son malos, nos enfrentamos a una extrema derecha y a una extrema izquierda, ya no hay más opciones, nos convencieron de que o es blanco o es negro, pero la corrupción es y ha sido un mal de nunca acabar y en este caso no es diferente, la finalidad es tener poder político y económico, y lo usan para abusar, maltratar y sentirse superiores al imponer sus ideologías sobre las demás; el poder corrompe.

Hoy vemos como en nuestro país, la justicia ha sido infiltrada por unos delincuentes de cuello blanco, que se autoproclaman como los salvadores o la solución de todos nuestros problemas como país, y nos convencen de que los terroristas que por tantos años hicieron daño y que siguen haciéndolo, basados en un acuerdo de paz (que por cierto perdió en las urnas), y una supuesta verdad en una JEP que parece ser inservible, pues en estos días se pudo ver como Pastor Alape guerrillero de las FARC-EP, negó secuestros, violaciones de niños, fusilamiento de menores y abortos, cuando para todo el país eso es algo de conocimiento público, es aquí donde me surge la pregunta, ¿dónde está la verdad?.

Pero son los mismos actores directos e indirectos de estas barbaries, quienes ahora se llenan la boca denunciando y juzgando directamente a quienes son sus detractores, ya con un brazo armado y otro político, es más fácil, Colombia no se ha dado cuenta que las guerrillas cumplieron el anhelado sueño de Pablo Escobar, se han convertido en victimas a los victimarios.

Esa lucha por el poder, les ha costado la vida a miles de personas en nuestro amado país, y sigue haciendo estragos, pues los muertos son más cada día, estamos en un país lleno de odio e intolerancia, donde si piensas diferente eres un objetivo, donde o eres de un bando o eres del otro, ya no hay respeto, y hay familias divididas por este tema.

Colombia, aún estamos a tiempo, la solución no es el odio, la intolerancia, el irrespeto, la verdadera solución es la unión, la tolerancia, y el amor, esto no es un juego, hay vidas en el medio, todos tenemos derecho a pensar diferente, pero te invito a que analices y decidas no jugar a los juegos del odio, este país no aguanta más sufrimiento.

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