MODELO DE ALTERNANCIA: Una responsabilidad social frente al Covid-19 dentro del sector educativo

El Ministerio de Educación Nacional, bajo la dirección de María Victoria Angulo emitió mediante diferentes directivas, una serie de lineamientos para que los colegios públicos y privados de Colombia, retornen nuevamente a clases presenciales, a partir del 1 de agosto bajo una estrategia llamada “modelo de alternancia”, por lo cual es necesario, conocer las tres directivas que expidió el MEN e indagar acerca del llamado método de alternancia que se pretende implementar; la directriz 011 dirigida a los colegios oficiales, la 012 a los colegios privados y la 013 encaminada a las instituciones de educación para el trabajo y desarrollo humano, como para las Universidades.

Dichas directrices tienen como finalidad, exponer la transformación que pretende realizar el Gobierno Colombiano, en donde a su vez, plantea que la alternancia es la conjugación de tres métodos: clases presenciales, trabajo académico en casa a través de la virtualidad y la convocatoria de los municipios y departamentos para que paulatinamente implementen el regreso a los centros educativos, manteniendo un trabajo estrecho con las respectivas secretarias de educación.

Por otro lado, según lo previsto por el Ministerio de Salud, el pico epidemiológico de la pandemia en el país estaría previsto para finales de julio, sin embargo, Colombia a la fecha registra la cifra de 60.217 (o más) casos de Covid-19, donde es preciso afirmar, que el número de contagiados aumentó considerablemente desde el momento en que se decidió autorizar la reapertura a ciertos sectores económicos.

Ahora bien, en el departamento de Córdoba, para adoptar el modelo de alternancia, es puntual aseverar que los planteles educativos no están preparados para volver a la presencialidad, por factores como la falta de recursos para la implementación  de los protocolos de Bioseguridad que establece la OMS, las condiciones de infraestructura de los establecimientos educativos y el déficit de docentes, directivos y personal de servicios generales, que son en primera instancia quienes garantizarán que se cumpla con el debido distanciamiento entre la comunidad estudiantil.

Aplicar el modelo de alternancia en Colombia y específicamente en el departamento Cordobés, implica muchos riesgos, que de seguro la Ministra de Educación, está remotamente lejos de conocer, vivir la realidad que enfrentan día a día nuestros estudiantes y de nosotros como docentes, nos hace ver las decisiones tan inconsultas de la Ministra como un acto irresponsable, convirtiendo al mismo MEN en el artífice de una tragedia anunciada, como las tantas que ya ha tenido que enfrentar nuestro país.

Como docente, que ha vivido la realidad de los estudiantes, es pertinente, además de oportuno, desnudar y exhibir la realidad de las instituciones educativas, realidad que denota por sí sola, las múltiples razones, por las cuales no podemos, no es responsable y mucho menos humano, intentar regresar a clases:

  1. Los epidemiólogos recalcan que, para evitar la propagación del virus se recomienda diariamente lavar las manos 6 veces al día. La mayoría de las instituciones educativas del municipio y departamento en materia de infraestructura están obsoletas, muestra de esto son las instalaciones sanitarias de las escuelas; no cuentan con agua potable, papel higiénico, lava manos y mucho menos jabón, ahora entonces no estarían dispuestas para llevar a cabo los protocolos de Bioseguridad.
  • El tamaño promedio de los grados es entre 40 y 45 estudiantes por salón aproximadamente y nos dicen que, para que se cumplan las condiciones de Bioseguridad, se necesitarían 11 estudiantes por cada aula de clases manteniendo la distancia respectiva de dos metros entre unos y otros (si es que caben los 11), entonces ¿Qué se hace con el resto de los alumnos? ¿Quién garantizará la desinfección diaria?
  • Las cafeterías de las escuelas no cuentan con la infraestructura adecuada para mantener una distancia de 2 metros por estudiante. Las instalaciones de los comedores escolares no son aptas para que los niños y adolescentes se sienten a recibir la merienda escolar manteniendo el distanciamiento físico recomendado, siendo así, ¿cuántas horas gastaríamos para atender todas las condiciones de distanciamientos que se requiere?

Serían fantasías, el hecho de razonar, que el gobierno va a garantizarle a los niños las condiciones de Bioseguridad a nuestros estudiantes en los colegios públicos, cuando sabemos que ni siquiera la han podido garantizar a los médicos y al personal de salud en Colombia.

El retorno a clases en medio de una pandemia , resulta un impedimento crucial, además de una responsabilidad inimaginable, para el papel fundamental del maestro en la escuela, puesto que, en vez de orientar conocimientos, estaría siendo garante de que se cumpla  a cabalidad las medidas de protección en cada uno de los estudiantes; resulta ilógico, además de desgarrador, decirle a los niños que no pueden abrazarse, ni estar en los descansos al menos a dos metros de distancia con sus compañeros y profesores, si el papel fundamental de la educación es el desarrollo. Ahora bien, surgen otros interrogantes al pretender abordar este tipo de educación en medio de la pandemia, los cuales son: ¿Cómo se genera la cultura del uso del tapabocas de manera obligatoria mientras permanezcan en la escuela y será que los niños adoptarán esta medida a cabalidad? ¿Qué efectos psicológicos generaría asistir a las escuelas en estas circunstancias? 

Personalmente, existe un recelo, al pensar en que el gobierno nacional, de la mano con la Ministra de Educación ha pensado muy poco sobre los diversos factores de riesgo que conlleva el retorno gradual a las aulas de clases, de forma presencial, de nuestros estudiantes y me inquieta un poco la respuesta a este interrogante, uno de los que tantos he formulado, desde el inicio de este escrito: ¿Asumiría el Estado de los nuevos casos de contagios? Me temo a que no.

Por otro lado, países como Francia y Corea del Sur, naciones de extrema disciplina, cultura y desarrollo, después de permanecer por más de dos meses confinados, decidió darle reapertura a entidades educativas bajo un estricto y riguroso protocolo de seguridad y protección, lo cual no fué suficiente y llevó al fracaso en la primera semana de clases a estas dos naciones, debido al aumento desmedido del número de contagios de Coronavirus, por segunda vez, obligando nuevamente al cierre de cientos de escuelas. Imagínese usted donde esto suceda en Colombia con un sistema de salud tan precario, en palabras mayores el gobierno colombiano, en cabeza de Iván Duque Márquez, estaría llevando al país a un genocidio.

Como docente, me preocupa en sobremanera la salud de todos, y sí, no puedo negar el aumento de estrés laboral que afrontamos, y las limitaciones tecnológicas que gran parte de los involucrados atraviesan. No cabe duda que es importante la presencialidad, sin embargo, la “virtualidad” debe continuar, si lo que se quiere, es preservar la vida y es preciso afirmar que la idea del gobierno es apresurada, e inclusive, fuera de lugar, debido a que el modelo de alternancia no solo atenta contra la vida de los estudiantes, sino con la de los maestros y la sociedad.

Cabe resaltar, que, para que la “virtualidad” tenga éxito, primero se deben fortalecer las conexiones digitales, equipar a los docentes y comunidades con la tecnología necesaria, pues para nadie es un secreto, que en Colombia, el gobierno habla sobre el manejo e implementación de las TIC’S, y hoy en día el 70% de los estudiantes de los colegios públicos a lo largo y ancho del país, no cuentan con conectividad para llevar el tema de la virtualidad o trabajo en casa, una situación histriónica, or otra parte existen colegios rurales donde ni siquiera los cargadores para los computadores tienen. Definitivamente la pandemia del Covid -19 desnudó aún más, la triste realidad del país.

Mi estrategia y/o postura frente a los mecanismos que debería tomar el Ministerio de Educación respecto a los estudiantes de Colombia, en primera medida, es garantizarles la conectividad, acceso gratuito a internet para todos los niños, adolescentes y jóvenes universitarios de país, aunque suene algo oneroso, resulta lo más viable, lo más factible, lo más justo y necesario, en tiempos de pandemia, invertir en internet, ya que, en estos momentos salvaría vidas y evitaría el colapso del sistema de salud en el país, al existir un posible contagio masivo con nuestros estudiantes, docentes y sociedad en general. Y es por esto que gremios, asociaciones y sindicatos de educación del país, han manifestado el rotundo desacuerdo del regreso a clases en tiempos de crisis.

La Federación Colombiana de Educadores FECODE, en cabeza de su presidente Nelson Alarcón, rechaza el modelo de alternancia que adoptó el Ministerio de Educación, aseverando que son condiciones adversas, inciertas e irresponsables, además de trágicas ordenar el retorno a clases, por lo cual solicita el retiro de la propuesta de alternancia, de lo contrario el gremio de maestros se declara en desobediencia civil.

Por otra parte, la Asociación de Colegios Privados de Colombia (Andercop) manifestó en una misiva, que, en lo que resta del año no regresarán a clases presenciales, decisión que fué tomada después de una encuesta realizada a 17 mil padres de familia de todo el país, donde el 89,3% no están de acuerdo con el regreso de sus hijos a clases el mes de agosto. Además, ANDERCOP, aseguró que los lineamientos exigidos con las condiciones sanitarias y de Bioseguridad, para el retorno a clases, expedidos por el Ministerio de Educación, no permiten a muchos colegios regresar a clases presenciales debido a grandes inversiones que tendrían que hacerse, tanto en elementos de Bioseguridad, insumos y contratación de personal de servicios generales para llevar a cabo la presencialidad de las clases. A la negativa del regreso a clases también se le suma la Confederación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia, donde manifestaron un NO rotundo al hecho enviar a sus hijos a clases, expresando que no están claras las condiciones y los protocolos para retornar a las escuelas, bajo las consignas de: “prefiero que mi hijo pierda un año y no la vida” o “mi hijo se queda en casa”; son las voces de los padres de familia que hoy en el departamento de Córdoba y que incluso, a nivel nacional, le hacen frente al modelo de alternancia.

Los sondeos que arrojan las estadísticas y encuestas realizadas a 30.000 padres de familia de los niños de colegios oficiales, son que el 90% prefiere, incluso, retirar a sus hijos de los colegios antes de correr el riesgo de un contagio, más aún, viendo en estos momentos el tipo de educación se ha implementado desde otro enfoque, que podemos mejorarlo, por lo cual no hay necesidad de exponer a los niños y niñas.

Hay derechos que prevalecen por encima de otros, ejemplo claro y contundente: el derecho a la vida prevalece por encima del derecho a la educación.

Sí a la vida de los niños, familias y docentes, es por eso que hoy digo: ¡Clases presenciales todavía NO!

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